¡Viva el bravo movimiento del pueblo de Irán!

La revolución es la partera de toda vieja sociedad que se encuentra preñada de una nueva. El gran movimiento de masas en Irán que entra en su quinto día es una expresión del rechazo a toda la mafia criminal en el poder; un poder que no rinde cuentas al pueblo y que trata de exprimir la vida de las masas golpeadas por la pobreza.

Este es un movimiento del sentido común contra la ignorancia, un movimiento contra la pobreza, el desempleo, la corrupción, la multimillonaria malversación de dólares por parte de los funcionarios, contra el saqueo de los escasos ahorros de los millones de trabajadores y la represión política. Este es el grito de ira de millones de personas que han esperado pacientemente durante años y ahora desafían al régimen de la República Islámica y están sacudiendo su base.

El reciente levantamiento es expresión de la ira e insatisfacción acumuladas por las masas debido a las políticas económicas neoliberales del régimen. Esta ira se ha acumulado durante las últimas décadas.

El régimen de la República Islámica ha intensificado la aplicación de los dictados de la Organización Mundial del Comercio, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. En consecuencia, la condición económica de las masas ha disminuido rápidamente, el nivel de pobreza ha aumentado, la inflación se ha disparado, el costo de la vida ha aumentado fuertemente, el poder adquisitivo de la población general ha disminuido, el precio del agua, la gasolina, la electricidad y combustibles ha aumentado.

En los últimos años, especialmente en 2017, hubo muchas huelgas, manifestaciones y protestas de diferentes sectores de la sociedad: trabajadores, maestros, jubilados, desempleados, enfermeras, miles de personas víctimas directas del saqueo de sus ahorros bancarios, etc. Se espera que se desarrolle una protesta general en respuesta a estos problemas.

A esto se agrega la intensificación de la lucha interna entre las facciones del régimen de la República Islámica. Los manifestantes han utilizado esta lucha en su propio servicio y han atacado a todas las facciones del régimen de la República Islámica.

Todos los sectores sociales y políticos de la sociedad están participando en estas protestas, desde comunistas hasta revolucionarios, desde masas ordinarias hasta fuerzas organizadas, desde monárquicos hasta Mojahedeen reaccionarios y proimperialistas y hasta agentes individuales de sionistas e imperialistas. Este levantamiento es espontáneo, principalmente protagonizado por los jóvenes, en este momento carece de un liderazgo organizado. A pesar de todas las deficiencias, este levantamiento es una expresión genuina del descontento de la población en general a causa de las cuatro décadas de gobierno criminal de la República Islámica. El movimiento de protesta comenzó con demandas económicas y avanza hacia cuestiones políticas.

El Partido del Trabajo de Irán (Toufan) elogia el movimiento justo y valiente del pueblo iraní contra la República Islámica que ha gobernado durante casi cinco años utilizando la represión y la violencia extrema. Insistimos en la unidad de las masas y en una postura clara y aguda contra las potencias imperialistas agresivas y sus agentes que intentan descarrilar el movimiento.

Todavía no hay señales de un aumento en el número de trabajadores en las calles. Una huelga general obligará al régimen a retirarse y brindará la oportunidad a los manifestantes callejeros de seguir protestando a un costo menor. El desequilibrio de fuerzas entre las clases, la falta de organización política y liderazgo, así como el agotamiento de los manifestantes callejeros no producirán una condición a favor del movimiento.

En el Medio Oriente, los imperialistas de EE. UU. y los sionistas israelíes intentan penetrar cualquier movimiento contra los regímenes que no se doblegan a sus dictados. Esto es particularmente cierto respecto de Irán. La presencia de agentes y lacayos de los imperialistas estadounidenses y de los sionistas israelíes en un movimiento no necesariamente expresa la naturaleza del movimiento. En el actual levantamiento en Irán, el papel de estos agentes no es dominante. Este es un movimiento espontáneo de abajo hacia arriba y no de arriba hacia abajo. Al mismo tiempo, los comunistas, la izquierda y las fuerzas progresistas deben estar muy atentas y analizar los lemas y las posiciones erróneas que se expresan en las marchas y exponer su naturaleza de ellas a las masas.

Si las demandas “pan, trabajo, vivienda, libertad, justicia social y la república” se expresan más claramente, si las consignas en apoyo del viejo orden derrocado -la monarquía hereditaria- y los lemas que comprometen con la facción del régimen son rechazadas de las filas del movimiento, entonces se puede esperar, con el surgimiento de las fuerzas revolucionarias en particular los marxistas-leninistas que son los verdaderos representantes de las demandas sociales más radicales y que se oponen firmemente a las intervenciones imperialistas, que el movimiento logre sus metas.

El Partido del Trabajo de Irán llama a las masas que se encuentran en las calles a permanecer atentos y evitar la violencia prematura. Los agentes de los imperialistas y los sionistas y sus círculos no valoran la vida humana. Solo buscan su interés. Cada llamado a las masas debe ser cuidadosamente examinado y su fuente debe ser investigada.

El derecho para formar gremios independientes, el derecho al empleo y la vivienda y el seguro de desempleo, la libertad de asociación y reunión, la separación de la religión del Estado y la educación, la abolición de la segregación de género y los velos obligatorios y el código de vestimenta, y la libertad de todos los presos políticos son parte de las demandas de los manifestantes de la calle. El Partido del Trabajo de Irán da su apoyo total a estas demandas y cree que ninguna facción del régimen islámico tiene la voluntad de cumplir con estas demandas justas y populares de las masas.

El Partido del Trabajo de Irán (Toufan) condena enérgicamente los brutales asesinatos de los manifestantes y hace un llamamiento a los partidos y organizaciones hermanos en la “Conferencia Internacional de los Partidos y Organismos Leninistas Marxistas” y a las fuerzas  y personas revolucionarias y progresistas para condenar al régimen de la República Islámica de Irán por sus crímenes y exigir la liberación inmediata e incondicional de todos los manifestantes callejeros detenidos.

¡La solución para los trabajadores y los trabajadores es la unidad y la organización!

Partido del Trabajo de Irán (Toufan)

 

CIPOML: Situación Internacional (2016-2017)

1 – La economía mundial capitalista y su curso de desarrollo

La caída del crecimiento en la economía mundial capitalista; fluctuaciones y desarrollo desigual en términos de relaciones entre sectores y países; y los factores que estimulan su imprevisibilidad fueron destacados por CIPOML en los últimos materiales sobre la situación internacional. La producción crece más rápido que los mercados globales capitalistas, aunque todavía no está a nivel para desencadenar una nueva crisis, ha causado una fuerte caída en la producción acumulada, lo que lleva la tasa global de producción industrial a un 3,3% en 2014. Esta tasa se redujo casi a la mitad hasta el 1,7% en 2015. En 2016, a pesar de muchas intervenciones que empeoraron los problemas y pospusieron sus consecuencias hasta los años siguientes, la producción industrial aumentó globalmente solo 1,9 %; gracias principalmente por los aumentos en el último trimestre. La mayoría de los datos actuales muestran que el aumento del crecimiento de las tasas observado hacia fines del año pasado continúa de manera desigual e irregular en la primera mitad de este año.

La tasa de crecimiento para el mercado global capitalista y el volumen de comercio también cayó en años anteriores; mostrando un desarrollo desigual e inconsistente que cayó por debajo de la tasa de crecimiento de la producción industrial global. En 2014, el volumen global de comercio había crecido a una tasa (2,7%) inferior a la de la producción industrial; Al año siguiente fue levemente inferior al 2,1%. En 2016, a pesar del aumento en el último trimestre, el crecimiento del volumen global de comercio volvió a estar por debajo de la producción industrial y cayó al 1,4%. En los primeros dos trimestres de 2017, la tasa de crecimiento del volumen global de comercio fue inferior a la del último trimestre de 2016 y continúa disminuyendo.

Una crisis de sobreproducción agropecuaria no se materializó, pero persisten el hambre y la pobreza; mientras que se destruye un gran volumen de productos alimenticios y aumentan las reservas de algunos productos agrícolas. Al no tener en cuenta el impacto de factores estacionales y otros factores naturales, la producción agrícola también está atravesando un período de fluctuación. El crecimiento del mercado no coincide con la producción, una característica principal del desarrollo capitalista y la base de la crisis, o más precisamente; la mayor tasa de crecimiento de la producción en comparación con el mercado, condujo a aumentos de existencia en muchos sectores y las fluctuaciones en los precios de las materias primas (el ejemplo más evidente de esto es la gasolina). Esto sucedió a pesar de los esfuerzos de los monopolios para evitar las caídas de precios.

Como antes, el desarrollo desigual entre los países y los cambios subsiguientes en los equilibrios de poder entre los países capitalistas persistieron el año pasado. Esto es más evidente, especialmente cuando se examina el crecimiento de la tasa de crecimiento industrial.

En los Estados Unidos, la mayor economía mundial, la producción industrial en 2014 creció en línea con la producción industrial mundial (3.1%), pero comenzó a quedarse atrás hacia fines de año; cayó en 0.7 y 1.2% respectivamente en 2015 y 2016. A pesar de la caída en el crecimiento agregado, la producción industrial de EE. UU. se recuperó hacia fines de 2016 y continuó creciendo en el primer semestre de 2017.

Al alcanzar el 8,3% en 2014, la tasa de crecimiento de la producción industrial china cayó a entre 6 y 7%, a pesar de las intervenciones e incentivos estatales, el crecimiento para el primer semestre de 2017 continuó dentro de este rango. A pesar de la caída en comparación con años anteriores, China exhibe una tasa de crecimiento más alta y más consistente, en comparación con los países desarrollados capitalistas de antaño, y continúa siendo una de las economías mundiales de más rápido crecimiento. Por ejemplo, China superó a los EE. UU. en 2016 en términos de producción industrial (Esto no cambia el hecho de que EE. UU. Sigue siendo la economía global más grande, pero da una idea del rumbo del desarrollo).

En Japón, la tercera economía más grande del mundo, la tasa de crecimiento en 2014 fue del 1,9% y se redujo consecutivamente, primero al 1,3% y luego al 0,4%. La cruda realidad para Japón es que la recuperación de la producción industrial de 2009 no se pudo sostener, después de 2010, el crecimiento industrial se estancó y disminuyó. La producción industrial japonesa, que no llega a alcanzar los máximos de la crisis anterior a 2008, todavía está a un nivel inferior al de 2010.

Alemania, la cuarta economía más grande del mundo, con el mayor superávit de exportación mundial después de China, logró una pequeña tasa de crecimiento en los últimos años. Con el efecto adicional de crecimiento en Alemania, el crecimiento en la Eurozona en 2014 fue de 0.8%, seguido de tasas sucesivas 2.1% y 1.5%. El crecimiento continúa aumentando este año, pero es extremadamente desigual e incoherente en el resto de la Eurozona.

Brasil e India son otros ejemplos de desarrollo desigual. Brasil -que alguna vez se consideró un país ejemplar con un crecimiento y desarrollo rápido- ha visto disminuir su industria, convirtiéndola en un país dependiente de la producción y las ventas de materias primas. La tasa de crecimiento de la India aumentó principalmente debido a los niveles de capital extranjero que ingresaron a su economía. A pesar de una caída en la tasa de crecimiento en 2016, ha sido uno de los países con las mejores tasas de crecimiento industrial y económico. La tasa de crecimiento industrial en India continuó disminuyendo en la primera mitad de año. Otro país con una tasa de crecimiento industrial por encima de la tasa mundial desde 2010, junto con Vietnam, es Turquía.

Al igual que Brasil, México, una de las grandes economías de América del Sur, también registró una caída en su tasa de crecimiento industrial en 2016; el crecimiento negativo continuó en el primer semestre de 2017. A diferencia de las economías de Europa, Asia y África, el crecimiento industrial en los países latinoamericanos comenzó a caer en 2014 hasta niveles inferiores a los de 2010; el crecimiento negativo continuó en 2016; siendo inferior a la de 2010 en marzo y abril de 2017. En contraste, Asia es actualmente el área de más rápido crecimiento en el mundo y su lugar en la economía global se está fortaleciendo día por día.

La sobreproducción y la caída en la tasa de crecimiento global llevaron a una caída en los precios de la gasolina, así como a otras materias primas. La caída del precio de la gasolina afectó las economías de los países que dependen de la producción y venta de gas y petróleo, como Arabia Saudita y Venezuela, así como también Rusia e Irán. Venezuela entró en una crisis de múltiples niveles, con el impacto agregado de las acciones destructivas del imperialismo estadounidense. Arabia Saudita tuvo que tomar medidas de austeridad; La economía de Rusia se contrajo.

La deuda china está aumentando, debido a los intentos de mantener el crecimiento de la economía y cumplir objetivos predeterminados. La relación entre la deuda china y el PIB fue del 148% a fines de 2007, y subió al 237% en el primer trimestre de 2016; ¡esta cifra hoy es del 304%! En términos de composición financiera, base económica y recursos, sus niveles de deuda se acercan a los de Estados Unidos y la Eurozona más fuertes. El aumento del endeudamiento no es exclusivo de China; burbujas similares a las de antes de 2008 también están aumentando en otros países; los saldos financieros sorprendidos por la crisis en 2008 se mantienen en los niveles anteriores a 2008. El aumento de la deuda y su proporción al PIB continuaron aumentando en los últimos años.

Medidas tomadas por la oligarquía financiera para sostener el crecimiento económico; estimular el consumo en un intento de ampliar los mercados, o al menos evitar que se reduzcan, a través del aumento del gasto público, facilitando más préstamos y crédito; medidas fiscales para prevenir el caos y lograr estabilidad financiera; condujo a la reducción de los mercados y la caída de las tasas de crecimiento, intensificando los problemas existentes y amplificando otros, haciéndolos prominentes. Las intervenciones del capitalismo monopolista -que utilizan los mecanismos estatales, al igual que las instituciones financieras- no erradican las leyes subyacentes de la economía capitalista o cambian fundamentalmente su rumbo y dirección; El capitalismo no puede evitar una crisis local y global de variada severidad.

Algunos afirman que se avecina una profunda crisis financiera hacia fines de año o el próximo año; gobernantes de todo el mundo afirman que la economía mundial seguirá creciendo más allá de 2018 y los años sucesivos. Los datos sugieren que el crecimiento inconsistente observado a fines de 2016 y la primera mitad de este año no se mantendrá por mucho tiempo. Las cambiantes relaciones de poder entre los países, especialmente los principales países imperialistas, y la lucha cada vez superior por una mayor porción del mundo, etc., sirven para aumentar estas incoherencias y fluctuaciones. Este período de crecimiento en la sociedad capitalista es uno en el que se están formando los fundamentos de una nueva crisis en todos los sectores.

2- Creciente conflicto entre imperialistas

A pesar del golpe y la reducción de su hegemonía, Estados Unidos sigue muy por delante de sus rivales más cercanos en todos los sectores; sigue siendo la fuerza económica, política y militar mundial más grande. El monopolio estadounidense en muchos campos tecnológicos continúa a pesar del debilitamiento. Además, a pesar de las grandes diferencias entre los EE. UU. Y sus rivales imperialistas más cercanos en cuanto a poder económico y capacidad para la guerra; no existe un consenso económico unido, militar y político contra los Estados Unidos. Pero el desarrollo desigual e inconsistente y la lucha entre los principales países imperialistas, utilizando todas las maniobras e intervenciones disponibles; debilitar a los rivales; explotar a los trabajadores y pueblos; para obtener la mayor parte de la explotación de todos los recursos naturales en diferentes países continúa. El Medio Oriente, el Lejano Oriente de Asia y Ucrania han sido áreas donde estas luchas se intensificaron en los últimos años.

Comenzando con los acontecimientos en Ucrania, la OTAN y las fuerzas armadas de los EE. UU. Se acercan cada vez más a las fronteras rusas; se realizan más ejercicios militares conjuntos; las escaramuzas entre las fuerzas aéreas y navales van en aumento. Después del Medio Oriente, el Lejano Este de Asia sigue siendo el área donde se sienten las tensiones más altas, se observan demostraciones de poder y ejercicios militares y donde la amenaza del conflicto militar es rutinaria. La península de Corea es donde las tensiones están en aumento; La confrontación de los Estados Unidos con Corea del Norte aumenta en línea con su lucha contra Rusia y China para ampliar su influencia y acceso a la zona. La lucha entre China y EE. UU. Y sus aliados para ampliar la influencia y el acceso a la región se están intensificando. Las fronteras chino-india y chino-paquistaní son otras áreas en las que, más allá de los ejercicios militares, los enfrentamientos son habituales y los arsenales de armas se multiplican.

El cambio en el equilibrio de poder debido al desarrollo desigual -que no es un concepto nuevo- y el debilitamiento de su hegemonía entre las fuerzas imperialistas aumentan y exponen la lucha y el conflicto entre los EE. UU., Japón y todos los demás países bajo el paraguas de la OTAN. Sin embargo, estos desarrollos aún no han llevado a un nivel de disolución y confrontación; Estados Unidos está tratando de evitar esto. Enfrentado a la hegemonía e imposición de Estados Unidos, Alemania, detrás de Francia, hizo que sus políticas fueran claras en línea con sus propias elecciones e intereses. Se toman medidas -a pesar de las garantías- para crear una fuerza militar de la UE, que podría ser una alternativa a la OTAN, con capacidad para intervenir internacionalmente. El Reino Unido, tradicionalmente más cercano económicamente y en su posición militar-política; el caballo de Troya y el aliado más cercano de los EE. UU. dentro de la UE se está retirando de la UE.

Estados Unidos está presionando a todos los países de la OTAN, y especialmente a Alemania, para que aumenten sus gastos militares; la mayor parte de tal gasto se destinará a los Estados Unidos y sus monopolios. Además, los recursos movilizados por Alemania y otros países para la expansión económica serán restringidos y utilizados por los monopolios militares de los EE. UU. Estados Unidos intenta sabotear los intentos determinados de Alemania de expandirse y fortalecerse económicamente.

Los principales países imperialistas que imponen la eliminación de todas las barreras a la libre circulación internacional de capitales y bienes -en apoyo y coordinación del Banco Mundial y el FMI- se dividen en dos bandos. Mientras que China, Alemania y Japón, que siempre actuaron con los Estados Unidos y lo hicieron una base fundamental para su política exterior, están en contra de las medidas que limitan la libre circulación de capitales y bienes; Estados Unidos y el Reino Unido defienden claramente las medidas proteccionistas. Estados Unidos no puede hacer que Japón siga la línea como lo hizo en los años 90.

Mientras se estancan las negociaciones transatlánticas con la UE, se cancelan las negociaciones de libre comercio -más precisamente negociaciones para reducir el nivel de restricciones económicas a un mínimo- entre los países asiáticos y los EE. UU. El déficit comercial de los EE. UU. Está aumentando en comparación con Alemania; por un lado, recurre a medidas más proteccionistas; por otro lado, llamando la atención sobre el aumento del superávit comercial de Alemania, exige que Alemania tome medidas para equilibrar su comercio con los EE. UU.; exigiendo un mayor acceso a los mercados de la UE desde Alemania. Está impulsando medidas similares a las que obligó a Japón en la década de los 90.

Con la administración de Trump, EE. UU. Está siguiendo una línea política más hostil, inconsistente y cruda. Esto hace que las relaciones y los conflictos entre EE. UU. Y sus aliados, y dentro de los círculos administrativos en los EE. UU. Sean más complicados. Parece que Trump y sus tácticas y prioridades globales expondrán y aumentarán el conflicto entre los fondos de los EE. UU., Las instituciones administrativas y sus aliados. Desde su elección, los grupos opositores mantuvieron la eliminación de Trump como un problema actual, las personas de sus círculos más cercanos se convirtieron en objeto de investigaciones. El número de los que se eliminan de los puestos o se ven obligados a renunciar aumenta.

China, con el mayor superávit de exportaciones y el mayor crecimiento de los principales países imperialistas, trata, por un lado, de cerrar la brecha tecnológica con sus rivales renovando la base tecnológica de su economía; y, por otro, aumentar su demanda de materias primas e inversión internacional, tratando de aumentar su influencia y acceso en los mercados globales. Está utilizando todos los métodos para tomar el control de las fuentes de energía, las rutas de transporte, la materia prima y los mercados financieros de los países con acumulación de capital limitada; donde los márgenes de ganancia son altos pero el costo de la tierra y el trabajo es barato. China, además de penetrar en los EE. UU. Y otros países imperialistas desarrollados y sus dominios de influencia, está obteniendo acceso a áreas bajo la influencia de Rusia y otros países; prepararse para luchas más grandes y más decisivas. Mientras desarrolla y moderniza sus fuerzas militares y su capacidad para la guerra, China sigue una política de expansión económica como Alemania; evitando las intervenciones militares tanto como sea posible, pero sin miedo a mostrar su fuerza militar cuando sea necesario. Renovar el marco tecnológico de su industria militar, China está aumentando rápidamente la inversión en su ejército.

Además de las medidas proteccionistas, los embargos y sanciones de EE. UU. también aumentaron y se endurecieron en el último año. Países como Irán, Rusia y Corea del Norte fueron atacados, aquellos que no se rindieron a sus imposiciones y se negaron a estar sujetos a las fronteras implícitas. Las razones varían desde apoyar terror, armamento nuclear, violaciones de tratados internacionales, amenazar la paz y seguridad global, etc. Alemania y la UE, aunque no protestaron abiertamente e incluso se coaligaron con estas sanciones y embargos en el pasado, cambiaron su postura recientemente. Las sanciones y los embargos tienen como objetivo evitar el desarrollo de relaciones comerciales no solo entre estos países sino también con terceros; tienen como objetivo prevenir especialmente a China y Alemania, con recursos energéticos insuficientes, resolver este problema fuera de la influencia y el control de los EE. UU., así como evitar el desarrollo de relaciones económicas y alianzas a través de esto. Alemania no se detiene en el desarrollo de enfoques alternativos como se ve en los casos de Siria y Qatar.

La importancia de África está aumentando junto con América Latina; con sus valiosos depósitos de uranio y cobalto estratégicamente importantes, otros recursos naturales ricos, tierra barata y mano de obra. Su población en rápido crecimiento hace que África sea un mercado atractivo para los monopolios capitalistas y un escenario de intensa competencia y lucha entre todos los países imperialistas, especialmente EE. UU., China y Francia, adoptando diversas formas, incluyendo golpes militares, conductas incorrectas electorales, “limpieza étnica”, guerras religiosas, masacres, embargos económico-militares, chantajes y destrucción ambiental, etc. El hecho de que esta lucha frontal de los imperialistas y sus colaboradores por la hegemonía en África se desarrolle en todas sus formas (militar, económica, social y cultural), hace que la lucha popular contra el saqueo y la violencia imperialista sea inevitable. Por lo tanto, no será una sorpresa ver el estallido de nuevas revueltas populares en diferentes partes de África contra el imperialismo y sus colaboradores.

Una consecuencia evitable de las intensas luchas imperialistas por mayores proporciones es el aumento del gasto en armas y guerra. El aumento de las tensiones y los conflictos mundiales genera un mayor gasto militar. Los países imperialistas se arman a sí mismos y a sus aliados para obtener la mayor parte de los recursos mundiales, para intimidar y aplastar a sus rivales. Por primera vez desde 2011, la “inversión en armas” en todo el mundo aumentó un 0,4% hasta 1 billón de 686 mil millones de dólares en 2016. Más interesante aún, el aumento fue del 1,7% en los EE. UU., Del 5,4% en China y del 5,99 % En Rusia; hasta 611, 215 y 69.2 mil millones de dólares respectivamente. Las restricciones impuestas a Alemania y Japón después de la Segunda Guerra Mundial se eliminan gradualmente y en el caso de Japón, como parte también del plan para rodear a China, la inversión militar se está acelerando con el apoyo de los EE. UU.

La industria de armas está bajo el monopolio de ciertos países y es una fuente importante de ganancias. Los países que lideran las exportaciones de armas son los EE. UU., Rusia, China, Francia y Alemania. La participación de estos países en las exportaciones de armas es el 74% del total mundial, y solo los EE. UU. Representan el 33%.

3- La importancia de las fuentes y rutas de energía; intensificando la lucha por una mayor participación en Medio Oriente:

A medida que avanza la industria moderna, aumenta la necesidad de energía en todos los aspectos de nuestras vidas. En la sociedad capitalista, donde la producción y el mercado son con fines de lucro, la producción y la transferencia de energía se convierten en un sector en el que se pueden obtener grandes beneficios; debido a su lugar de rápido crecimiento en la economía y la inversión capitalista. Por esta razón, las fuentes de energía y su transferencia y rutas se vuelven gradualmente más importantes y necesitan supervisión.

A pesar de los desarrollos en el aprovechamiento de la energía nuclear, solar y eólica, la gasolina y el gas natural (incluido el gas de escombro) continúan siendo una de las fuentes de energía más importantes. Ninguno de estos puede reemplazar a la gasolina como la gasolina que reemplazó al carbón. Además, los subproductos de la gasolina son una importante fuente de materias primas para la industria. Por lo tanto, el control de los recursos de petróleo y gas natural, sus rutas de transporte y su transformación en energía son muy importantes para los países y las clases dominantes. La mayoría de los campos de petróleo y gas natural se encuentran en los EE. UU., Venezuela, Noruega, Rusia, así como en Medio Oriente y su continuación histórica y geológica; África del Norte. Además, esta área tiene una gran importancia debido a su posición de riquezas acumuladas de la gasolina, sus mercados cada vez más amplios y su posición geopolítica. Por lo tanto, al igual que otras áreas con ricos yacimientos petrolíferos, Oriente Medio continúa siendo un área donde los países imperialistas y el capital financiero internacional continúan intensificando su lucha por el acceso y la hegemonía. El control de las fuentes y rutas de energía es importante no solo para obtener altas ganancias en este sector, satisfacer y asegurar las necesidades energéticas, etc., sino también para arrinconar a sus rivales, limitando su expansión y controlándolos.

Rusia tuvo que aumentar su presencia militar y se vio obligada a dirigir la intervención militar en la guerra siria en 2015. En una ruta muy importante en Medio Oriente, la perspectiva de que su único aliado sirio se debilite y enfrente el colapso obligó a Rusia a entrar en acción. Con esta intervención, Rusia demostró a los países imperialistas liderados por los EE. UU. Que no abandonará a Siria ni a Oriente Medio, y luchará con uñas y dientes por ello, a diferencia de lo que hizo en Libia. La intervención rusa tuvo un impacto en las relaciones de poder no solo en Siria sino en todo el Medio Oriente; llevando a un realineamiento de fuerzas y una nueva mano de cartas repartidas. Rusia intensificó los intentos de aumentar su influencia en la región, utilizando conflictos dentro de camarillas reaccionarias regionales y sus conflictos con otros países imperialistas. Al tiempo que intensifica los esfuerzos para beneficiarse de las luchas internas entre camarillas en Libia para encontrar un punto de apoyo y ampliar sus oportunidades de lucha, Rusia también mejoró las relaciones con Irán. Tras las tensiones aumentadas después de derribar su avión; Rusia también avanzó para mejorar las relaciones con Turquía, así como con Egipto, Arabia Saudita y Qatar, países de la región de los que Estados Unidos siempre dependió.

Con su creciente necesidad de materias primas y energía, China entró en nuevos tratados, principalmente con Rusia e Irán para cumplir y asegurar su necesidad de energía; le está dando  gran importancia a  expandir su influencia en todas las áreas ricas en petróleo y gas. Por ejemplo, China ha invertido aproximadamente 56 mil millones de dólares  en Pakistán en el marco del proyecto “Corredor Económico de China y Pakistán” (CPEC). China está desarrollando un puerto en Gawadar en la provincia de Baluchistán para conectar el suroeste de Pakistán con Xinjiang en el oeste de China. Por esta conexión con el centro y sur de Asia, China quiere aumentar su perfil tanto en términos de comercio como de influencia política. CPEC comprende una red de 3200 km de carreteras además de los ferrocarriles que eventualmente unirán Gawadar y Karachi con el oeste de China. En la actualidad, China solo tiene un puerto en Shanghái, en el este del país, y la mayoría del país no tiene salida al mar y es el mayor importador de petróleo. También se entiende que antes de comprometerse con la inversión, los chinos obtuvieron garantías no solo del gobierno, sino también del alto mando militar de Pakistán en relación con la situación de seguridad y estamos presenciando que gradualmente la situación de la ley y el orden están mejorando en Pakistán. Esto también indica que cuando está en favor de la burguesía, rápido y con  facilidad controlan la situación para obtener sus propios beneficios y beneficios.

Además de Rusia, las potencias imperialistas, y especialmente los Estados Unidos, se movieron para aumentar las oportunidades y las vías para intervenir en el Medio Oriente; para neutralizar las intervenciones e intentos de Rusia, y para evitar el equilibrio de poder en contra de sí mismo. Estados Unidos estableció nuevas bases militares en Siria; aumento de la presencia militar en la zona, colocando soldados en Iraq y otros países de la región. Las intervenciones militares de los Estados Unidos y sus aliados en la región continúan aumentando. Estados Unidos y Rusia tienen cuidado de evitar la confrontación directa en el área, pero a través de guerras indirectas, usando fuerzas locales con las que apoyan y cooperan, están compartiendo cada centímetro de Siria entre ellos y aumentando su influencia en la región. Siria se convirtió en un escenario donde las potencias imperialistas, y principalmente Rusia y los EE. UU., Se cuadran entre sí y prueban nuevos sistemas de armas.

Mientras las potencias imperialistas intentan aumentar su influencia y alcance en la región, realizando intervenciones directas, las camarillas reaccionarias regionales y las otras camarillas intentan alcanzar sus objetivos, confiando y actuando de acuerdo con las elecciones y planes estratégicos y tácticos de uno de estos principales poderes imperiales. Turquía, bajo la dirección de Erdogan y del AKP, es uno de estos países. Mientras trata de ejercer influencia en la región a través de la nueva retórica otomana, trata de evitar una solución basada en la igualdad de derechos y la autodeterminación para el problema Kurdo con sus políticas reaccionarias y agresivas; arrastrando al país a dificultosos intentos de compartir la región. Por lo tanto, Turquía se convirtió en el factor singularmente incoherente en las luchas internas entre los poderes imperiales en el Medio Oriente y es un candidato para convertirse en uno de los centros donde la lucha se intensificará. El intento de golpe de estado del 15 de julio y el contragolpe que siguió tuvieron lugar con estos acontecimientos en un segundo plano y dieron lugar a resultados que tuvieron un impacto en los acontecimientos posteriores.

Además, en el proceso de redacción de este documento, se produjo un nuevo acontecimiento cuando Israel y Arabia Saudita intentaron abrir un nuevo frente en el Líbano bajo el paraguas de los EE. UU. Parece que Francia, entre los imperialistas europeos, está tratando de obtener una posición especial en este trabajo preparatorio. El objetivo a corto plazo de este posible nuevo frente es debilitar la influencia de Irán en la región y salvaguardar los intereses económicos de Israel, especialmente en el Mediterráneo oriental. Para los EE. UU., el objetivo es crear las condiciones para que las ganancias rusas en Siria se vuelvan relativas. Es obvio que la pesada carga de este posible frente tratará de ser echada sobre los pueblos del Líbano y Palestina.

La intensificación de la división, la profundización de la fragmentación y las contradicciones de las clases dominantes y sus representantes políticos infligen gran sufrimiento y devastación a las masas oprimidas y explotadas, debilitan las fuerzas reaccionarias regionales y sus bases sociales y profundizan sus contradicciones; eso beneficiará a las fuerzas progresistas y democráticas en la región. Esta profundización de la fragmentación y las contradicciones aumentará la oportunidad de la lucha de las clases oprimidas y explotadas, pero también de las naciones oprimidas por la autodeterminación, así como la lucha por la igualdad religiosa y sectaria. La debilidad actual de las fuerzas progresistas y democráticas no neutraliza esta realidad

4- La situación de la clase trabajadora y los pueblos

En el último año, los trabajadores han estado agobiados por las consecuencias de la lucha intensificada por compartir los recursos globales entre los grupos de capital financiero y los principales estados imperialistas. La opresión y la explotación se intensificaron y la inseguridad sobre el futuro entre las masas oprimidas y explotadas aumentó. Las ganancias de los monopolios también han aumentado, mientras que la reacción política, las secciones del fascismo y las corrientes semifascistas se desarrollaron y llevaron a frenar los derechos y las libertades democráticas. Una de las migraciones masivas más grandes en la historia humana continúa; millones enfrentan la muerte, el hambre y la pobreza frente a la guerra. Factores que empujan a la humanidad y la naturaleza a la ruina continúan avanzando.

El año transcurrido desde nuestra última conferencia ha sido uno en el que han progresado los factores que debilitan el sistema capitalista-imperialista y lo arrastran hacia su final inevitable; los sueños falsos difundidos por la oligarquía financiera y la propaganda y la demagogia neoliberales fueron expuestos y debilitados; nuevas actividades, insatisfacción, luchas y organizaciones entre las clases explotadas y oprimidas y los estratos públicos desarrollados.

El desempleo ha aumentado a nivel mundial a más de 200 millones de personas en 2016; los jóvenes componen 71 millones de esta cifra. Según la OIT, el desempleo mundial es del 5,8%, mientras que esta cifra aumenta al 13% entre los jóvenes. El desempleo juvenil en muchos países ha aumentado a más del 20%; es aún más alto en algunos países y continúa aumentando. Si bien los salarios reales han disminuido en muchos países, en otros han sido inferiores a la productividad del trabajo. La relación del trabajo asalariado en los países de ingresos medios y altos está aumentando, pero la relación de los salarios en el PIB ha estado disminuyendo durante 40 años.

El número de personas que viven por debajo del umbral de pobreza; sin acceso a la salud más básica, la alimentación y la provisión educativa siguen aumentando. La brecha entre los propietarios y los que no tienen una propiedad es más amplia. ‘Global Rich List’ es publicado por Bank Credit Suiss cada año; de acuerdo con la lista de 2016, el 10% de las personas más ricas de la tierra posee el 90% de la riqueza; El 0,7% de la población mundial posee el 45,6% de la riqueza.

Los regímenes reaccionarios, dependientes y antidemocráticos siguen gobernando; los derechos y las libertades democráticas se han limitado en Francia e Inglaterra; países vistos como brillantes ejemplos de democracia burguesa. Muchos países aprobaron leyes que retoman el derecho público a reunirse, manifestarse, marchar y atacar. Aumenta la autoridad de la policía y las instituciones militares. Inmunidad de individuos y propiedad personal, el derecho a comunicar ha sido pisoteado. Inglaterra se convirtió en uno de los países que aumentan los poderes de la policía y limitan los derechos de huelga. Las acciones terroristas de grupos reaccionarios como ISIS y Al-Qaida, que persiguen abiertamente la comisión de masacres, han aumentado y se han extendido a los países capitalistas desarrollados.

Como se ve en el ejemplo de Francia, el parlamento quedó sin dientes bajo el estado de emergencia y se cambiaron las leyes laborales; haciendo que el trabajo sea menos seguro En todos los países, avanzados o no, la intensidad del trabajo aumentó mientras las condiciones de trabajo se hicieron más pesadas.

Dirigidos por los neoliberales, los portavoces de la oligarquía financiera organizaron una campaña en la que afirmaban que la eliminación de las barreras frente a la libre circulación de capitales y bienes, la minimización de las intervenciones gubernamentales, el curso de la economía determinado por los mercados, etc. conducirían al final de guerras, armonía universal y un período de bienestar y libertad. Las medidas y políticas neoliberales fueron defendidas y bendecidas, no solo por los partidos y corrientes burgueses liberales y conservadores, sino también por los partidos y corrientes socialdemócratas y los partidos y corrientes revisionistas gastados. La retórica, los programas y las políticas neoliberales condujeron a la difuminación, incluso si no completa, de las diferencias no esenciales entre los partidos burgueses liberales, conservadores y socialdemócratas. A los ojos de las masas, la mayoría de estas partes dejaron de ser alternativas entre sí. En el último año, el neoliberalismo y los partidos y las corrientes que lo respaldan, los empujaron a ellos y partes de las estructuras políticas más altas a predicamentos y crisis.

Sin embargo, a pesar de lo indicado y prometido; las guerras aumentaron, las libertades se restringieron, las condiciones de trabajo y de vida de los oprimidos y los explotados empeoraron. A medida que este período continúa, las masas oprimidas y explotadas comienzan a ver los resultados del discurso y las acciones neoliberales a través de sus propias experiencias; liberarse de la retórica neoliberal, en busca de nuevas alternativas. Esta tendencia lideró desarrollos recientes.

Uno de los principales desarrollos fue en países como Venezuela, Bolivia, Ecuador y Grecia, entre otros; oponiéndose a las políticas y ataques neoliberales en diferentes niveles y de diferentes maneras; afirmando ser de izquierda, populista, progresista y socialista, pero sin apuntar a la demolición de la regla de la oligarquía financiera y el capitalismo; algunas corrientes se fortalecieron y se convirtieron en la alternativa a los partidos burgueses tradicionales, e incluso formaron gobiernos en algunos países. A pesar de las marcadas diferencias entre ellos, en todos los países donde formaron un gobierno, estas corrientes decidieron no tomar medidas para satisfacer las demandas inmediatas de la población o movilizar a las masas en una lucha para lograr sus propias demandas; en cambio, como en Ecuador y Grecia, se convirtieron en los ejecutores de estas políticas y ataques neoliberales. O bien, como se vio en Venezuela, no lograron disolver las bases regionales de la hegemonía de la oligarquía imperialista y financiera o la base económica que salvaguardaba esa hegemonía y no tomaban medidas para satisfacer las necesidades inmediatas de su población, lo que debilitaría a la oligarquía; como tales, condujeron al fracaso y la desilusión entre las masas. En todos los casos, el imperialismo y las oligarquías utilizaron la situación para cimentar su hegemonía y organizar la reacción y el fascismo.

Tendencias y facciones que proponen que la política y los programas neoliberales se desarrollen dentro de las ramas de los partidos conservadores, liberales y socialdemócratas. Condujeron a cambios en el liderazgo, como se vio en el Partido Laborista en Inglaterra; y aceleró la disolución y el debilitamiento del partido socialista en Francia. Especialmente en Europa, la socialdemocracia y la izquierda liberal en general han estado en crisis. La práctica de esta corriente ha provocado que amplias masas trabajadoras sean indiferentes a los proyectos que proponen contra el aumento de la pobreza y la inseguridad.

Mientras que, en muchos países, los partidos burgueses tradicionales avanzaron hacia programas más reaccionarios y perdieron el apoyo de las masas; tendencias y corrientes nacionalistas neonazis y chovinistas que muestran características fascistas, están contra los refugiados y difunden la fobia contra el islam, ambos se fortalecen y aumentan su influencia entre las masas. Estos partidos llegaron al poder en Polonia y Hungría, y se convirtieron en partidos de oposición desafiando a los partidos burgueses tradicionales en países como Francia, Austria y Holanda. Un representante de los círculos más reaccionarios y agresivos dentro del imperialismo estadounidense; inicialmente, subestimado y despreciado, el errático Trump se convirtió en el presidente. En Francia, la oligarquía financiera que maneja el país tuvo que idear una alternativa de último minuto a los partidos tradicionales. A pesar de las campañas en sentido contrario, los niveles de participación en las elecciones cayeron en los países vistos como la cuna del liberalismo, el parlamentarismo burgués y la democracia.

Mientras las luchas globales entre las potencias imperiales se agudizaban, la explotación y la opresión aumentaban, la presión sobre las naciones oprimidas se hacía más estricta; el descontento y la tendencia a la lucha también se desarrollaron. En muchos países, estas tendencias se unieron en movimientos de masas. Las clases y estratos oprimidos y explotados en Francia mantuvieron manifestaciones y huelgas durante meses en contra de los cambios planificados en las leyes laborales, dirigidos por la clase trabajadora y los jóvenes. El gobierno que aprobó la nueva ley laboral a pesar del rechazo de la clase trabajadora y la juventud no solo ha aumentado la ira existente sino que también ha fortalecido la tendencia a la radicalización entre los jóvenes.

Las huelgas generales contra los cambios planificados en las leyes laborales, en las que participaron millones de trabajadores, se llevaron a cabo en la India, con demandas de mejores condiciones de vida y de trabajo. La huelga general en Bélgica, las huelgas en algunos sectores en Inglaterra y las huelgas de los mineros en Sudáfrica y Chile fueron luchas obreras notables. Las luchas masivas de agricultores se desarrollaron bajo la presión de los monopolios en Grecia, Francia y otros países. Además de Alto Volta, Túnez y Marruecos, Brasil también vio luchas masivas contra la eliminación de los derechos adquiridos y la construcción de regímenes más reaccionarios. En muchos países, como Dominica, las luchas de masas se desarrollaron contra la corrupción y la agresión de los estados. En Polonia, Italia, Túnez, Turquía y muchos otros países, los ataques dirigidos a restringir los derechos adquiridos fueron detenidos por la resistencia masiva y la lucha de las mujeres. El movimiento de mujeres progresó con un carácter internacional ampliado.

Sin embargo, estas son luchas que no pueden superar de manera independiente los límites del movimiento. El movimiento obrero carece de liderazgo con entendimiento estratégico y táctico o un programa que apunta a la libertad total y final de la clase trabajadora; eso no se confunde con las complicadas condiciones de la lucha de clases. También se lo encuentra deficiente en términos de percepción y organización. Dejando a un lado las excepciones, no se encuentra en una etapa para contrarrestar los ataques nacionales y globales ni para controlar los ataques desenfrenados de la oligarquía financiera. A pesar de los diferentes niveles entre países, la sindicalización se encuentra en un nivel bajo. A pesar de la tendencia creciente y los intentos de sindicalización en muchos países, los trabajadores sindicalizados en todo el mundo representan una minoría de la mano de obra nacional; los sindicatos existentes están dominados principalmente por colaboracionistas y reaccionarios.

A pesar de las debilidades ya mencionadas del trabajo y los movimientos de masas: existen condiciones y oportunidades para la práctica revolucionaria entre las masas explotadas y oprimidas, y especialmente la clase trabajadora; organizar y movilizar a las masas contra la burguesía monopolista gobernante y todas las formas de reacción. Sin embargo, la clase gobernante reaccionaria (o alianza de clases) y todos los agentes de la hegemonía no son indiferentes a estos desarrollos. También movilizan a todos los agentes y herramientas para influir en el impulso y las actividades que se desarrollan entre las masas dentro de las condiciones del período para servir a sus intereses. Las olas de migración, el aumento de los ataques terroristas, la crisis económica y el estancamiento, trasladar la producción a áreas de mano de obra barata y tierras por parte de monopolios en busca del máximo beneficio, etc. .; todos estos son una consecuencia directa de las acciones y elecciones de los estados imperialistas y  de sus aliados. Una campaña es organizar la reacción y el fascismo y distribuirla entre las masas centradas en estas consecuencias. Tenemos que admitir que, en un período en el que la derrota del socialismo continúa y el movimiento obrero y sus partidos son todavía débiles, esta tendencia reaccionaria fundada en el racismo y el nacionalismo se presenta como la llamada solución a la desigualdad y el conflicto social – avanza e influye en los números crecientes entre las masas trabajadoras.

Estos intentos de las corrientes reformistas y colaboradoras, así como de la burguesía -especialmente su sección dirigente de la burguesía y reacción monopólicas-, solo pueden ser desdentadas mediante la acción revolucionaria construida sobre un programa científico y la correcta comprensión estratégica y táctica, que ayudará a las masas a aprender sus propias experiencias. La lucha por demandas inmediatas de las masas; crear plataformas y establecer las alianzas más amplias en torno a estas demandas son componentes vitales de esta acción. Sólo a través de tal acción puede avanzar el creciente descontento y resentimiento hacia la destrucción de la hegemonía del imperialismo y sus fundamentos, lo que está arrastrando a la humanidad y la naturaleza hacia una profunda angustia y destrucción; construyendo una sociedad sin clases y libre que esté libre de explotación, opresión. Esta tarea debe ser llevada a cabo por los partidos revolucionarios de la clase trabajadora, equipados con la teoría del socialismo científico y  comprometidos con la práctica y la lucha apropiadas.

XXIII PLENARIA DE LA CONFERENCIA DE PARTIDOS Y ORGANIZACIONES MARXISTA LENINISTAS, CIPOML.

Noviembre de 2017

BOLIVIA: NO REFORMAR LA JUSTICIA PUTREFACTA. REVOLUCIÓN REAL Y PODER POPULAR PARA CONSTRUIR UNA JUSTICIA PREVENTIVA CON LA SOCIEDAD DE NUEVOS VALORES.

Después de un vergonzoso fracaso en la llamada Cumbre por la Justicia, que prometía una reforma o cambio en la justicia (promesa constante de los gobiernos de turno), este 3 de diciembre, es la fecha para la jornada de elecciones judiciales, con el fin de “mejorar la justicia”, cuya crisis tiene origen en los intereses de clase que han regido en nuestro país desde su fundación. Hoy sólo se busca formalizar el nombramiento de jueces, que más allá de su voluntad personal responden a intereses de la clase dominante.

El gobierno busca deslindando toda responsabilidad de este fracaso y transmitiendo la misma a la sociedad (puesto que nosotros “elegiremos”). Esto en medio de amenazas que atentan la libertad de expresión, el derecho a ejercer el voto de la manera que uno considere y el derecho a organizarnos como sociedad civil para emitir diferentes criterios frente a la coyuntura nacional.

Se ha intentando quitar la posibilidad de informar sobre la facultad de votar nulo o blanco bajo amenazas de multas. Un ejemplo claro son los amedrentamientos que sufrieron personas que realizaban esta labor y fueron arrestadas “por confusión” de los funcionarios policiales.

A esto se suma la insistencia de nombrar como jueces a quienes ganen por simple mayoría y no así por mayoría absoluta (50%+1) ignorando la voluntad de rechazo expresado en el voto nulo o blanco.

El trasfondo de este proceso, que ya ha mostrado varias irregularidades, y que además presenta vicios desde su inicio, es que:

a) La elección de candidatos fue realizada por la Asamblea Legislativa Plurinacional y no así un comité técnico especializado en el tema. Esto rompe con la independencia de poderes, principio fundamental del Estado de Derecho (que tanto dicen defender).

b) La transformación en la justicia debería venir por cambiar la estructura putrefacta del Órgano Judicial; no solo se hace un cambio de servidores, mismos que una vez asuman sus cargos estén dentro el sistema se toparan con infinidad de obstáculos que impedirán un cambio real, que sólo podrá ser producto de un cambio revolucionario en la sociedad.

Se ha intentado generar por parte de algunas personas la equivocada percepción de que votar nulo es apoyar a la vieja derecha y votar valido es apoyar a la nueva derecha gubernamental; para los comunistas el voto nulo representará el rechazo total al Sistema de Justicia putrefacto, un rechazo a la falta de independencia de poderes, un rechazo a las vacías promesas de Reforma, y además el mensaje de buscar una alternativa de Justicia, que sea producto de una Revolución Socialista real y un Nuevo Estado Socialista de poder popular que sea el principal encargado de romper las injusticias sociales, generando una educación (preventiva al delito), salud, trabajo, pero además ofreciendo una liberación de la sociedad.

La Paz, 26 de noviembre de 2017

BURÓ POLÍTICO DEL PCR

Santos, sus demonios y la visita papal

Desde el año pasado se venía rumorando sobre la visita a Colombia del pontífice argentino domiciliado en Roma; ahora no es una especulación, es compromiso público del Estado Vaticano llegar a Cartagena, Medellín, Villavicencio y Bogotá, lugares de alta conflictividad política, social y económica y con distintas aristas en el contexto de la acentuada crisis del país. Son ciudades que no están lejos de donde se libran la mayoría de combates entre tropas gubernamentales y efectivos de la insurgencia; así, se dan hechos urbanos de importancia militar como el reciente golpe asestado por el ELN a una escuadra de efectivos del sanguinario y tenebroso escuadrón policial antidisturbios ESMAD ubicada en Bogotá.

Se dice que “el Papa no viene a favorecer una posición distinta que no sea la paz” y desde allí hacen referencia a su mención de la necesidad de “luchar sin descanso contra toda forma de injusticia, de inequidad, de corrupción, de exclusión”, por tratarse de males que, “destruyen la vida misma de la sociedad”, como señala la carta del Secretario de Estado del Vaticano para anunciar la visita.

También se indica que el Papa Francisco se referirá con acento especial a la urgencia de atacar algunas causas del conflicto armado para llegar a una paz “estable y duradera”. Este enfoque ya es lo suficientemente político como para que lo puedan capitalizar únicamente los que estuvieron negociando sobre el fin de la guerra en la Mesa de La HabanaCuba. Habrá una notable puja para tratar de quedarse con las palabras que sobre la paz pronuncie el purpurado.

Es decir, en todo esto de la visita papal hay un hondo sabor espiritual, pero su visita es, en esencia, un hecho político claramente marcado por los propósitos que se exponen públicamente, y el apoyo que buscan recabar entre los millones de colombianos que siguen los dictados de la iglesia católica, en un contexto que no puede dejar de leer el difícil momento por el que pasa la implementación de los acuerdos de La HabanaTeatro Colón, modificados hoy al gusto del Ejecutivo con los ajustes del Congreso en sus debates de “vía rápida” (“Fast Track”).

Se dice que el Papa Francisco asignará a sus obispos y sacerdotes el mandato de “Asumir el riesgo de convertir toda la Iglesia, cada parroquia y cada institución, en un hospital de campo, en el lugar seguro en el que se puedan encontrar quienes experimentaron las atrocidades y quienes actuaron desde la orilla de la violencia”.

Entre tanto, lo que buscarán a todo costo desde el alto gobierno de Colombia y la alta jerarquía eclesiástica aliada de Santos, es utilizar desde ya la anunciada visita papal para mejorar la expectativa popular sobre las supuestas bondades de los acuerdos de paz.

Ellos bien saben que ha venido evaporándose de las mentes del pueblo esa esperanza de mejor vida al ver que su situación social se va deteriorando con las decisiones económicas, sociales y políticas del gobierno, al punto que ya varios sectores del pueblo confirman la denuncia que la salida de las FARC de sus territorios ha dejado las manos libres del capital nacional y extranjero para poner en marcha sus arbitrariedades y abusos, que incluyen el fortalecimiento del paramilitarismo que ya ha cegado la vida de 150 dirigentes sociales y políticos que se entregaron con fe a trabajar por los acuerdos para la “dejación de armas” de las FARC.

No sirvió mucho el Nobel de la Paz…

Las limitaciones de las acciones publicitarias para actuar sobre las porosidades de la sicología social fueron evidentes al usarla como medio para aclimatar entre las mayorías de los pueblos que habitan Colombia los “acuerdos de paz” para imponer el SI en el plebiscito de octubre de 2016, pues, el discurso se hace cada vez más vacío cuando no aparecen realizaciones que muestren disposición a cambiar en el régimen y el gobierno.

En efecto, luego del empalagoso ruido publicitario y el boato de los actos en Cartagena, a propósito de la segunda firma de los acuerdos que ponen fin a la existencia de las Farc como guerrilla (la primera firma fue en La Habana y con pompa internacional), los colombianos difícilmente olvidarán la costosa publicidad, apenas superada por la usada para impulsar el fracasado plebiscito para refrendarlos, manejada para anunciar el viaje de Santos a Noruega a recibir el premio Nobel de la Paz.

Tampoco se olvidan del costo de los anuncios publicitarios del encuentro de poca altura y corto alcance efectuado en el Coliseo de Ferias de Bogotá que inducía a pensar en un acto para mercadear como una mercancía más el anhelo popular de paz y no en evento para poner a jugar la inteligencia con soluciones profundas que den una salida política integral al conflicto surgido desde el segundo cuarto del Siglo XX. Allí, en ese recinto ferial, unos pocos poseedores de esa distinción honorífica, tan puesta en cuestión por estos días en que la ostentan personajes que desplegaron muchos comportamientos y decisiones políticas y militares contrarias a la paz como el expresidente imperialista yanqui Barak Obama.

Claro está, Santos no podía cambiar su imagen con ese Nobel. Luego de tanto pavonearse por sus decisiones de uso de la fuerza contra el pueblo y no sólo contra las guerrillas; de violador de la soberanía nacional del Ecuador con el bombardeo a Angostura, por obra y gracia de los medios de comunicación masiva no lograría pasar a ser “adalid de la Paz” viniendo de ser, por muchos años, el ministro de defensa militaristaguerrerista y el presidente heredero y alumno de la “Seguridad Democrática” de Uribe, que incrementó el holocausto del pueblo colombiano en su lucha por la liberación social y nacional, atizando la lucha de clases al poner más clara y viva las contradicciones entre trabajo asalariado y capital, entre la oligarquía y el pueblo y entre la nación y el imperialismo.

¿Servirá a la paz la visita del Papa?

La visita papal es un titular utilizado para airear el tema de la paz, se da justo en estos momentos de la entrega de las armas de las Farc e inicio de la implementación de los acuerdos que en muchos casos no pasará de ser “otra ley”, donde el acostumbrado santanderismo salta como medio para controlar población con su emisión de normas demagógicas.

Este anuncio de la visita del purpurado también coincide con un momento en que los acuerdos de La Habana están siendo cuestionados por los incumplimientos, las nuevas modificaciones en el Congreso y por los engaños que ellos entrañan, según varios actores de mayores desempeños en la dinámica externa e interna de la mesa de negociaciones de Cuba que empiezan a ver “engaño” y “estafa” del Gobierno pues no responde a la hora de cumplir, o busca retorcer el sentido que le dieron.

Se está abriendo paso la idea recogida por el imaginario popular “les metieron conejo a las Farc”, o sea que cayeron en una trampa que les sirve a los planes de rendición de Santos y los imperialistas yanquis y del mundo entero, tan regocijados al ver pisoteado el derecho a la rebelión.

De allí que la real conducta política del Estado Vaticano será más visible cuando sea imposible acallar o dejar de ventilar las falencias del acuerdo de cúpulas que tuvo como escenario a la Isla de Martí. Entonces, cuando llegue el Papa en octubre, ya se habrán dejado ver las tropelías que se avecinan con la implementación legal en el Congreso contra la libertad política del pueblo, la verdad, la justicia, la reparación de las víctimas y garantías de no repetición para el pueblo, pues, ya las medidas económicas contra la paz han galopado con la ley agraria de las ZIDRES en 2016, el salario mínimo de 2017, el incremento de la tercerización, la nueva oleada de privatizaciones y la nueva reforma tributaria en marcha, con un Nuevo Código de Policía que les facilita más la criminalización de la lucha popular.

El mismo Papa Francisco, frente a la “justicia social”, en una entrevista con el diario italiano ‘Il Messagero’, lanzó una frase bastante significativa: “Los comunistas nos han robado la bandera de los pobres” y ha asegurado que “la bandera de los pobres es cristiana”. Entonces está por verse si el Jefe del Estado Vaticano se limitará a aplaudir el cese de choques militares entre la Farc y el gobierno y la terminación de esa guerrilla o se comprometerá con el combate a las causas que generaron el conflicto.

Pero esto de la participación social que se leen en varias citas de frases del máximo jerarca católico, puede tener plena aplicación inmediata si los creyentes en esa religión trabajan en sintonía con el impulso de la participación social y el diálogo nacional en la solución del conflicto planteado desde la Mesa de Quito, que el gobierno de Santos negó en las negociaciones de La Habana y de nuevo, contrariando lo acordado en la agenda con el ELN, el jefe negociador calificó como NO vinculante el mismo día de la instalación de la Mesa el pasado 7 de febrero en las afueras de Quito. Entonces se supone que aquí hay una oportunidad para aplicar lo que el prelado ha enfatizado en su visita a Manila cuando señaló que “es un deber escuchar la voz de los pobres”.

¿La amnistía para insurgentes puede volverse perdón a criminales de guerra?

Es, de hecho, la amnistía, la seguridad jurídica de no ser encarcelados, constituye uno de los temas medulares de la negociación con las Farc, pues el Nuevo Movimiento Político que piensan lanzar en pocos meses parte de contar con la afiliación de los actuales miembros de esta guerrilla en trance de desmovilización.

De hecho, la existencia de una Ley, como ya lo anotamos, no supone una solución de un problema, incluso algunas los agravan. La Ley 1820 de 2016, referida a la amnistía, indulto y tratamientos especiales, votada con el mecanismo antidemocrático por lo brevísimo (fast track), desconoce la esencia del delito político, por tanto, sus marañas hacen que a pesar de empezar a regir el 30 de diciembre de 2016 aún no hay centenares de exguerrilleros amnistiados mientras si les presionan a cumplir con los plazos para hacer entrega de las armas, que es la gran meta del Acuerdo.

En el diario El Espectador del pasado 17 de enero, el periodista Carlos Martínez tituló: “En marzo 1.200 militares y policías, involucrados en delitos por conflicto, quedarán en libertad.”

En desarrollo de esa nota se lee: “El Ministro de Defensa Nacional Luís Carlos Villegas, anunció que, para la primera semana de marzo del presente año, 1.200 militares, implicados en delitos relacionados con el conflicto armado, quedarán en libertad, una vez entre a operar la Justicia Transicional para miembros de la Fuerza Pública.”

Villegas advirtió que, a diferencia de la Justicia Transicional para miembros de las Farc, la cual se acordó en La Habana, la de los militares se hizo de manera unilateral por el Gobierno Nacional, pensando en los hombres que resultaron envueltos en esta clase de delitos.

También aclaró que los uniformados que se acojan a esta Justicia Especial y se de vía libre a este Acto Legislativo, tan sólo pagarán una condena de cinco años, como una muestra de perdón, olvido y reparación.”

Indicó, además, que en el caso del general Jaime Uscátegui, condenado por la masacre de Mapiripán, aunque no conoce en detalle el caso, el ministro señaló que también podría acogerse a los beneficios que señala la Justicia Especial para militares.”

El lunes 13 de marzo, rápidamente, se aprobó el acto legislativo reformatorio de la desencajada y estropeada Constitución del 91, que implementa los contenidos de la Jurisdicción Especial de Paz JEP. A este contenido constitucional se agregan las observaciones arriba señaladas por el ministro de Defensa y ex-negociador en La Habana y exembajador en Washington, al igual que las glosas del Fiscal General de la Nación que favorecen la impunidad de los civiles que han financiado el paramilitarismo y procedimientos sicariales para eliminar líderes sociales y políticos, así como potencia el desconocimiento de la conexidad entre delito político y delito común para bloquear la salida política al conflicto armado.

En esas condiciones, toda la demagogia gubernamental sobre las víctimas, la verdad y la no repetición queda en palabrería. Así los esfuerzos del movimiento de defensa de los derechos humanos queda burlado al quedar en el cesto de la basura cibernética de la justicia sus esfuerzos para probar y demostrar la existencia por décadas del Terrorismo de Estado, como política auspiciadora del paramilitarismo y el terror ejercido por la fuerza pública, uno de los ejes del proceso de fascistización del régimen político en Colombia.

Entonces, como dice la canción del grupo La Muralla: Qué dirá el santo papa / que vive en Roma / si le están degollando a sus palomas…

El delito del narcotráfico como espada de Damocles

A lo aprobado sobre la JEP, que junto a la Ley 30 de 1986 ya constituye un mamotreto jurídico de engorroso manejo, se le adherirá otra Ley para abordar la conexidad del delito político y el delito del narcotráfico, lo que es un evidente peligro para procesar en cualquier momento a los desmovilizados de las Farc, o negarles la amnistía y el indulto.

Esto incluye el peligro de extradición a los Estados Unidos, que ha solicitado nuevos miembros de las Farc para procesarlos por narcotráfico, asunto de graves consecuencias pues está la burla a las Farc con el incumplimiento de la promesa de Santos de liberar a Simón Trinidad, actualmente preso en EEUU. Entonces, pueden temer los jefes de las Farc, que insisten en no pagar un solo día de cárcel.

Como está en la carta de confirmación de la visita del Papa Francisco a Colombia, él viene fundamentalmente a “respaldar de manera personal el proceso de paz”. Cualquier lector de esta realidad de crisis de los Acuerdos con las Farc se preguntará: ¿de qué proceso se está hablando en el Vaticano? ¿de la lucha por la paz o de un armisticio para formalizar la rendición (¿o derrota?) de las Farc?

Pero el Vaticano habla de la necesidad de trabajar por la verdad, la justicia y la reparación para las víctimas. Es decir, tendría que modificar este criterio o entrar en el detalle de los acuerdos de La Habana y compenetrarse con la actividad tendiente a lograr los cambios que supone sacar adelante la Mesa de Quito con el ELN. De quedarse solo en las frases que estimulan la religiosidad y tratan de trascender a la espiritualidad, el purpurado y su Estado Vaticano se moverían a dejar esos enunciados para la “justicia divina” dejando a los miembros de su congregación en el terrenal infierno de la “injusticia social”.

La realidad de las tramoyas del gobierno para lograr la desmovilización de las Farc supera lo imaginable, por tanto los demonios que ha desatado la desastrosa gestión presidencial de Santos, que ya incluye la corrupción descarada al estilo Uribe, en la entraña del gabinete, son hechos que lo tienen atrapado y la visita de un gran jerarca religioso no podrá librarlo de ellos.

Partido Comunista de Colombia (MarxistaLeninista)

Comité Ejecutivo Central

La situación política actual en Costa de Marfil, y las tareas del proletariado

Costa de Marfil
Partido Comunista Revolucionario de Costa de Marfil

Costa de Marfil tuvo desde 2002 hasta 2011 una guerra civil reaccionaria, que enfrentó dos fracciones rivales de la alta burguesía, al servicio del imperialismo internacional, particularmente el francés. Esa guerra terminó con la intervención de las fuerzas armadas francesas, para imponer a una de las fracciones. Los grandes burgueses organizados en el «Frente Patriótico» de Laurent Gabgbo perdieron el poder en beneficio de los grandes burgueses organizados en la «Unión de los Houfetistas1[1] por la Democracia y la Paz» (RHDP) de Alassane Ouattara. El traspaso de poder tuvo lugar en el estricto marco del sistema neocolonial. Es decir, Costa de Marfil sigue siendo un país subdesarrollado, integrado en la carcasa del sistema capitalista imperialista mundial. El poder en manos de la alta burguesía sigue siendo antidemocrático contrario a las libertades. ¿Ante esta situación cuáles son las tareas del proletariado y de su vanguardia?

Una nación bajo la dominación del imperialismo internacional

Costa de Marfil es uno de los países de África en el que el imperialismo lo decide todo, tanto la lluvia como el buen tiempo. Decide la orientación económica y social, sobre que clan de la alta burguesía debe ocuparse de los negocios, etc.

Todos los planes para el desarrollo económico y social, así como los presupuestos, se someten a la validación del Fondo Monetario Internacional (FMI), la Banca Mundial (BM) y a los organismos de las potencias imperialistas para el desarrollo. Lo esencial de los capitales invertidos en los sectores modernos como la energía, la minería, el petróleo, la transformación de los productos agrícolas, el comercio exterior, la infraestructura de las carreteras, aeroportuarias y portuarias, etc. están en mano de sociedades francesas, estadounidenses, chinas, etc.

En el plano político, desde la independencia nominal decidida por Francia en 1960, todos los cambios en la cabeza del Estado, como el acceso al poder de Henri Konan Bedié en 1993 a la muerte de Hufuet Boigny, el golpe de Estado de Guei Tobwert en 1999, la insurrección del 2000 de Koudu Gbagbo Laurent; la imposición por la fuerza en 2011 de Alassane Ouattara, todos esos cambios se han llevado a cabo mediante una fuerte implicación directa de la potencia imperialista francesa. Esta situación es el reflejo de la historia de Costa de Marfil como territorio privado de Francia dese la independencia de los países de África Occidental.

Francia, potencia imperialista dominante en Costa de Marfil

Para conservar sus privilegios coloniales, Francia firmó, desde 1961, con la recién creada República de Costa de Marfil, doce acuerdos que abarcaban todo lo referente a la vida económica y política.

Esos acuerdos de «cooperación» constituyen jurídicamente las bases de la dominación francesa sobre Costa de Marfil. Se pueden citar:

1.- el acuerdo de defensa revisado en 2012.

2.- El tratado de cooperación,

3.- El acuerdo de cooperación en materia económica, monetaria y financiera,

4.- El acuerdo de asistencia militar y técnica,

5.- Acuerdo de cooperación en el terreno de la Justicia,

6.- Acuerdo de cooperación en materia de la enseñanza superior,

7.- Acuerdo de cooperación cultural,

8.- acuerdo de cooperación sobre la aviación civil,

9.- cooperación sobre el correo y la telecomunicación,

10.- cooperación sobre intercambio comercial,

11.- cooperación en materia de personal,

12.- Acuerdo de cooperación técnica sobre los magistrados puestos a disposición de la república de Costa de Marfil.

Esta tabla de acuerdos abarca todos los terrenos de la vida política, económica, social y cultural del Estado de Costa de Marfil. Todos fueron firmados el mismo día, el 24 de abril de 1961 apenas otorgada la independencia, se puede decir antes de que el joven Estado hubiera recogido sus credenciales en el concierto de Naciones; la proclamación de independencia tuvo lugar el 7 de agosto de 1970 sólo ocho meses antes. Estaba la voluntad de Francia de actuar rápidamente, como un amante para irse de viaje de novios antes de que la novia cambiase de opinión y se fuera con otro pretendiente…

Generalmente esos acuerdos pretenden basarse en los lazos que unen «libremente» a la República de Francia y la República de Costa de Marfil, sobre la base del respeto mutuo entre los dos estados. Esos acuerdos pretenden querer promover una estrecha «cooperación» en diversos terrenos.

Por encima de engañosas consideraciones generales, que esconden mal la voluntad de la potencia colonial de mantener los lazos colonialistas con su antigua colonia mediante triquiñuelas jurídicas y diplomáticas, los acuerdos ponen el acento sobre la postura de peticionaria de Costa de Marfil. “La República francesa asegura, a petición de la república de Costa de Marfil» es el preámbulo a todos esos acuerdos. Por consiguiente, es Costa de Marfil la que pide para «sobrevivir». Pero a continuación, en cláusulas más precisas, queda claro que es Francia la que se beneficia de esos acuerdos sin ninguna obligación por su parte. Esos acuerdos ponen el acento sobre el carácter aleatorio de las obligaciones francesas hacia Casta de Marfil. Se puede leer en ellos, «El gobierno francés, facilita en la medida de sus posibilidades, la formación y perfeccionamiento del personal de los sectores públicos o privados presentados por la República de Costa de Marfil» Lo mismo sucede para la disposición de todo tipo de personal enseñante, magistrados, etc. Es la misma perorata para los concursos o la ayuda aportada por Francia para la definición, estudio y realización de los programas de equipamiento en materia de telecomunicación.

Además del carácter aleatorio, en esos acuerdos, de las obligaciones francesas, se concede privilegios especiales para la parte francesa. Facilidades excluyentes son acordadas por la República de Costa de Marfil a la República francesa y sus empresas en ciertas actividades o terrenos: la República de Costa de Marfil se compromete a «dirigirse prioritariamente al gobierno francés para el reclutamiento del personal» «La República de Costa de Marfil ofrecerá facilidades al gobierno francés para abrir en el territorio de Costa de Marfil, establecimientos de enseñanza que dependerán de su autoridad» (La del gobierno francés) «Ofrecerá facilidades para importar en franquicia, libros, películas y discos de la otra parte contratante» «Los navíos de la nacionalidad de uno de los dos Estados tendrán en los puertos, las aguas territoriales y las del otro Estado el mismo trato en lo concerniente a la pesca, el transporte de pasajeros, las formalidades aduaneras y las portuarias, la percepción de derechos y tasas portuarias y todas las facilidades acordadas para las operaciones en los puertos» «Los concursos financieros para el desarrollo económico y social afectados a estudio, compra de equipos o fornituras y la ejecución de trabajos darán lugar a mercados reservados en principio a las empresas de nacionalidad francesa o marfileñas.»

El acuerdo monetario es el típico que consagra la intervención de Francia en Costa de Marfil: «El instituto de emisión (de moneda) es un establecimiento nacional cuya sede está en París» «El Consejo de administración (del instituto emisor) agrupa a representantes de la unión monetaria Oeste Africana y de la República de Francia» Esto no necesita comentarios.

En fin, esos acuerdos se caracterizan por la existencia de cláusulas especiales secretas que no han sido publicadas: «Las relaciones entre el tesoro público francés y el tesoro público marfileño, se rigen por un acuerdo especial.»

Total, esos acuerdos son la imagen de la asociación del caballero con el caballo. Uno encima del otro, sujetándolo con las riendas para que no se vaya por doquier, frenándolo y llevándolo según su voluntad. Tales son los lazos desde 1960 entre Francia (ex potencia colonial) y Costa de Marfil.

Penetración de otras fuerzas imperialistas en Costa de Marfil

El imperialismo francés, sin duda alguna, es el dominante en Costa de Marfil heredada en el reparto colonial de 1885. Se adjudicó oficialmente el territorio en 1893. Obligado por las luchas de los pueblos, tuvo que acordar la soberanía nacional a sus colonias, pero se dotó de los medios necesarios para conservar sus privilegios coloniales en Costa de Marfil. Una característica del Estado colonial es que concita la codicia de los otros imperialismos. En esta competencia las potencias imperialistas emergentes son las más agresivas. Los Estados Unidos de América, que se impusieron durante la segunda guerra mundial de 1945 como cabeza dirigente de las potencias imperialistas, tratan de implantarse en los territorios privados de las ex potencias coloniales. Países emergentes (China, India, Marruecos, Sudáfrica, etc…), que aspiran a ser potencias imperialistas están igualmente en combate.

En Costa de Marfil, el imperialismo estadounidense se ha impuesto en los sectores mineros y petroleros. Tiende sus tentáculos en el sector bancario. Una encuesta llevada a cabo por el Partido en mayo de 2017, indica que más del 70% de las nuevas empresas instaladas desde 2015 son chinas, indias o marroquíes, en sectores como la banca, el cemento, los productos agro alimentarios, el turismo, etc. Es decir, la competencia es dura entre los imperialistas, incluso en Costa de Marfil, aunque el imperialismo francés es todavía ampliamente dominante.

Una nación subdesarrollada donde el pueblo vive en la miseria

La gran burguesía y sus maestros imperialistas no cesan de predecir un futuro radiante a Costa de Marfil. En 1960, el primer presidente Hufuet Boigny pidió a los marfileños apretarse el cinturón durante 20 años para lograr la prosperidad en 1980. La libertad y la democracia han estado amordazadas durante ese período. Pero en 1980 las cajas estaban vacías, la prosperidad no acudió a la cita. El FMI y la BM se pusieron a la cabeza del país para imponer programas de ajuste estructural que acabaran con la situación que golpeaba al Estado neocolonial. Desde entonces todas las promesas demagógicas de los sucesivos gobiernos de la gran burguesía no logran adormecer al pueblo que vive más que nunca en la miseria.

Desde el 2012, el gobierno de Ouattara trata de hacer creer que Costa de Marfil será un país emergente hacia el 2020. Hay que subrayar algunas palabras de ese paradigma, convertido en la consigna de casi todos los países africanos. Con la caída del primer estado socialista en 1989-1990 y la unificación del mercado capitalista mundial, los politólogos burgueses clasifican a los países del mundo en cuatro categorías. Los países de primera categoría son los desarrollados (Europa Occidental, Estados Unidos y Japón). El segundo, son los países emergentes (Brasil, Rusia, India, China, Marruecos, Paquistán, Sudáfrica). La tercera categoría son los países en vía de desarrollo (países africanos subsaharianos), y la cuarta son los países menos desarrollados o subdesarrollados (países africanos subsaharianos).

Costa de Marfil pretende clasificarse como país emergente en 2020. ¿Más a tres años de esta meta cual es la realidad? Comparemos sobre la base de las estadísticas del FMI de 2016, de algunos parámetros socio económicos de Costa de Marfil con los de Marruecos uno de los países que ocupan el lugar más bajo de escala de los países emergentes. El producto interior bruto, PIB, por habitante en Costa de Marfil es de 3 dólares al día, en Marruecos es de 10 dólares. Las exportaciones de bienes manufacturados representan el 20 % del total de las transacciones, mientras que en Marruecos es del 60% El valor añadido de la agricultura en el PIB es del 30%, y en Marruecos el 10% El índice de pobreza es del 48% (sin comentarios), el índice de desarrollo humano (IDH) es de 0,452, lo que sitúa a Costa de Marfil en el puesto 168 de los 197 países del mundo (sin comentarios). El desempleo es del 45%, el analfabetismo es del 50%, contra el 20% en Marruecos; la mortalidad infantil es del 64/1000, la esperanza de vida es de 54 años, el acceso al agua potable es del 60%, a la electricidad el 62%. Son cifras oficiales del FMI que permiten afirmar que Costa de Marfil es un país subdesarrollado donde se codean la miseria, el analfabetismo, el desempleo. El crecimiento para el 2020 es una quimera, ya que la diferencia entre las características de la realidad socio-económica en Costa de Marfil y los parámetros internacionalmente requeridos para calificarse de «emergente», habla por sí sola. El desempleo entre los jóvenes crece, se acentúa, la infraestructura de la red de comunicación (carreteras), está en un estado tan deteriorado como en 2010.Muchas familias tanto en la ciudad como en el campo, tienen que recurrir a conectarse anárquicamente para tener electricidad, o se alumbran con lámparas artesanales; muchas beben agua de lagunas o de pozos. El sistema sanitario no ha mejorado, el hospital público en Costa de Marfil es un espejismo; el sistema educativo produce desempleados; la vivienda falta cruelmente, lo que hace que en las grandes ciudades se creen barrios de tugurios. Brevemente, el marfileño de las clases populares vive en la miseria.

El poder de Uattara, un poder despótico acorralado

Las libertades elementales contempladas en la constitución burguesa, son violadas alegremente por el gobierno Uattara. Los alumnos no tienen derecho de sindicación desde el 2011. A los estudiantes universitarios, Uattara impone organizaciones fantoches a sueldo, desde el inicio de la Facultad. La inmunidad universitaria no existe, las universidades son vigiladas por la policía nacional y las milicias privadas del Gobierno. Todas las manifestaciones de alumnos, estudiantes, profesores contra este estado de cosas son reprimidas o anuladas por los corrompidos jefes sindicalistas… Las manifestaciones de los partidos de la oposición son saboteadas por las milicias del RDR, como ha sido el caso contra el Partido Comunista Revolucionario de Costa de Marfil (PCRCI) en Puerto Buet el 21 de diciembre de 2013, o las manifestaciones del FPI en enero, febrero, marzo y abril; de las manifestaciones de los partidos opuestos a la constitución de tipo autocrático, salvajemente reprimidas en octubre del 2016.

El poder de Uattara tiene problemas para garantizar la seguridad de los ciudadanos. La situación se agrava día a día con los ataques contra los símbolos del Estado (puestos de la policía y la gendarmería, contra los cuarteles militares). Durante los dos últimos meses, julio y agosto de 2017, han tenido lugar una decena de ataques de ese tipo. Los asaltantes se llevan las armas de los cuarteles asaltados y obtienen recursos financieros robando en las oficinas económicas. Hasta el presente, el poder es impotente f rente a lo que parece ser una preparación de un golpe de fuerza organizado por clanes burgueses enfrentados entre sí.

El poder de Uattara emplea todos los medios para romper las huelgas de los sindicatos y las manifestaciones populares, detener a periodistas y oponentes. Es un poder acorralado cuyas prácticas despiertan veleidades de golpes de fuerza de los clanes enfrentados de la gran burguesía.

La táctica del PCRCI

Todos los partidos de la gran burguesía marfileña han detentado el poder del Estado. Huyfueet desde la independencia en 1960 prometió el dorado a los pueblos cuando ofreció Costa de Marfil al imperialismo francés. Pero en 1993, en el ocaso de su vida, pese a la perfusión económica que le suministraron los administradores de fondos internacionales, Costa de Marfil estaba clasificada por el FMI entre los países pobres altamente endeudados. Su sucesor, Henri Konan Bedié, no pudo acabar con la miseria. Aprovechando el despertar de las luchas populares por las libertades y el pan, un clan de la burguesía acabó con su poder mediante un golpe de Estado militar en 1999. Los golpistas y sus aliados civiles, ocupados en llenar sus bolsillos no hicieron nada mejor. La miseria se acentuó, la libertad y la democracia retrocedieron drásticamente. En el 2000, los refundadores, se hicieron con el poder para refundar Costa de Marfil (sin romper con el imperialismo) desviaron dinero público, amordazaron las libertades. Durante diez años, la dominación imperialista no retrocedió; la miseria se agravó; las libertades y la democracia fueron de mal a peor. En las elecciones presidenciales de 2010 el imperialismo trató de instalar a los huefetistas. Los refundadores fueron barridos por la guerra. Pero ese clan de la gran burguesía, ligado al imperialismo, abonado a la corrupción, al robo de los bienes públicos y adeptos de un poder despótico, no podía hacer milagros para hacer avanzar a Costa de Marfil por la vía de la democracia, de las libertades, del bien estar social y de la modernidad. Ese clan es incapaz de encontrar soluciones para los males que corroen a la sociedad marfileña. El poder Uattara había prometido gestionar el país con trasparencia y rigor. Pero después de su primer mandato, el poder estaba gangrenado por la corrupción, la superchería, el tribalismo. Mercados públicos de miles de millones de FCFA fueron manipulados sin que los culpables recibieran sanción alguna. Toda iniciativa económica es sometida al FMI y el BM. El pueblo vive en la miseria y está dispuesto a luchar contra el saqueo. Las contradicciones están vivas entre los diferentes clanes que componen esta coalición. La revuelta de los militares, pese a estar ligados a la causa del presidente, es indicativo de la crisis en la cabeza. Es muy probable que una nueva guerra reaccionaria se desate. Será la velación de armas el 2020, año electoral.

Los partidos políticos de la oposición burguesa se preparan también para el 2020. Se crean frentes o reaparecen. Incluso si esos partidos víctimas del despotismo del poder de Uattara, palabrean sobre libertades y democracia, están a la espera del apoyo del imperialismo internacional, particularmente del francés.

Desde el 2015 las masas populares han vuelto a la lucha en condiciones difíciles: desorganización y «caporalización» de los sindicatos, represión, criminalización de las luchas, corrupción de los bonzos sindicales, etc. Empero, esas luchas populares ganan en frecuencia e intensidad. Se desarrollan experiencias de luchas unitarias.

En resumen, se puede decir que estamos en vísperas de una situación revolucionaria que puede desembocar en una crisis revolucionaria. ¿Ante semejante situación, qué hace el partido del proletariado?

¡Costa de Marfil está mal, en pleno caos! Una prueba de este caos es que las manifestaciones se acumulan diariamente. Mientras tanto la burguesía agrupada en el RHDP, pese a sus contradicciones internas, se organiza para mantenerse en el poder hasta el 2020. Está en plena agitación para seleccionar al mejor de ellos cuya tarea principal será la de continuar con la misma política, la de subastar las riquezas nacionales a las compañías multinacionales, explotar a la clase obrera, espoliar el trabajo de los campesinos, de los pequeños comerciantes y de los transportistas; la de acaparar fraudulentamente los bienes del Estado e instituir el despotismo como forma de gobierno.

El proletariado y las masas populares quieren acabar con este caos, romper con esta política; quieren una república soberana, democrática, popular, y moderna donde el pueblo decida libremente, y con responsabilidad, su destino. ¿Qué debe hacer el pueblo para alcanzar esos objetivos? Debe fijar el objetivo inmediato a conquistar y dotarse de los medios necesarios.

La actual miseria del pueblo, el caos actual es el resultado de la dominación imperialista, particularmente la francesa, que nos mantiene maniatados con lazos de dependencia económica y política. El imperialismo francés se apoya en la gran burguesía impuesta por el mismo en el poder y que gobiernan mediante la represión y la restricción de las libertades. Se mofa de la democracia inscrita en su propia constitución.

La tarea inmediata es arrebatar el poder del Estado de las manos de esos depredadores y de sus amos, para instaurar la república democrática y popular, independiente y moderna. Estos objetivos son ampliamente compartidos por varias fuerzas patrióticas que llevan a cabo grandes esfuerzos para lograr ese objetivo. Esas fuerzas deben acabar con los enfrentamientos entre ellas y acabar con la dispersión. Este es el camino a seguir.

El Partido Comunista Revolucionario de Costa de Marfil (PCRCI), ha lanzado una iniciativa de plataforma de lucha que aborda el objetivo inmediato y la lucha a llevar a cabo. Esta plataforma debería conseguir la formación de un amplio frente de las fuerzas patrióticas, frente indispensable para eliminar a las fuerzas reaccionarias.

Las recientes luchas del pueblo de Costa de Marfil, demuestran que el camino está trazado para avanzar. En 2016 la lucha contra la constitución retrógrada de la 3ª República, que pudo imponer Uattara por el fraude en las urnas y la manipulación de los resultados, ha demostrado la capacidad del pueblo para defender las libertades y la democracia. Las luchas unitarias de los campesinos, de los funcionarios, de los soldados en 2016 y 2017, demuestran que es posible luchar unidos por el pan y las libertades, y lograr importantes victorias. La lucha contra la intromisión del imperialismo internacional, particularmente el francés durante la guerra civil de Costa de Marfil del 2002 a 2010, demostró que el pueblo es plenamente consciente de la importancia de la defensa de la soberanía nacional.

El campo de lucha por la soberanía, las libertades, la democracia y el pan, está abierto.

Partido Comunista Revolucionario de Costa de Marfil

Agosto de 2017

1 Partidarios del que fuera presidente Hufuet Boigny.

Por el Centenario de la Revolución Socialista de Octubre Noviembre 1917 – 2017

Los comunistas, los revolucionarios, los proletarios y los trabajadores conscientes de todo el mundo celebramos y festejamos el aniversario de la gloriosa Revolución Socialista de Octubre. Con mayor ánimo y firmeza lo haremos en 2017 con motivo del centenario de aquellos históricos “diez días que estremecieron al mundo”

La revolución bolchevique fue la gesta heroica que anunció un alba revolucionaria. Los cañones del crucero “Aurora” anunciaron que una nueva época se abría: la época de la derrota del capitalismo y de la construcción de la nueva sociedad sin explotadores ni explotados.

Con la Gran Revolución de Octubre, el proletariado conquistó el poder, expropió a los explotadores, instauró su dictadura revolucionaria y estableció un Estado de nuevo tipo. Con las palabras de Lenin:

“…en Rusia se ha deshecho por completo el mecanismo burocrático, no dejando de él piedra sobre piedra, se ha dejado cesantes a todos los antiguos magistrados, se ha disuelto el parlamento burgués y se ha dado a los obreros y a los campesinos una representación mucho más accesible; sus Soviets han venido a ocupar el puesto de los funcionarios o sus Soviets han sido colocados por encima de los funcionarios, sus Soviets son los que eligen a los jueces. Este mero hecho basta para que todas las clases oprimidas proclamen que el Poder de los Soviets, o sea, esta forma de dictadura del proletariado, es un millón de veces más democrático que la más democrática de las repúblicas burguesas.” (La revolución proletaria y el renegado Kautsky)

El Estado soviético; demostró que el socialismo es un orden social superior, a condición de que se sigan firmemente sus principios y se marche hacia el comunismo.

El “Octubre Rojo” cambió radicalmente el curso de la historia mundial, que inicio una nueva etapa de su desarrollo, la etapa de la crisis general del capitalismo y del paso al socialismo. Ha apuntado una vuelta indeleble en la estrategia y la táctica revolucionaria, en los métodos de lucha y las formas de organización, en la mentalidad, la cultura, las tradiciones de la clase obrera y de sus aliados en la lucha contra el imperialismo y el capitalismo, por la revolución y el socialismo.

A raíz de la revolución dirigida por los bolcheviques de Lenin y Stalin, se inauguró una oleada de revoluciones proletarias en los países imperialistas y capitalistas, de revoluciones populares y democráticas que se llevan a cabo bajo la dirección del proletariado y las banderas del internacionalismo en los países dependientes y coloniales.

El triunfo de la Revolución Socialista de Octubre impulsó la formación de partidos comunistas en todo el mundo y la construcción de la Internacional Comunista, para reagrupar la vanguardia del proletariado y organizar la revolución mundial.

Con la creación de la Unión Soviética y la edificación del socialismo la clase obrera, los campesinos, las mujeres, los pueblos lograron grandes beneficios materiales y culturales. Los trabajadores alcanzaron elevados niveles de bienestar gracias a la industrialización socialista y colectivización del campo, a la planificación económica que puso fin a las relaciones capitalistas de producción y la anarquía típica del viejo sistema.

La clase obrera se transformó en una clase técnica e ideológicamente avanzada. Se acabó con el desempleo. El proceso de emancipación de la mujer y su participación en la dirección del país progresó al mismo tiempo que la edificación del socialismo.

Los furibundos asaltos de los imperialistas fracasaron frente a la férrea voluntad de los trabajadores y los pueblos de no retroceder a la condición de esclavos; fracasaron ante la potencia y la unidad política del Estado socialista.

La Constitución socialista del 1936 y la derrota de la bestia nazifascista, que determino la liberación de muchos países y la instauración de regímenes de democracia popular, fueron grandes logros para los pueblos del mundo.

La Revolución Socialista de Octubre fue un acontecimiento que es hoy de gran actualidad, lleno de preciosas enseñanzas para la lucha del proletariado y demás clases oprimidas contra la explotación y la opresión.

 Constituye la demostración práctica de que la revolución es no sólo un anhelo popular, es, además, posible y necesaria para derribar el dominio burgués y construir la nueva sociedad, en la que los que “los que nada son ahora, todo van a ser”, y cambiará el mundo.

En los años que nos separan de aquel gran acontecimiento, las contradicciones fundamentales y los males endémicos del capitalismo se han agravado, empero las fuerzas revolucionarias de la clase obrera y de los pueblos han crecido objetiva e internacionalmente. La idea de la revolución proletaria es de total actualidad frente a la explotación y a la opresión que sufre la inmensa mayoría de la humanidad, la miseria y a la desigualdad creciente, las guerras de rapiña, el parasitismo de un puñado de ricos cada vez más ricos, la demolición de las conquistas sociales arrancadas por los trabajadores, el saqueo y la dominación neocolonialista, la devastación del medio ambiente provocada por el sistema capitalista.

Las razones para la revolución son más actuales que nunca y sus premisas materiales desarrolladas. El paso a una mejor forma de organización para la sociedad humana, a un nuevo y superior orden social, es una exigencia cada vez más urgente para las clases explotadas y oprimidas por el capital. Es un “problema planteado que espera solución” mediante la lucha de las masas oprimidas y explotadas.

La desaparición de la URSS y otros países socialistas ha sido un duro golpe. El socialismo ha sufrido una derrota temporánea que no invalida sus realizaciones, su necesidad. En realidad no es la Revolución de Octubre, ni el socialismo proletario los que han fracasado. Sí fracasan la traición, el revisionismo y el oportunismo, que desvían a los trabajadores de sus intereses y objetivos de clase.

A pesar de la incesante propaganda anticomunista, cada día está más claro que el bárbaro y moribundo sistema capitalista-imperialista, sólo puede ofrecer explotación, miseria y guerra.

Nos encontramos en un período de despertar político de la clase a obrera, de los pueblos, de la juventud, que ya no quieren soportar el yugo y los fardos que el capitalismo y el imperialismo imponen.

Avanzan el rechazo y la lucha contra las consecuencias de la crisis, contra la explotación, las desigualdades, la pobreza, contra los dictados, las intervenciones y agresiones imperialistas.

Crece la conciencia de que las cosas no pueden seguir como están, que en el capitalismo no hay salvación, que es necesaria una profunda trasformación social para eliminar la ruina económica, social, moral, ecológica, las masacres que la humanidad sufre inevitablemente bajo el dominio de los monopolios capitalistas que siguen una sola ley: la de la máxima ganancia.

Para realizar esta trasformación es imprescindible la conquista del poder estatal por la clase más revolucionaria y adelantada de la sociedad, la fuerza dirigente de la trasformación a nivel político, practico, intelectual y moral: el moderno proletariado.

Frente a las tesis revisionistas, reformistas y oportunistas, que han conducido la clase proletaria a dolorosas derrotas, la revolución proletaria se confirma como la única solución a la explotación y opresión de los pueblos.

La última y profunda crisis del capitalismo, y las venideras, prueban que la sociedad en régimen capitalista es un obstáculo para el desarrollo de las fuerzas productivas, por lo tanto se plantea romper mediante la revolución esta funesta situación.

La cuestión que se plantea con urgencia es: ¿dictadura del capital monopolístico financiero o dictadura del proletariado?

La victoriosa Revolución Socialista de Octubre demostró que la clase obrera puede tomar el poder y dirigir la sociedad sin la burguesía y contra ella, demostró que los comunistas pueden y deben desarrollar un papel determinante.

El Octubre soviético nos enseña que los comunistas, los mejores elementos del proletariado, los jóvenes revolucionarios, tienen que asumir esas enseñanzas y seguir la lucha, rompiendo claramente con el oportunismo de todo tipo y uniéndonos bajo las banderas del marxismo-leninismo y el internacionalismo proletario.

Celebraremos y actualizaremos en cada país el centenario del Octubre Rojo, combativa y unitariamente, resaltando su imperecedero significado, su importancia internacional y la profunda actualidad de la revolución proletaria para transformar radicalmente el mundo.

Preparémonos a celebrar en todas partes, digna y unitariamente en 2017 el 100° Aniversario de la Gran Revolución Socialista de Octubre, con conmemoraciones, seminarios, mítines y otras actividades.

Desarrollemos en todos los países la movilización para reagrupar a los comunistas, los revolucionarios, los obreros combativos, difundamos las razones del comunismo, única fuerza que puede organizar y dirigir consecuentemente las fuerzas de la revolución social en todos los países.

Invitamos a los Partidos y Organizaciones políticas, sociales, sindicales, juveniles, de mujeres, campesinos, indígenas, de todos los países que comparten nuestras posiciones de principio, a unirse con nosotros para realizar en común las actividades y construir un poderoso Movimiento Comunista y Obrero Internacional.

Un siglo después del victorioso “asalto al cielo” cumplido por los bolcheviques, ¡Reafirmamos que la única alternativa segura a la barbarie imperialista y capitalista es la revolución y el socialismo!

¡Viva la Gran Revolución Socialista de Octubre!

¡Viva el marxismo-leninismo!

¡Viva el internacionalismo proletario!

Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista – Leninistas (CIPOML)

BOLIVIA: Comunicado Político 01/2017 – PCR

Internacional

En la coyuntura actual se intensifican las contradicciones interimperialistas; el bloque EEUU-Unión Europea manifiesta su carácter belicista en los conflictos armados en el medio oriente financiando grupos terroristas con la angurria de controlar los recursos naturales. Las desesperantes condiciones de vida para las clases populares en Europa y EE.UU. llevan al fortalecimiento de las tendencias fascistas, xenofóbicas, racistas y chovinistas. Expositor claro de este fenómeno es Donald Trump.

El poder financiero del bloque imperialista emergente (China-Rusia) se fortalece mediante los préstamos y ciclos de deuda externa, buscando además la depreciación del dólar. Este bloque, a pesar de su historia, es tan capitalista e imperialista como el bloque de la OTAN.

En Latinoamérica, los desastres naturales de estas semanas nos han demostrado el valor de la solidaridad y la organización popular ante la ineficacia de los gobiernos capitalistas, destacándose México y Cuba en los esfuerzos populares de reconstrucción.

Nacional

Tras 11 años de gobierno, el MAS empieza a experimentar los efectos negativos de los precios internacionales de materias primas (hidrocarburos y minerales) sobre nuestra economía, supuestamente ‘blindada’.  Podemos observar las bajas en presupuestos municipales, departamentales y universitarios; así mismo la tasa de crecimiento del PIB no alcanza el 4,5%, siendo el crecimiento más bajo en los últimos siete años.  Se agrega a este hecho la Ley de Incentivos a la Exploración, que entrega el 12% de los IDH (Impuesto Directo a los Hidrocarburos) a las empresas transnacionales a cambio de la exploración hidrocarburífera.

Dentro del MAS, Evo Morales aún juega un papel semi-bonapartista al buscar el consenso entre las distintas fracciones de la burguesía y, a pesar de su revés electoral, aún mantiene una fuerte base social entre sectores populares, cuyas condiciones de vida han mejorado con las políticas de redistribución económica.  Debemos demostrar al pueblo boliviano que frente a la falsa dicotomía de oficialismo y oposición burguesa, la solución es organizar la alternativa popular.

Los escándalos de corrupción dentro de las filas oficialistas son cotidianas, dando lugar a una deslegitimación de las fuerzas sociales que componen el gobierno.  Un ejemplo claro es el alcalde de Achacachi, acusado de corrupción, defendido y respaldado por el oficialismo ante la movilización popular en su contra. Sin embargo, aunque el MAS mantiene bajo su control corporativo las organizaciones matrices del movimiento popular, hay brotes de rebeldía e intentos de recuperar la independencia sindical.  Ante las protestas sociales (aún regionales, pero con tendencia a mayor articulación) el Estado responde con creciente represión, judicialización y criminalización. Esta reacción se fortalecerá al aprobarse el nuevo Código Penal. Ante las amenazas y las crecientes tendencias autoritarias, debemos mantener nuestra vigilancia revolucionaria y tomar las medidas de seguridad necesarias.

En el ámbito electoral, la derrota del 21-F ha llevado al borde de la desesperación al MAS, cuya principal tarea se ha convertido en habilitar ‘constitucionalmente’ a Evo para una futura re-(re)-elección presentando el recurso de inconstitucionalidad abstracta contra la propia Constitución.   Mientras tanto, la oposición burguesa no logra presentar una alternativa al país y se limita a mantener sus espacios de poder regionales.

En el caso de las venideras elecciones judiciales, queda claro que ‘democratizar’ el nombramiento de las altas autoridades judiciales no transforma el putrefacto Órgano Judicial que está al servicio de las clases dominantes y el gobierno de turno.  Llamamos a expresar el rechazo popular ante el autoritarismo, la corrupción y el prorroguismo mediante el voto nulo.

Respecto a los proyectos actuales, el gobierno del MAS mantiene su visión de desarrollo extractivista y monoproductor. A pesar del discurso ‘pachamamista’, impulsa los megaproyectos como la carretera por el TIPNIS y las represas Bala-Chepete, entre otros.  Este modelo desarrollista va ligado con compromisos con organismos financieros internacionales, con quienes hoy el país tiene una relación de deuda externa – PIB, mayor a 42%.  Cabe destacar que estos proyectos reflejan una visión de opresión nacional y colonialismo interno (tanto desde el Estado como desde la Iglesia) que atentan contra el derecho de la autodeterminación de los pueblos y naciones indígenas, imponiendo una visión externa de desarrollo.

En lo académico, la Universidad Boliviana se encuentra en crisis ante la falta de recursos económicos, la mala administración y los grupos de poder interno. Los procesos de acreditación y auto-evaluación son un intento de imponer la visión ideológica dominante y reducir el contenido crítico de las carreras.  Debemos luchar para recuperar el papel de la Universidad, en todos los aspectos, en relación a las luchas sociales de las mayorías explotadas.

El gobierno actual tampoco muestra algún intento de combate contra el machismo que se manifiesta con un feminicidio cada tres días, además de otras formas de violencia. Por otro lado, el tema del aborto no será resuelto por el proyecto de Código Penal, manteniendo y provocando la muerte de cientos de mujeres al año a manos de abortistas clandestinos que están lucrando, libres e “inocentes”.

A los comunistas bolivianos nos toca la ardua tarea de seguir avanzando en la consolidación del Partido Comunista Revolucionario, establecer y fortalecer nuestros frentes de masas en el trabajo sindical, estudiantil y de género, redoblar los esfuerzos de formación política y de prensa revolucionaria bajo la orientación de construir una fuerza de vanguardia que luche por la Revolución Socialista.

La Paz, 23 de Septiembre de 2017

BURÓ POLÍTICO DEL PCR

ESPAÑA: Ante la escalada represiva – PCE (ml)

cataluña

El Gobierno Rajoy ha cumplido con creces sus amenazas, poniendo en marcha toda su maquinaria represiva en cuanto la Generalitat de Catalunya ha formalizado la convocatoria de referéndum para el próximo 1 de octubre. Tal y como se había anunciado, no ha habido ni una suspensión formal de la autonomía catalana ni la intervención militar contemplada por la Constitución monárquica. Pero no cabe duda de que el Gobierno ha estirado a su conveniencia lo que el PP entiende por “legalidad”, imponiendo un estado de excepción de hecho y convirtiendo los derechos formalmente reconocidos en papel mojado: esta es la «fuerza del Estado de derecho», de resabios franquistas, que suelen citar en cuanto surge un conflicto político de calado.

Funcionarios amenazados, webs cerradas, publicaciones secuestradas, redacciones asaltadas, actos y mítines suspendidos por la policía, material de propaganda requisado, más de setecientos alcaldes perseguidos, cientos de policías trasladados a Cataluña para buscar urnas y reprimir a los ciudadanos, un Tribunal Constitucional que actúa como simple testaferro del Ejecutivo, la Fiscalía amenazando con detenciones que no le corresponden…

Ese es el panorama que hoy se cierne sobre Cataluña y sobre toda España: la amenaza de un fascismo que revive (aunque nunca se había ido) en la recuperación de facto del delito de “propaganda ilegal” y que ha tenido su más viva imagen en un PP catalán exultante, que jalea y recibe con silbidos de éxtasis el anuncio de la incautación de cien mil carteles de propaganda. Nuestros camaradas, los que sufrieron cárcel y tortura por lo que también eran delitos bajo la legalidad fascista, saben bien lo que eso significa.

Ello no impide al Gobierno, sino más bien todo lo contrario, aferrarse cínicamente a la defensa de su “legalidad”: la misma que el Partido Popular viola impunemente o interpreta a su antojo cuantas veces le sea necesario. Así lo demuestran sus más de 1300 imputados, pero sobre todo la reforma exprés del artículo 135 de la Constitución para blindar el pago de la deuda; la inserción de España en la estructura militar de la OTAN, contra el resultado del referéndum de 1986; los acuerdos secretos con EEUU y, ahora, con Arabia Saudí… Por no hablar de los derechos sociales incluidos en la Constitución monárquica para hacerla pasar por democrática, que son sistemáticamente ignorados.

Por otra parte, la burguesía nacionalista catalana apela a la solidaridad de los pueblos de España, pero sabe que sin un cambio radical, una ruptura, con el régimen del 78 que ella ayudó a asentarse, es imposible el ejercicio del derecho de autodeterminación. Sin embargo, a  lo largo de estos años (la última ocasión en 2012, cuando los diputados de CiU apoyaron las brutales reformas de Rajoy, incluida la reforma laboral) han venido dando sostén a un régimen que en momentos de crisis siempre ha mostrado su verdadera cara reaccionaria. ¿Cómo extrañarse, si la mayoría de los trabajadores consideran que esta apuesta política se libra entre dos burguesías al margen de los intereses y necesidades populares más sentidos?

No hay vuelta de hoja: después de las leyes mordaza, los de Rajoy han encontrado en Cataluña el pretexto para dar otra vuelta de tuerca al proceso de degradación de los derechos democráticos y de fascistización del Estado. Si el Gobierno es incapaz de abordar una solución política es porque ni lo desea -para oprimir aún más a las clases populares, como brazo ejecutor de los intereses de la oligarquía- ni se lo permite el marco jurídico del 78. El 1 de octubre pone al desnudo la verdadera naturaleza del Estado burgués, que en situaciones de crisis orgánica se deshace de sus ropajes democráticos para mostrarse como el instrumento de dominación de una clase sobre el resto. Y es, asimismo, la demostración palmaria de que, como hemos repetido hasta la saciedad los comunistas, el régimen monárquico del 78 es irreformable, un lastre para los derechos democráticos y sociales y una cárcel para los pueblos.

Por eso, el referéndum sobre la autodeterminación de Cataluña (más que una eventual independencia) puede ser un punto de ruptura que ponga en jaque al Estado monárquico. Puede serlo a pesar de que las prisas de algunos dirigentes independentistas -que se consideran “desconectados” de España aun antes del referéndum- le den al procès un cierto tono de ópera bufa; independientemente del resultado de la votación, si se llega a producir; y puede serlo porque ha conseguido revitalizar el amplio y dinámico movimiento popular que lo impulsó en sus inicios, con el impagable apoyo del Gobierno Rajoy y su Santiago, y cierra España.

Partiendo de esta base, es de destacar la lamentable actuación de la “izquierda” española, que ha acabado ajustándose a su vetusto papel de oposición de su majestad. Que en una cuestión de principio, como es el derecho de autodeterminación de los pueblos, los “dirigentes” de la “izquierda visible” opten por ponerse de perfil, escudándose en formalidades, ya es grave; pero que exijan «un referéndum en condiciones», ¡bajo el régimen monárquico!, es indigno y rastrero. Su problema no es técnico, sino ideológico y político: simplemente, no tienen programa alternativo al régimen del 78. Ya lo demostraron en 2014, en un momento de auge de la lucha popular, cuando eludieron apostar claramente por la República en medio del proceso de abdicación del borbón. Ahora vuelven a hacer patente esa misma falta de respuesta, cuando el Estado se aferra a una ley que es letra muerta para justificar su escalada represiva.

Que una inmensa mayoría de catalanes desea ejercer su legítimo derecho a la autodeterminación, sea “legal” o no, es indudable, como también lo es que buena parte de ellos al menos intentará ponerlo en práctica el 1 de octubre. No es tarea de los revolucionarios, desde luego, examinar los aspectos técnicos del asunto, como tampoco la pelea por los derechos democráticos y contra el fascismo es exclusiva del pueblo catalán.

Lo que nos toca ahora, por tanto, es aplicar toda nuestra energía a profundizar la debilidad política del Estado monárquico para avanzar en la ruptura con la podredumbre heredada del franquismo. Esa es una tarea que compromete a todos los pueblos de España, y que se concreta en apoyar sin matices el derecho de los catalanes a decidir su futuro; en hacer frente a la coacción y a los recortes de derechos; en denunciar la incapacidad manifiesta del Estado para hacer frente a los problemas cruciales de nuestros pueblos y de nuestra clase; y en promover un amplio frente antifascista y republicano, que dé impulso a la ruptura con el régimen apoyándose en una respuesta general a la oleada represora del PP, independientemente del resultado del referéndum.

Esas son las tareas a las que llamamos a desarrollar conjuntamente a todas las personas y organizaciones que se consideran de la izquierda consecuente.

Comité Ejecutivo del PCE (m-l)

Madrid, 19 de septiembre de 2017

Resolución del V Pleno del Comité Central del PCMLV

venezuela

1. INTRODUCCIÓN:
La situación internacional se desarrolla profundamente marcada por las consecuencias de la crisis del capitalismo generada desde 2008, en lo económico, político y social afectó en primer lugar a los países imperialistas, donde explotó la llamada “burbuja”, expresión del inicio de una profunda y destructora crisis en la que coincidieron la agravación de los crónicos efectos de la Crisis General Capitalismo iniciada en 1917, con una de las múltiples crisis cíclicas de superproducción relativa que el capitalismo ha atravesado desde su surgimiento.

Las expresiones de la crisis se hicieron palpables en América Latina con posterioridad al inicio de la misma en EEUU y otros países imperialistas principales, lo que posibilitó que algunos jefes de gobierno, de una u otra tendencia, se atrevieran a decir que sus países “estaban blindados” ante la crisis capitalista, mientras nuestro partido hizo pública la opinión científica de que ningún país capitalista está blindado ante las crisis, y que la misma afectaría de forma posterior, ya que por la ley del desarrollo desigual la crisis no se expresa en el mismo momento ni de la misma forma en todos los países y sectores de la economía.

Los análisis realizados por el CC y otros órganos de dirección del PCMLV permitieron tener una visión de lo que habría de ocurrir en el mundo y particularmente en Venezuela motivado por el impacto de la crisis y las innovaciones tecnológicas como el fracking que determinaron una crisis de superproducción relativa de petróleo, con cambios decisivos en el desarrollo de la economía y la política que han definido el comportamiento del capitalismo en esta fase.

Todo esto ha generado un período de reflujo de masas temporal, que fue analizado y comprendido por nuestro partido como expresión del impacto de la crisis económica ante lo cual el partido tomó medidas para enfrentarlo llevando a acciones de movilización a sectores importantes de las masas que son determinantes para dar respuestas estratégicas, como son el trabajo Obrero, Campesino, Comunal y el Frente como aglutinadores y movilizadores.

Habiendo definido nuestro IV congreso la consigna “Consolidar el partido para la dirección de las amplias masas” la dirección ha hecho todos los esfuerzos para garantizar su aplicación utilizando nuestra premisa estratégica de utilización de todas las formas de lucha para lograr el objetivo estratégico.

Este V Pleno del CC al evaluar las acciones del partido en la última coyuntura política ha llegado a la conclusión que la mayoría de los militantes asumió con rigurosidad su responsabilidad para la utilización de todas las formas de lucha, lo que permitió tener resultados favorables en cada una de estas.

Ha sido una prueba de fuego que permitió cualificar al partido en su conjunto, a los militantes, las organizaciones de masas y sus miembros, en cuanto a sus niveles de compromiso y su conocimiento para el desarrollo de las actividades concretas, lo que también sirve de medida para valorar y depurar al partido de militantes que no están verdaderamente comprometidos con su programa y las responsabilidades concretas que le fueron asignadas.

El resultado obtenido a todo nivel y la consolidación de nuestra presencia debe servir para el crecimiento, así como para consolidar la presencia nacional, bien sea con nuestro propio esfuerzo o con el trabajo conjunto con otras organizaciones para llevar nuestro programa y estilo de trabajo ML al seno del proletariado aprovechando todas las condiciones para el crecimiento y lograr cada día mejor posicionamiento para la dirección de las amplias masas.

2. ALGUNAS NOTAS SOBRE LA REALIDAD INTERNACIONAL.
Podemos decir que en general el capitalismo no termina de recuperarse de las terribles consecuencias de la crisis de 2008, este fenómeno afectó los principales países imperialistas y por ende también los países dependientes que giran en torno de su periferia. Como forma de tratar de enfrentar la crisis capitalista la burguesía imperialista recurre a la violencia, a las guerras y al terrorismo como forma de destruir fuerzas productivas y de controlar los movimientos insurgentes y las diversas expresiones de rebelión. Los ejércitos mercenarios son el brazo armado que utilizan para imponer su voluntad por la vía violenta a los gobiernos o los pueblos que se niegan a someterse a sus políticas, apoderándose así de riquezas y territorios que utilizan en favor de sus objetivos centrales y para tratar de resolver los problemas provocados por la crisis.

Todo parece indicar que una vez más estamos siendo testigos de acciones que servirán de excusa a los principales países imperialistas para llevar la guerra a diversos territorios en nombre del llamado combate al terrorismo.

Para agredir a Siria y a Libia los imperialistas estadounidenses junto a los imperialistas de la UE financiaron y asesoraron a una serie de grupos mercenarios que luego de logrado el objetivo de derrocar a Gadafi en el caso de Libia, y de conquistar territorio para impulsar las acciones delictivas en el caso de Siria, reciben nuevas órdenes para atacar en otros territorios, en este caso el continente europeo. Como es una dinámica propia de estas organizaciones, motivados por la posibilidad de quedarse con las ganancias que significa disponer de las riquezas que saquean y roban a los países agredidos, sin tener que compartir ganancia con sus amos imperialistas, parte de estos grupos se separan de sus organizaciones originarias, creando otras nuevas que intentan disputarse el control, generando en algunos casos una mayor conflictividad y violencia que sufren los pueblos donde logran desplegar su accionar.

Son múltiples los ejemplos en que los imperialistas luego que consideran sus objetivos logrados, intentan prescindir de parte de los miles de mercenarios que han patrocinado para agredir los pueblos, se encuentran con la dificultad de que estos han desarrollado una capacidad de actuar de manera autónoma y se fijan sus propios objetivos, incluso están dispuestos a enfrentarse militarmente contra los ejércitos imperialistas que los emplearon, vendiéndose al mejor postor.

Junto con las acciones terroristas en el continente europeo, se van desarrollando una serie de acciones que promueven el fascismo en diversas partes del mundo, como es el caso de los llamados grupos de la supremacía blanca, los cuales se manifiestan en diversas ciudades de los EE.UU para dejar en claro su intención de apoyar las iniciativas racistas, xenófobas, y agredir a los afrodescendientes, pobladores latinos e inmigrantes que consideran como culpable de los males que afectan al país.

La llegada de Trump al gobierno de los EE.UU significó el ascenso de uno de los factores más agresivos, representante del capital financiero al gobierno del principal país imperialista, significando esto la fortaleza en lo político de una tendencia del capital financiero que promueve la agresión a otros países del hemisferio de manera abierta. Este gobierno desde su llegada ha tomado una serie de medidas que han provocado las reacciones de diversos sectores del pueblo norteamericano que se manifiestan en contra de políticas que evidentemente van a perjudicar a una importante cantidad de habitantes de los EE.UU por su condición de inmigrante, por ejemplo, pues para Trump y su gabinete, estos son los culpables de las situaciones negativas que en lo económico perjudica al país.

Pero ante las manifestaciones de xenofobia y el resurgimiento de las políticas fascistas en los EE.UU han reaccionado también una importante cantidad de hombres y mujeres, los cuales de diferentes formas se han organizado para dar respuestas antes los grupos fascistas que pretenden imponer su ley por medio del miedo y la fuerza. Son varias las expresiones antifascistas o democráticas que se han demostrado en las acciones de los EE.UU, entre ellos encontramos al grupo “antifas”, de tendencia anarquista, el cual ha declarado públicamente su disposición a combatir a los fascistas, patrullan algunas calles armados con armas largas y expresan que su objetivo no es otro que proteger a los ciudadanos de ataques fascistas. Junto con estas expresiones de la lucha anti fascista crecen también las acciones de rechazo a la política de Trump. En lo particular con las agresiones contra Venezuela, se han desarrollado jornadas en distintas ciudades manifestando el apoyo solidario a nuestro país, lo que expresa también que la solidaridad revolucionaria en favor de los pueblos agredidos por las fuerzas imperialistas crece incluso en el principal país imperialista en la actualidad.

Mientras en Colombia la burguesía avanza en su política de terror contra los sectores populares y revolucionarios, aprovechan al máximo el debilitamiento de las fuerzas insurgentes luego de la decisión de la dirigencia de las FARC de dejar las armas, lo que ha significado una clara capitulación ante el enemigo de clase expresados en las fuerzas imperialistas, los paramilitares y el gobierno colombiano quienes lejos de promover la paz han aprovechado la ocasión para seguir asesinando dirigentes revolucionarios, seguir arrasando pueblos, provocando desplazados y además sirviendo de apoyo a las fuerzas internacionales de la burguesía que agrede a diferentes países del hemisferio con el apoyo de fuerzas mercenarias auspiciadas desde Colombia.

En la lucha de clases si los revolucionarios se dejan seducir por los falsos ofrecimientos de la burguesía, terminarán pagando un precio muy alto; esto precisamente viene sucediendo en Colombia, pues luego de concretarse un acuerdo de paz entre el gobierno y una importante parte de los combatientes de las FARC, los asesinatos a dirigentes y ex guerrilleros son noticias que repetidamente se oyen por los medios de información, reafirmando así que solo hay un camino para los revolucionarios cuando la burguesía demuestra su disposición a seguir ejecutando sus acciones sanguinarias, combatir hasta vencer a los ejércitos mercenarios de la burguesía.

También es claro que las organizaciones revolucionarias no se quedan con los brazos cruzados, estas se reorganizan, y preparan para dar la lucha con en las nuevas circunstancias, como es el caso de los combatientes disidentes de la política entreguista de la dirigencia de las FARC, los cuales han demostrado la disposición de seguir combatiendo al enemigo burgués desde las trincheras guerrilleras. Igualmente organizaciones como el ELN y EPL han mostrado su determinación de seguir la lucha revolucionaria sin caer en la trampa de los falsos llamados a la paz efectuados por la burguesía. Nuestro reconocimiento y apoyo a los hombres y mujeres que se mantienen firmes, en el combate en los diversos escenarios al enemigo de clase.

3. LA SITUACIÓN DE VENEZUELA.
En cuanto al escenario de Venezuela debemos destacar que en el aspecto político la constituyente significó una coyuntura importante que puede determinar un cambio en el reflujo y el inicio de la reanimación de las masas, por la participación en las elecciones por medio de diversos sectores sociales que se expresaron en la participación de miles de candidatos de extracción popular mayoritariamente, el enfrentamiento político ideológico contra la derecha extrema, el rechazo a las amenazas de Trump contra el pueblo venezolano y el enfrentamiento de calle contra la ofensiva de corte fascista que implicó el cierre de calles, el amedrentamiento y terrorismo dónde los factores de gobierno llamaron a la desmovilización, pero que hubo respuestas de los “colectivos” y otras organizaciones de izquierda no oficial que contribuyeron a la recuperación de la iniciativa, pasando de una posición defensiva a la ofensiva, aunque es de resaltar que en lo económico la situación sigue muy difícil, con un alto nivel de complejidad, que requiere de toda la disposición y capacidad de análisis para poder tener la mayor asertividad en los fenómenos que en la actualidad están marcando la realidad en nuestro país.

Hay que destacar que para las mayorías populares la única respuesta definitiva es responder en lo económico desde el punto de vista de clase; pues para tomar el control de la economía en beneficio de las grandes mayorías explotadas y oprimidas hacen falta medidas que realmente golpeen a la gran burguesía, a su principal arma que es la propiedad sobre los medios de producción, lo que requiere librar la guerra contra la burguesía y el imperialismo, enfrentando sin medias tintas el aparato político, propagandístico, ideológico y militar de los capitalistas, lo que evidentemente no hará la socialdemocracia, que tiene como centro el reformismo y la conciliación, la “coexistencia” entre las burguesía y el proletariado, como quiere el gobierno, pero que se ve presionado por los ataques imperialistas del bloque de EEUU – UE.

Este tipo de medidas que se basan en la conciliación con la burguesía, sólo prometen mayores penurias a la población, lo que irá creando las condiciones para escenarios de grandes conflictos sociales, incluso más agudos y profundos de lo que hemos vivido en los últimos meses por lo que los marxistas leninistas debemos seguir preparándonos para poder orientar a las masas en los escenarios futuros.

Hemos dicho que el gobierno recupera la ofensiva, principalmente en el ámbito electoral ha logrado mantener la unidad entre las diferentes organizaciones, pero es de hacer notar que consideramos que los sectores revolucionarios populares necesitamos avanzar para superar las trabas que las cúpulas del gobierno han sabido imponer utilizando en muchas ocasiones de manera oportunista la lucha antiimperialista, han utilizado en su favor las amenazas realizadas por Trump como representante del bloque imperialista EE.UU y UE. Esto le ha servido para acaparar casi toda la ventaja que ofrece el hecho de haber ganado la Asamblea Nacional Constituyente, a esto se suma la importante circunstancia de haber superado momentáneamente la jornada insurreccional llevada a cabo por sectores de la burguesía identificada con los grupos económicos y políticos que se apoyan en la burguesía identificada con el imperialismo norteamericano y la UE en lo internacional y la burguesía tradicional en lo nacional. El gobierno ha logrado desarrollar acciones para mermar notablemente las acciones violentas de calle de parte de los grupos de derecha fascista, ha logrado sentar para negociar a parte de los grupos de la derecha liderada por sectores socialdemócratas que ahora después de haber sido cómplices de las acciones que promovieron la destrucción del país, el asesinato, la violencia en general, logra que parte de sus líderes vayan con toda impunidad y tranquilidad a optar por parte de las gobernaciones en las próximas elecciones a efectuarse en el mes de octubre según fecha publicada por el organismo electoral nacional.

Además de esta situación descrita en las líneas anteriores se debe destacar la actual situación de las entidades bancarias en el país, pues prácticamente se está viviendo un proceso de los llamados corralitos financieros impulsado por sectores de la burguesía financiera, que ve cómo obtiene inmensas ganancias partiendo del acaparamiento y venta de dinero, provocando una situación de conflicto para la población que se ve sometida a penurias enormes para poder obtener un poco de dinero en efectivo. Los usuarios no pueden sacar sus ahorros sino a cuenta gota, eso sí cuando logran superar la barrera impuestas expresadas por las instituciones bancarias de que no hay línea, no hay billetes de alta denominación, que no se permite cobrar más de 30 mil bolívares, en algunos casos 20 mil. Mientras los trabajadores y los sectores populares pasan estas penurias para poder acceder a su dinero, algunos comerciantes, especuladores hacen su negocio con las entidades bancarias, cobrando un porcentaje por permitirle el dinero en efectivo que a través de diversos mecanismos se han encargado de acaparar. Es claro que uno de los objetivos de acaparar el dinero y dejar a las entidades bancarias con una baja capacidad de pago es activar las casas de avance de efectivo, las cuales momentáneamente se habían debilitado con la medida de depositar los cesta tickets en la cuanta nómina. Ahora los trabajadores desesperados por dinero en efectivo deben pagar porcentajes que van de 10 hasta el 20% a estas casas de avance en efectivo. La burguesía y la pequeña burguesía se dan la mano para hacer dinero fácil a costa de la necesidad de los trabajadores y sectores populares.

A todo esto sumamos la penuria de los trabajadores para poder comprar los alimentos, pues la especulación sigue alcanzando niveles alarmantes, la inestabilidad financiera es cada vez más preocupante y se comienzan a ver con mayor frecuencia las manifestaciones de la miseria que viven parte de los venezolanos, esto se evidencia en mayor número de indigentes, mendigos, niños en la calle etc. Aunque entendemos que esto es manifestaciones de la crisis del capitalismo y sus consecuencias, la llamada guerra económica, también es necesario acotar que las medidas adoptadas por el gobierno han sido incompetentes para lograr mejores resultados, además de que los altos grados de corrupción en las instituciones y responsables del tema del alimento permiten que las deficiencias aumenten de manera exponencial.

En cuanto a la expresión de las clases en Venezuela se puede destacar lo siguiente: La burguesía emergente agrupada en parte en sectores del PSUV ha logrado mantener el control de lo político, incluso fortaleciéndose momentáneamente luego de las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente. Mientras en lo económico sigue ascendiendo. Afianzándose en sectores como el minero extractivo, alimentos y de la actividad importadora. La burguesía pro yankee se ha dividido, entre los factores más radicales vinculados a los halcones de Miami, como Primero Justicia y Voluntad Popular, los cuales tienen un importante componentes de jóvenes, proclive a la ideología fascista y los moderados vinculados a los partidos como Acción Democrática, El MAS, Un Nuevo Tiempo entre otros de tendencia socialdemócratas. También es importante ver que esa división corresponde a las manifestaciones de las contradicciones inter imperialistas. Los grupos imperialistas están en disputa de los mercados, sus lacayos nacionales ejecutan las órdenes que sus amos internacionales les indican. Así mismo se expresa la disputa entre Rusia, China y los EE.UU en lo particular en el escenario venezolano, así mismo debemos estar atentos de las contradicciones dentro de los grupos pro yankee que también está en acelerado desarrollo por todos los beneficios económicos que esto significa.

Se ratifica la presencia de candidatos militares en las gobernaciones donde hay mayor desarrollo económico significando esto la demarcación de la ruta de acción que algunos grupos económicos vinculados con la actividad militar intentan seguir avanzando en el control de los puntos económicos más importantes del país, bien sea porque tienen control de estados donde la actividad petrolera y minera es de mucha importancia o bien porque significan estos estados posiciones geográficas privilegiadas para el control de la ruta de las mercancías en el país.

Esto a su vez expresa las pugnas entre la burguesía tradicional vinculada al bloque imperialista de los EEUU – UE y la burguesía emergente vinculada mayormente al bloque chino – ruso, estos grupos impulsan su visión política, algunos piensan en la repetición de lo ocurrido en Nicaragua expresado en establecer todas las condiciones para dejar el gobierno momentáneamente y volver luego de algunos años remozados por las terribles condiciones que significaría un gobierno neoliberal. Esta tesis momentáneamente ha perdido fuerza debido a la coyuntura actual.

Están los pro chinos que intentan copiar un modelo de economía mixta, llamado “socialismo de mercado” intentando impulsar una especie de fortalecimiento de grupos financieros nacionales para conformar una supuesta burguesía nacional. La base de esto es el impulso de los convenios con China.

Otra iniciativa que manejan es la de impulsar grupos vinculados con los sectores militares, que controlan actividades comerciales, petrolera, minera, alimentos, algunas de estas pudieran estar vinculadas con fuerza a los imperialistas rusos.

Comité Central del
Partido Comunista Marxista Leninista de Venezuela

Caracas, Agosto 2017

EL CAPITALISMO, LA CLASE OBRERA Y LA LUCHA POR EL COMUNISMO

 

I El CAPITALISMO Y LA CLASE OBRERA

1. A partir de la división de la sociedad en clases, toda la Historia de la humanidad es la historia de las luchas de clases. Hoy, la lucha por un nuevo mundo, por una nueva sociedad, sólo puede concluir con la victoria de la clase obrera contra la burguesía. Mediante su lucha la clase obrera no se liberará ella sola, también liberará a todos los oprimidos, a la humanidad entera. El cambio del mundo, la edificación de una sociedad libre y sin clases, sólo se puede lograr mediante la lucha de clases. Nuestros partidos y organizaciones revolucionarias de la clase obrera en los diferentes países, unidos en la CIPOML, nos apoyamos en esta verdad fundamental para llevar a cabo nuestra lucha por alcanzar ese objetivo.

2. El capitalismo se instala en los más recónditos puntos del mundo para imponer un sistema mundial; pero desarrolla también las condiciones y los factores que obligan a los trabajadores de las diferentes naciones a unirse más allá de sus fronteras y de las diferencias nacionales, étnicas, culturales, de sexo y religiosas.

Las condiciones y la lucha de los trabajadores de todos los países son cada vez más interdependientes entre sí y el internacionalismo proletario crece y se desarrolla sobre esas bases objetivas. La lucha por la emancipación de la clase obrera surge y progresa, adquiere las características de un movimiento internacional con un mismo objetivo. Objetivo determinado directamente por el carácter y la evolución de la sociedad capitalista, aparece como una etapa indispensable en el proceso de desarrollo social que culminará con la edificación de la sociedad comunista en la que las clases, así como toda forma de opresión y explotación, des- aparecerán para siempre. Nuestros partidos y organizaciones miembros de la CIPOML, organizados en diversos países, son parte integrante de la lucha de liberación de la clase obrera mundial, se plantean el mismo objetivo final.

3. La sociedad capitalista se basa en la producción mercantil a gran escala, que se reproduce y amplia, cuyo fin es la obtención de beneficios. El modo de producción capitalista, que empezó a desarrollarse a principio del siglo XVI en Europa Occidental, ha progresado al pasar de la cooperación simple a la manufactura, y con la revolución industrial al pasar de máquinas simples a un maquinismo complejo de alto rendimiento. Este modo de producción se ha desarrollado sobre la base del nivel alcanzado por la circulación de las fuerzas productivas y la producción de mercancías que han hecho inevitable la disolución de la sociedad feudal y de la pequeña producción, y también sobre la base de la separación de los trabajadores de las herramientas de trabajo. Mientras que los medios de producción y la parte creciente de la producción social se concentran en manos de una minoría de la población (los propietarios del capital y los latifundistas), crecen las masas proletarias y semiproletarias obligadas a vender su fuerza de trabajo permanente o temporalmente para obtener me- dios de subsistencia y que con su trabajo aumentan los beneficios y el capital de las clases poseedoras.

4. La propiedad privada de los capitalistas y los grandes latifundistas, dueños de los medios de producción, constituye la esencia de la transformación de la fuerza de trabajo en mercan- cía, de los trabajadores en esclavos asalariados y de la explotación basada en la plusvalía. En consecuencia, la liquidación de una minoría que se apropia de los medios de producción y la transformación de éstos en bien común de la sociedad es la condición para la liberación de los trabajadores. El capitalismo, a lo largo del proceso de su desarrollo, socializa la producción y el traba- jo, prepara la base material y desarrolla la fuerza social que lo va destruir. Con la edificación de la propiedad colectiva de los medios de producción social las relaciones de producción se desarrollan conforme al carácter social de las fuerzas productivas.

5. Con la revolución industrial, la burguesía moderna ocupa el lugar de la clase media que nació con la manufactura y es dominante al subordinar el capital comercial al capital industrial. Poco a poco la fuerza de trabajo fue reemplazada por el vapor, las herramientas de trabajo fueron sustituidas por máquinas complejas cada vez más eficaces. Con el desarrollo acelerado del progreso técnico la producción dejó de ser una actividad basada en la fuer- za de trabajo y necesitó competencias particulares, así los obreros empezaron a ser una parte de la máquina. La revolución industrial dio lugar a los trabajadores de la industria moderna, que se estaban desembarazando de lo que quedaba de las relaciones del sistema social precedente y que no tenían nada que perder, salvo sus cadenas. En la agricultura, la revolución industrial ha hecho progresar las relaciones capitalistas y ha acelerado la disolución del campesinado y desarrollado la clase obrera. La división de la sociedad en dos clases principales, la burguesía y la clase obrera, ha sustituido las antiguas divisiones y oposiciones.

6. La burguesía ha ampliado la circulación mercantil en las regiones más atrasadas del mundo con el fin de encontrar nuevos mercados y materias primas. Al crear el mercado capitalista mundial ha atraído a todos los países al proceso de desarrollo capitalista y sus mecanismos de explotación. Junto a su superioridad económica y financiera ha recurrido a las formas más bárbaras y destructoras de la violencia para romper toda resistencia y ha destruido, en lo fundamental, las estructuras sociales tradicionales precapitalistas. Ha colonizado progresivamente los continentes asiático, africano y americano. Además de los países desarrollados, las redes comerciales instaladas en todos los países, en nombre de la protección de la colonización y los grandes beneficios acaparados, fueron, entre otros, elementos de la acumulación de capital y el desarrollo del capitalismo burgués.

7. La transición hacia la producción mecánica y el progreso técnico han consolidado la superioridad de la gran producción sobre la pequeña producción y de la producción capitalista sobre los modos de producción pre capitalistas. Aunque la producción mercantil y las condiciones de producción capitalista reproducen una parte de pequeñas empresas, éstas disminuyen mientras que las grandes empresas se desarrollan y extienden. Mientras que el modo de producción pre capitalista y sus vestigios son liqui- dados, las relaciones de producción capitalista se desarrollan y penetran cada vez más en todos los aspectos de la vida social re- estructurándolos sobre esta base. La burguesía, utilizando todas las formas de violencia, se convierte así en la clase dominante, no solo en la infraestructura sino también en la superestructura. Este dominio tiene su expresión política, sucintamente, en la concentración del poder del Estado en las manos de la burguesía, y la reorganización del Estado sobre bases capitalistas, como herramienta de opresión y dominio contra la clase obrera.

8. Cuanto más progresa el proceso de desarrollo capitalista, más se potencia el yugo sobre los propietarios de pequeñas empresas, los campesinos, los pequeños comerciantes y los artesanos. Las grandes empresas obligan, mediante condiciones impuestas, a las empresas medianas y las que tienen un cierto potencial a reconvertirse en sus empresas subsidiarias. Sólo una parte de los propietarios de pequeñas empresas, empezando por los campesinos, logran asegurar su existencia a condición de trabajar al máximo y disminuir tanto como sea posible el consumo. Una parte de ellos, a pesar de las condiciones de vida y de trabajo esclavista, no pueden sobrevivir ni escapar a la quiebra. La falta de seguridad para el futuro se extiende también entre las clases y capas intermedias. Todo ello amplía las posibilidades de la clase obrera para aprovechar las contradicciones en el seno de las clases de propietarios y de atraer a su causa a otras clases y capas trabajadoras.

9. El progreso técnico permite, por una parte, aumentar la productividad del trabajo, producir las mismas mercancías con menos obreros, facilitar una baja relativa de la necesidad de fuer- za de trabajo y, por otra parte, amplía la posibilidad de recurrir al trabajo de mujeres y adolescentes y acrecentar el número de los que venden su fuerza de trabajo para poder obtener productos de primera necesidad. A pesar de las fluctuaciones, la demanda de fuerza de trabajo está por debajo de la oferta. Los que en la sociedad tienen menos seguridad en su futuro, los más pobres, son arrojados al abismo de la ignorancia, a la degradación moral y representan una fuente de fuerza de trabajo de reserva: aumenta la masa de desempleados.

10. El hecho de que los medios de producción estén en manos de una minoría, y que la producción se lleve a cabo en busca de beneficios en un contexto de aguda competencia, hace que el proceso productivo crezca de manera que desequilibra las diferentes ramas de la economía, se desarrolle sin planificación, anárquicamente, y el crecimiento de la producción y del mercado no se realice de manera armoniosa. El proceso de desarrollo capitalista toma esta característica que se interrumpe en períodos de crisis —cuya causa es la sobreproducción y el estancamiento— y que se desarrolla desequilibradamente. Estas crisis que estallan de diferentes formas, según el contexto, y cuya duración varía según los diferentes períodos, son fases inevitables del proceso de desarrollo capitalista, y son el paroxismo y estallido de contradicciones entre la socialización de la producción y la apropiación capitalista. Los períodos de crisis y de estancamiento llevan a las pequeñas y medianas empresas a la destrucción, provocan la quiebra de parte de las grandes empresas o su absorción por otras, aceleran el proceso de centralización y concentración, incrementan el desempleo y el deterioro relativo, a veces absoluto de las condiciones de vida y de trabajo de la clase obrera y otros trabajadores.

11. El progreso incesante de la técnica provocado por la burguesía en procura del máximo beneficio ha desarrollado las fuerzas productivas y ha abierto la vía para acrecentar la productividad de manera asombrosa, aunque sea interrumpida ocasionalmente por crisis cíclicas. Empero, de los frutos de ese progreso sólo se benefician un puñado de propietarios de los capitales y de la tierra. Al mismo tiempo, el crecimiento de la productividad del trabajo, su explotación se intensifica también. Aunque las posibilidades de cubrir las necesidades materiales y morales de la sociedad hayan aumentado, el capitalismo reproduce constante- mente el desempleo, la pobreza, la ignorancia y la degeneración moral. La precariedad del futuro se extiende e intensifica entre la mayoría de la población. Los períodos de guerra, de crisis y de estancamiento, las condiciones de vida y de trabajo de los obreros se agravan de día en día. El abismo entre la clase obrera y la burguesía, entre los propietarios y los que nada poseen se profundiza. El descontento y la cólera entre los obreros y demás capas populares crecen. Las tendencias unitarias y de rechazo contra las clases explotadoras, contra la opresión y la explotación se desarrollan.

12. El capitalismo ha madurado las premisas materiales del socialismo, al socializar la producción y el trabajo ha desarrollado igualmente la fuerza social que será su enterrador: la clase obrera. La concentración de obreros en grandes empresas, permite a los obreros ampliar sus posibilidades de unirse contra la burguesía y de organizarse como fuerza social independiente y desarrollar también su capacidad y aptitud para la lucha. Las luchas obreras, que comenzaron como luchas de grupos de obreros a nivel de empresa e independientes unas de otras se orientan, pasando por la experiencia de la competencia entre ellos y de la lucha contra las máquinas, en un movimiento unido e independiente. El movimiento obrero avanzó con la experiencia de la rebelión de los tejedores (los canuts) de Lyon en 1831–34, del movimiento cartista de Inglaterra, de las luchas revolucionarias en Europa en 1848, de la Comuna de París en 1871 —donde la clase obrera pudo instaurar por un corto período su propio poder destruyendo el de la burguesía—, de las luchas de la clase obrera americana que instauró la jornada de la mujer trabajadora.

II LOS MONOPOLIOS Y EL IMPERIALISMO

1. La aparición de maquinaria cada vez más perfeccionada y el progreso técnico llevó a un crecimiento rápido de la producción, sobre todo de las ramas de construcción de máquinas, de extracción de materias primas y de la energía, particularmente en el último cuarto de siglo XIX, a rebasar la industria ligera; el des- cubrimiento de la electricidad y nuevos medios como el motor a explosión; la utilización de nuevas fuentes de energía como el petróleo y el desarrollo de las centrales térmicas e hidráulicas; el desarrollo paralelo de las comunicaciones, el transporte marítimo y particularmente el terrestre empezando por el ferroviario; el aceleramiento de la mecanización de la agricultura; el crecimiento de las grandes empresas y el nacimiento de muchas más; las relaciones entre empresas y los sectores, y su orientación a una verdadera interdependencia y fusiones rebasaron el marco nacional. En un contexto de agudización de la competencia, las grandes empresas se vieron obligadas a recurrir a tecnologías avanzadas que absorbieron a las pequeñas empresas y se inició el dominio de las empresas sobre la economía. Aparecieron como empresas anónimas que concentraron las empresas y sectores más próximos que controlaban capitales enormes. Esto ha sido igualmente un proceso en el que, por una parte, aparecieron grandes bancos mediante una concentración del capital bancario en un reducido número de bancos y, por otra parte, pasaron a desempeñar un papel activo en la economía. Ese progreso en la concentración y centralización de la producción y del capital llevó en el último tercio del siglo XIX a la fusión del capital industrial y del bancario que dio lugar al capital financiero y al surgimiento de los monopolios. A principios del siglo XX el capitalismo pasó a una nueva fase, un estadio en el que los monopolios, sobre la base de la oligarquía financiera, fueron dominantes.

2. El capitalismo monopolista es un capitalismo con un alto nivel de desarrollo y sus principales características y tendencias se desarrollaron a tal punto que algunos llegaron a ser contradictorios, las condiciones para el paso a un nuevo orden social maduraron y todas las contradicciones se agudizaron y provocaron nuevas divisiones y más contradicciones. Los monopolios, fruto del proceso de concentración y de centralización del capital y la producción, crecieron en ese mismo proceso mundialmente. Por un lado la socialización del trabajo y por otro la concentración de la riqueza social en manos de una minoría agravaron el proceso de la desigualdad social. La explotación de las masas obreras y trabajadoras se acentúa y la precariedad se agrava, la presión de los monopolios sobre los pequeños productores y las capas no monopolistas de la burguesía se mantiene inalterada. La contra- dicción entre el carácter social de la producción y apropiación capitalista de la propiedad se refleja en términos de clase como la contradicción entre la clase obrera y la burguesía, contradicción que se agudiza mundialmente. El imperialismo es el estado de la crisis general y de la putrefacción del capitalismo.

3. El monopolio capitalista, que es una consecuencia y el contrario de la competencia libre, no hace desaparecer completa-mente la última. El monopolio asegura su existencia por encima de aquella. Eso agrava el desarrollo desigual que es una de las características principales del desarrollo capitalista y agudiza la competencia con nuevos elementos, la división y las contradicciones en el seno de la burguesía. Los monopolios restringen el desarrollo libre de las fuerzas productivas y condicionan la utilización de nuevas tecnologías a la obtención del máximo beneficio y a la marcha de la competencia entre los monopolios. La influencia de los monopolios, aunque provoca claramente la restricción al desarrollo de las fuerzas productivas, no impide el desarrollo más rápido que antes del capitalismo y la técnica en ciertos países, y de tiempo en tiempo en el mundo, incluso si es un desarrollo limitado por un tiempo.

4. En la fase imperialista, aunque se desarrolla la exportación de mercancías, ésta es rebasada por la exportación de capital que se convierte en el factor principal de las relaciones económicas entre los países. La internacionalización del capital y de la producción hace avanzar el proceso de unificación de las economías en todos los países en la economía capitalista mundial como los eslabones de una cadena. La organización internacional de la economía sobre la base de los respectivos intereses y la igual- dad de los pueblos, que rebasa el conjunto de divisiones y los límites del sistema capitalista–imperialista, es cada vez más una necesidad desde el punto de vista del desarrollo de las fuerzas de producción. Empero, esto es imposible en las condiciones de dominación del capital financiero, el sistema capitalista–imperialista reproduce y desarrolla igualmente las oposiciones que le impiden lograrlo. La organización internacional de la economía, que se desarrollará libremente a escala mundial liberándose de los obstáculos y limitaciones impuestas por el sistema capitalista–imperialista, sólo será posible con la victoria de la revolución proletaria mundial.

5. El proceso mediante el cual los monopolios y el capital financiero se han constituido y son dominantes es, también, el proceso por el cual el capitalismo se ha extendido hasta los territorios más recónditos del planeta y el reparto también ha terminado. El período de expansión de la burguesía hacia tierras «libres» y la repercusión en ellas de las tensiones y cargas de crecimiento con el desarrollo capitalista, ya se ha acabado. Aparece un nuevo período en el que se inicia y concentra la presión y explotación de la clase obrera y los pueblos oprimidos y donde las contradicciones del capitalismo se agudizan y provocan desarrollos a saltos y enfrentamientos violentos. A la par que las luchas por el reparto del mundo se intensifican entre los principales grupos y Estados capitalistas, el capitalismo se afirma como sistema mundial en el que los grandes Estados imperialistas explotan a los pueblos y las naciones que constituyen la mayoría de la población mundial impidiendo el desarrollo libre e independiente de los países. El mundo se divide en explotadores y explotados.

6. El desarrollo desigual y a saltos, trastoca las relaciones de fuerza entre, de un lado los países imperialistas, y de otro los grupos internacionales del capital financiero. La lucha por el re- parto y sus consecuencias que son las guerras imperialistas, son inevitables. Las contradicciones entre los imperialistas conllevan la división y oposición entre ellos, debilitan el sistema capitalista, profundizan la crisis, provocan la muerte y mutilación de millo- nes de personas, destruyen la naturaleza, las fuerzas productivas y los medios de subsistencia, y provocan también la pobreza, el hundimiento moral y la degeneración.

7. El aumento de exportaciones de capital acelera el desarrollo capitalista en los países atrasados y dependientes. Mientras que la explotación y el yugo capitalista se agravan, aparecen nuevas fuerzas de lucha contra el imperialismo y sus vasallos locales. Incluso en los países atrasados donde la clase obrera es casi inexistente o muy poco desarrollada y se mantienen las características de las sociedades campesinas, las diferencias de clase se profundizan, la clase obrera y su movimiento se desarrolla, las masas semiproletarias crecen. El preludio material del socialismo se desarrolla también en esos países. Son países que dejan de ser una base atrasada del imperialismo y de todo tipo de reacción y se convierten en terreno de lucha contra el imperialismo y todo tipo de reacción, empezando por los dirigentes locales, soportes del imperialismo y contra el capitalismo. Junto con la contradicción entre el trabajo y el capital, la contradicción entre el imperialismo y los pueblos y naciones oprimidas, es una de las principales contradicciones del sistema capitalista–imperialista.

8. Una interpenetración y fusión completa se lleva a cabo entre los principales accionarios y dirigentes de los monopolios y las instituciones dirigentes del Estado, el poder estatal se concentra en las manos de la oligarquía financiera. El poder del Estado está concentrado en las manos de los magnates del capital financiero. Crece la importancia de la utilización del Estado por los monopolios, las condiciones para lograrlo surgen y el capitalismo monopolista de Estado se desarrolla. El Estado capitalista se consolida, particularmente por el aparato militar–burocrático y también por nuevas organizaciones. Una parte importante de la producción social se dedica a la militarización y a los gastos de guerra, de ese elemento parasitario de la sociedad que es el Estado, particular- mente por el desarrollo de su aparato militar–burocrático.

9. El imperialismo busca la concentración máxima del capital financiero en algunos países imperialistas y la ampliación de las capas de rentistas están completamente al margen de la producción, pero acaparan una gran parte de los beneficios. Ese fenómeno va acompañado de transferencia de capital, particularmente procedente del trabajo intensivo, hacia los países de poco capital y donde la fuerza de trabajo, la tierra y las materias primas, están a buen precio. Los países imperialistas en los que el capital financiero es más fuerte y más desarrollado, llegan a ser países que explotan a la mayoría de la población mundial, y donde las capas de rentistas se separan de más en más de la producción, y los sectores y capas sociales a su servicio, se amplían.

10. El imperialismo significa la restricción sistemática del papel y las competencias de las instituciones presuntamente representativas, la limitación de los derechos democráticos y de las libertades, de su suspensión en caso de necesidad; impulsa la reacción, somete a otros pueblos y naciones; el no respeto de la independencia y soberanía nacionales, la exacerbación de tendencias anexionistas. El fascismo aparece en la historia como manifestación concentrada de esas tendencias del capital financiero, la tendencia en la forma de Estado más reaccionaria, más chovinista, más agresiva y bárbara.

11. El capital financiero concluye alianzas con todas las corrientes reaccionarias, desde la Edad Media, acomodándolas a las condiciones de su soberanía convirtiéndolas en soporte para subsistir. Pese al progreso y alto nivel de desarrollo de la ciencia y especial- mente de la técnica, la burguesía que no puede elaborar una filosofía y una concepción científica del mundo, se apropia de los dogmas, las corrientes religiosas, de la filosofía más retrógrada y condenada

a acabar en el basurero de la historia, y trata de difundirlas con subterfugios y pretextos baladíes. La superficialidad y la mediocridad intelectual que se extienden en todas las ramas de la filosofía, la cul- tura, el arte pretenden opacar el arte y la cultura de los trabajadores y los pueblos que se desarrollan de manera persistente.

12. Además de la restricciones de los monopolios al libre desarrollo de las fuerzas productivas, la destrucción en todos los terrenos de la vida social provocada por las guerras imperialistas y las crisis que estallan de tiempo en tiempo con intervalos cada vez más cortos y de duración prolongada y con graves consecuencias, son particularmente dañinas. Los monopolios que utilizan frenéticamente el progreso tecnológico para asegurarse el máximo de beneficios, intensifican la destrucción social hasta la degradación de la naturaleza. La burguesía es un obstáculo ante el desarrollo de las fuerzas productivas y el progreso social. La liquidación de la propiedad de una minoría sobre los medios de producción y su transformación en propiedad social, el reemplazo de las relaciones de producción capitalista, por las relaciones de producción socialista, es una necesidad histórica y condición para el libre desarrollo de las fuerzas productivas.

III EL IMPERIALISMO, LOS PUEBLOS OPRIMIDOS Y LA REVOLUCIÓN PROLETARIA

1. Los monopolios buscan el máximo beneficio. Para lograr- lo necesitan intensificar la explotación de la clase obrera y de los pueblos, así como el saqueo sistemático de los recursos naturales de otros países. Correlativamente al aumento de la composición orgánica del capital, se plantea el deseo de impedir la tendencia a la baja de los beneficios y la propensión de obtener el beneficio máximo, que lleva a los monopolios a acentuar la explotación de la clase obrera y de los pueblos. El nivel de concentración y centralización del capital y de la producción, la concentración de los medios de producción y con ellos el poder político en manos de la oligarquía financiera, la utilización del poder estatal en todos los terrenos en beneficio del capital financiero y el desarrollo del capitalismo monopolista de Estado, permite ampliar las posibilidades de acrecentar la opresión y la explotación de los monopolios. Todo ello, además de intensificar la opresión y la explotación del capital financiero, acentúan la contradicción entre el trabajo y el capital, crece la cólera, el descontento y la lucha de la clase obrera y de los pueblos contra el capital financiero y su dictadura, y son elementos que los lleva a unirse y luchar unidos a nivel de empresa, de ramas profesionales, y también a nivel nacional y mundial. El carácter monopolista del Estado es cada vez más patente, la lucha más o menos masiva de las clases oprimidas y explotadas, adquieren un carácter político contra el capital y su gobierno.

2. Los elevados beneficios de los monopolios permiten al capital financiero comprar a los principales dirigentes de organizaciones del movimiento obrero como los sindicatos, las cooperativas y partidos políticos de masas, y constituir así una aristocracia y burocracia obrera privilegiada, ajena a la clase obrera por su forma de vida, de relaciones sociales, de estado de espíritu, etc. Esta capa es uno de los soportes sociales de la burguesía, de la oligarquía financiera dentro del movimiento obrero, y una de las fuentes principales de todo tipo de oportunismo y de colaboración de clase. Con el fin de domesticar y debilitar al máximo al movimiento obrero, la burguesía monopolista además de reforzar constantemente el Estado, utiliza eficazmente la aristocracia y la burocracia obrera y también a las fuerzas intermedias vacilantes. Una de las condiciones para la victoria de la clase obrera, es llevar a cabo una lucha permanente y de denuncia contra estas capas que se renuevan constantemente, promovidas por la burguesía monopolista contra el progreso del movimiento obrero.

3. El alto nivel alcanzado en la exportación de capital, lleva a los países en desarrollo a la formación de grandes empresas sobre la base de una mano de obra barata y la concentración, en esas empresas, de la clase obrera. Aunque la formación de esta clase social moderna está todavía en sus inicios, la lucha de los obreros de esos países se orienta hacia un movimiento independiente dadas las condiciones de feroz explotación y opresión, y también aprovechando la experiencia y apoyo de la clase obrera de los países desarrollados. El desarrollo en esos países de la clase obrera y su movimiento independiente, el movimiento internacional de emancipación de los obreros deja de estar limitado a los países capitalistas avanzados y se convierte en movimiento mundial. El imperialismo, que agrava las contradicciones en el seno de la burguesía, desarrolla también la base que permite unir a los obreros de los países desarrollados y menos desarrollados como miembros de un único ejército, lo que da a su lucha de liberación un carácter internacional.

4. La lucha revolucionaria de los países y pueblos oprimidos se une en un mismo frente contra el imperialismo con el movimiento revolucionario mundial de los obreros, de las revoluciones populares hacia una transición. El desarrollo capitalista hace madurar la base y las condiciones materiales que permiten a esos movimientos desarrollarse bajo la dirección de la clase obrera y adquirir características ininterrumpidas hacia el socialismo. La revolución mundial de los obreros deja así de ser un problema limitado a los países capitalistas desarrollados, y junto al desarrollo desigual y por saltos, es un proceso que progresa en el eslabón (o los eslabones) más débil del sistema capitalista–imperialista. La clase obrera al romper ese eslabón débil, conquista el poder político y se organiza en tanto que clase dominante. Comienza así un giro en la evolución histórica, un proceso de construcción de una sociedad sin clases y la revolución social de la clase obrera.

5. La clase obrera al socializar los medios de producción antes en manos de una minoría, instala los cimientos sobre los que erigir la sociedad comunista en la que las clases y la explotación y opresión desaparecerán. La producción capitalista, que sólo produce en búsqueda del beneficio y el mercado, con un desarrollo anárquico y desequilibrado, es reemplazada por una producción social con una técnica en constante progreso, y conforme a un plan elaborado para satisfacer las necesidades materiales y morales de la sociedad en su conjunto y de cada uno de sus miembros. La revolución social de la clase obrera hará desaparecer las clases y con ellas todo tipo de opresión y explotación, y asegurará la liberación de las clases oprimidas y explotadas. Empero, la clase obrera sólo podrá cumplir su papel revolucionario, histórico, bajo la dirección de su partido armado de la teoría del socialismo científico.

6. La condición previa para esta revolución es la toma del poder, la organización de la clase obrera como clase dominante y llevar a cabo una lucha permanente contra todos los elementos antiguos y nuevos del capitalismo, y aplastar las tentativas de restauración del mismo. Independientemente de las condiciones, la conquista del poder y la organización de la clase obrera como clase dominante necesitan romper la máquina estatal a través de la violencia revolucionaria. Entre la sociedad capitalista y la sociedad comunista hay un período de transición, que se puede calificar como primera fase del comunismo, en el cual los elementos de dos sociedades coexisten en lucha permanente y donde la clase obrera se organiza en tanto que clase dominante (la dictadura del proletariado). La dictadura del proletariado, a diferencia de la dominación de las clases precedentes, es una democracia para la mayoría de la población, y una dictadura sobre una minoría de la población compuesta por clases explotadores. El libre desarrollo de las fuerzas productivas, desembarazadas de las relaciones restringentes de la producción capitalista (y de las sociedades precedentes) prepara las condiciones del paso de la primera fase de la sociedad comunista en la que predomina el principio «de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo», a la fase superior según el principio «de cada cual según su capacidad, a cada cual según sus necesidades»

7. Los éxitos de la revolución de la clase obrera en los eslabones más débiles del imperialismo dan lugar al comienzo y desarrollo de la construcción del socialismo bajo condiciones de cerco capitalista e imperialista, y permiten un fuerte apoyo internacional a las tentativas de restauración del capitalismo por parte de la burguesía y sus cómplices internos. La victoria definitiva sólo se asegura con la destrucción del sistema capitalista en el mundo y la sustitución del cerco capitalista por el cerco socialista. La revolución social de la clase obrera, el proceso de edificación de la sociedad comunista, es un período complejo en el que habrá éxitos y fracasos, victorias y derrotas a escala nacional e internacionalmente.

8. Los países no son iguales ni están al mismo nivel de desarrollo y características, ni ocupan el mismo su lugar en el sistema capitalista mundial, ni son iguales las relaciones entre las clases y la relación de fuerzas entre ellas, condiciones sociales en las que se desarrolla la lucha de clases, etc. Todo ello conlleva diferencias sobre los objetivos a corto plazo, de los obreros y los partidos obreros de las diferentes naciones, unidas por un mismo objetivo final, lo cual da variaciones en el desarrollo de la revolución social de destrucción de la dictadura burguesa y del capitalismo, de la toma del poder por la clase, de su organización como clase dirigente y de la edificación del socialismo.

IV EL PODER DE LA CLASE OBRERA, EL SOCIALISMO Y EL CERCO IMPERIALISTA

1. Las contradicciones del capitalismo que se profundizan con su propio desarrollo y el del movimiento obrero, ha provocado una división entre los intelectuales; una parte de estos se han orientado hacia una crítica de este sistema, basada en su análisis y la tendencia a unirse con la clase obrera, tendencia que se ha desarrollado entre esos intelectuales. La teoría marxista, que es la concepción del mundo de la clase obrera, y guía de su lucha por la emancipación, y la corriente del socialismo científico erigida sobre esta teoría, han surgido como consecuencia de la madurez progresiva de esta tendencia de intelectuales. La lucha de la clase obrera encuentra en ella un programa científico, una concepción estratégica y táctica.

2. A partir de la segunda mitad del siglo XIX, cuando el desarrollo de la clase obrera y su concentración en grandes empresas se aceleraba, el marxismo se difundió entre los obreros y los intelectuales, así como el proceso de la unión del socialismo científico y el movimiento obrero; sobre esta unión, la organización de la clase obrera en un partido independiente en los países capitalistas, particularmente en Alemania, progresaba. Las luchas obreras, así como las organizaciones de masas y los sindicatos se desarrollaban rápidamente; los partidos revolucionarios de la clase obrera armados con la teoría del socialismo científico, llegaban a ser partidos de masas con el apoyo de una parte creciente de la clase obrera. El movimiento obrero, desde el punto de vista del nivel de conciencia y organizativo, por su capacidad y sus aptitudes para la lucha, adquirieron en los principales países capitalistas, la característica de movimientos independientes que amenazaban el poder de la burguesía. Durante este período, el movimiento y la organización internacional de la clase obrera, se desarrollaron igualmente. Después de la Primera Internacional, se fundó la Segunda Internacional, con partidos de la clase obrera que se reforzaban como centros de unión del movimiento revolucionario de la clase obrera que lucha contra la burguesía mundial.

3. Mientras que maduraban las premisas del socialismo y el movimiento obrero avanzaba hacia un nivel que amenazaba el poder de la burguesía, ésta acentuó la opresión sobre la clase obrera y los trabajadores y consolidó sus apoyos dentro del movimiento obrero. En condiciones en las que los factores podían acentuar todas las contradicciones del capitalismo y conducir al mundo a una guerra de reparto, tendencias oportunistas que no pudieron oponerse a la opresión burguesa se desarrollaron en el seno de los partidos de la Segunda Internacional y se orienta- ron hacia la colaboración de clase sobre la base del legalismo y el parlamentarismo con la utilización de todos los medios legales, incluidos los parlamentos, durante un largo periodo de paz.

4. La I Guerra Mundial provocada por los imperialistas por el reparto del mundo llevó a la destrucción de fuerzas productivas, la muerte, la miseria y la mutilación de millones de personas. Provocó situaciones revolucionarias en numerosos países y una brecha en el sistema imperialista con la revolución de octubre de 1917 en Rusia. La clase obrera de Rusia, compuesta por varias nacionalidades, se organizó como clase dirigente y se hizo con el poder y comenzó el proceso de liquidación del capitalismo y de construcción del socialismo. A la par que el sistema capitalista–imperialista perdía poder sobre los mercados, las inversiones y las materias primas, las luchas de la clase obrera mundial y de los pueblos oprimidos se vieron reforzadas con el apoyo de la Unión Soviética. El comienzo y desarrollo de la construcción soviética agudizó los conflictos del imperialismo que casi acabaron con el capitalismo y dio lugar a una nueva época de enfrentamiento entre el capitalismo y el socialismo.

5. Así empezó un nuevo período revolucionario, la revolución proletaria en la práctica. La Revolución de Octubre fue un nuevo factor que sacudió y desarrolló las movilizaciones y la lucha de los trabajadores y pueblos oprimidos, víctimas del desastre y destrucciones causadas por la guerra imperialista. La II Internacional se hundió en una fase vergonzosa de desintegración cooperando con su propia burguesía con una línea social chovinista, social–imperialista. En todos los países hubo intentos de constitución de partidos independientes de la clase obrera. La III Internacional se fundó sobre esa base para ser la organización internacional de los partidos y organizaciones obreras revolucionarias de todos los países, avanzados y atrasados.

6.- La Revolución Socialista de Octubre quebró la marcha ascendente del capitalismo y el imperialismo, dio lugar al nacimiento de un mundo nuevo, la sociedad de los trabajadores, el socialismo; inauguró una nueva época de la historia de la humanidad: la época del imperialismo y la revolución proletaria. Esta época está atravesada por contradicciones fundamentales que se agudizan constantemente, que se interrelacionan mutuamente y de cuya exacerbación surgirán nuevos procesos revolucionarios que estallarán allí donde se expresen los eslabones más débiles de la dominación imperialista. Las contradicciones fundamentales de la época enfrentan de un lado al trabajo, a la clase obrera y al socialismo y, de otro al capital, a la burguesía y al capitalismo; a los pueblos y naciones oprimidas con los países imperialistas; a los monopolios internacionales y a los países imperialistas entre sí.

7. La Revolución de Octubre provocó movilizaciones de obre- ros y trabajadores en numerosos países como Alemania, Austria, Hungría y rebeliones revolucionarias por la independencia de numerosos pueblos y naciones oprimidas como China, Turquía, Irán y Afganistán. Con el apoyo de la socialdemocracia, de la aristocracia y la burocracia obrera, la burguesía y la reacción oprimieron constantemente las sublevaciones revolucionarias de la clase obrera que tuvieron lugar fuera de Rusia. Después de un breve período de estabilidad, el sistema capitalista–imperialista entró en una era de agudización de sus principales contradicciones con nuevos enfrentamientos y fuertes luchas, en la crisis económica de 1929.

8. La Unión Soviética, que sufrió una gran destrucción por la guerra imperialista y luego por la guerra civil, y que estaba asediada por las fuerzas imperialistas, logró avances en todos los terrenos como la historia no los había conocido jamás, y ello pese a ataques devastadores llevados a cabo por el imperialismo y las fuerzas reaccionarias junto con la resistencia de los elementos burgueses capitalistas internos que perduraron durante todo el período de transición. Mientras que las fuerzas fascistas se reforzaban en los países capitalistas, empezando por Alemania, Japón e Italia, y se establecieron dictaduras fascistas y el mundo capitalista conoció una sucesión de crisis que conducía hacia una nueva guerra de reparto, la URSS se había transformado en un país que socializó los medios de producción y edificaba los fundamentos económicos del socialismo y mejoraba las condiciones de vida y de trabajo de sus trabajadores e intelectuales, un país industrial y agrícola desarrollado. En las condiciones de agudización de la crisis y de incremento de los ataques del capital y del fascismo, la cólera y la lucha de los obreros y de los pueblos oprimidos se desarrollaban así como los movimientos antifascistas en países como Francia y España, y el movimiento de liberación nacional progresaba en los países semicoloniales o dependientes, como en China.

9. Aunque en países como España y Portugal las dictaduras fascistas lograron mantenerse, la II Guerra Mundial acabó con la derrota del fascismo, la apertura de nuevas brechas en el sistema capitalista–imperialista, la formación de regímenes de democracia popular y la constitución del campo socialista. Las revoluciones populares dirigidas por la clase obrera se orientaban hacia la construcción del socialismo en Europa del Este y los Balcanes, seguidas por las revoluciones en China y Vietnam y las sublevaciones populares y los movimientos de liberación nacional en Asia, África y América Latina. Sacudido por las crecientes luchas revolucionarias de la clase obrera y de los pueblos, con fisuras en nuevos frentes, el sistema imperialista entró en la segunda fase de su crisis general. Con un amplio apoyo de los trabajadores, los partidos revolucionarios de la clase obrera en numerosos países, principalmente en Francia, Italia, Grecia e Indonesia, se constituyeron en partidos Obreros de masas y una alternativa al poder político. El antiguo sistema colonial no pudo mantenerse frente al auge de los movimientos de liberación de las naciones oprimidas y de los pueblos que tuvieron lugar en los decenios 1960–70 y entró en un proceso de desintegración.

10. El auge de las movilizaciones de los trabajadores y de los movimientos de los pueblos oprimidos llevaron al imperialismo y las fuerzas reaccionarias del mundo a unir sus fuerzas contra el campo socialista y el movimiento revolucionario de la clase obrera y los pueblos oprimidos. Los EE.UU., con su superioridad frente a los otros países imperialistas, después de la II Guerra Mundial se convirtió en la única potencia hegemónica del sistema capitalista–imperialista. Esa situación permitió por vez primera, aunque de forma temporal, que el imperialismo lanzara un ataque unido y dirigido desde un solo centro contra el socialismo y el movimiento revolucionario de la clase obrera y de los pueblos. El capital financiero renovó sus relaciones con la aristocracia y la burocracia obrera y con los elementos vacilantes de las fuerzas intermedias, tratando de atraerlas y manipularlas; al mismo tiempo desarrollaba nuevas tácticas, haciendo concesiones temporales para apaciguar a la clase obrera y a los pueblos. Mientras que el “Estado de bienestar” se generalizaba, nuevos métodos y formas colonialistas fueron llevados a cabo.

11. El movimiento revolucionario mundial de la clase obrera no fue capaz de rechazar el ataque frontal del imperialismo, ni los llevados a cabo por la burguesía con el apoyo de sus agentes y las fuerzas vacilantes y conciliadoras en su interior, por lo tan-to, no pudo llevar sus logros a una victoria a escala mundial. La línea contrarrevolucionaria que tomó la forma del revisionismo moderno, y que interrumpió la edificación socialista, abrió la vía a la restauración del capitalismo, reemplazó la lucha contra el imperialismo, la burguesía y todo tipo de corrientes oportunistas y revisionistas por la conciliación, lo que se impuso a raíz del XX Congreso del PCUS. A excepción de Albania, el capitalismo fue restaurado en todos los países socialistas bajo deformadas concepciones de socialismo; el movimiento obrero revolucionario entró en un período de derrotas y decadencia.

El revisionismo moderno instrumentalizó el prestigio de la URSS (además de el de los antiguos países socialistas), uno de los países más desarrollados y potentes, y manipuló el respeto y la confianza logrados en el seno de la clase obrera y de los pueblos para vaciar de contenido revolucionario el socialismo científico y retrotraer la lucha de la clase obrera y de los pueblos oprimidos a un nivel bajísimo en todos los terrenos. Los partidos revolucionarios de la clase obrera se han transformado en partidos sindicalistas, reformistas–parlamentaristas, de colaboración de clases y el movimiento obrero revolucionario está en un proceso de liquidación. Esta transformación, ha influido también en los movimientos de los pueblos oprimidos cada vez más penetrados por la burguesía, la pequeña burguesía y los movimientos colaboracionistas.

12. Al hacerse con el poder el revisionismo moderno, la producción planificada para solucionar las necesidades de la sociedad y garantizar un desarrollo armonioso y estable, fue remplazada por una producción en busca del beneficio del mercado. La economía capitalista, el estancamiento y la crisis inherentes a la sociedad capitalista, al igual el desempleo y el desarrollo des-igual en todos los terrenos, la riqueza acumulada y una vida de lujo para una minoría parasitaria completamente ajena a la producción, mientras que la pobreza se agrava y aumente progresivamente el gasto militar y las intervenciones extranjeras, etc. A finales de los años 1980, esos problemas tomaron tales dimensiones que el paso al capitalismo no podía mantenerse así y era, por lo tanto inevitable, que volviera, incluso en las formas a su modelo original. A principio de los años 1990, la URSS y el bloque que ella encabezaba, pasaron a un período de disgregación, se liquidaron las formas socialistas, y se restauraron las formas típicas del capitalismo. Albania socialista también se hundió.

13. Todos esos hechos se han presentado como el fracaso del comunismo, de la revolución y del socialismo. Se lanzó una feroz campaña anticomunista, de una violencia como nunca antes en la historia. Esa campaña, no sólo ha influenciado a los sectores más atrasados de la clase obrera y de los trabajadores, también ha golpeado profundamente a sectores avanzados y a la intelectualidad. Se ha incrementado la influencia entre las masas de corrientes liberales, neoliberales, conservadoras, socialdemócratas neofascistas, y otras corrientes reaccionarias y prejuicios medie- vales. Independientemente de sus formas las distintas corrientes revisionistas han perdido fuerza, una parte se ha disgregado y sus restos han pasado a corrientes reformistas socialdemócratas, de derecha o de izquierda; otra parte se han orientado hacia una renovación de sus plataformas para sobrevivir, y han surgido

«nuevas» corrientes que buscan soluciones y tratan de introducir alternativas dentro del sistema capitalista. Pretenden que la teoría y las conclusiones del socialismo científico, son antiguas, están rebasadas, que nunca han podido explicar científicamente los procesos históricos. Sus teorías pretenden que la revolución científica y técnica ha trastocado las relaciones de producción, que el antagonismo trabajo – capital ha sido rebasado, que el papel revolucionario de la clase obrera, que ha conocido cambios estructurales, ha terminado. Junto a lo anterior, se afirma que la base fundamental de los partidos y organizaciones de clase, ha desaparecido; que la función de las organizaciones obreras, empezando por los sindicatos ha cambiado y que ya no son útiles y serán reemplazadas por nuevas organizaciones sindicales. Estas tesis difundidas como teorías postmodernas con una argumentación renovada y con formas adecuadas a las circunstancias con nombres tales como “democracia radical”, “socialismo del siglo XXI”, “socialismo de mercado”, “eco–anarquismo”, etc.

14. La lucha de la clase obrera y los pueblos, sufrió una de- rrota y un declive cuyas desastrosas consecuencias se pusieron de manifiesto con la desintegración de la URSS y del bloque revisionista con sus partidos; sin embargo esta lucha de la clase obrera ha continuado sin interrupción pese a su debilitamiento. Igualmente continua la lucha contra el revisionismo de todo tipo y la corriente burguesa socialdemócrata. En esta lucha los comunistas de Albania encabezados por Enver Hoxha, por su actitud firme y decidida desempeñaron un papel importante en la lucha contra los antiguos partidos (caídos en el revisionismo) y por la constitución de nuevos partidos marxista–leninistas. En la lucha contra el imperialismo, la burguesía y las corrientes oportunistas y revisionistas, como el revisionismo moderno y también otras corrientes oportunistas, como el titismo, el trotskismo, el euro- comunismo y el maoísmo, se crearon nuevos partidos y organizaciones revolucionarias. Esos partidos y organizaciones han continuado la lucha y han consolidado su unidad con nuevos participantes que desde los años 90 en los momentos de la campaña anticomunista más dura de la historia, basada en la derrota pasajera del socialismo y el movimiento revolucionario de la cla- se obrera, se llevaba a cabo en todo el mundo.

15. Los partidos que continuaban la lucha, sobre la base del marxismo–leninismo, después de varias reuniones preparatorias celebradas en diferentes países y continentes, publicaron en 1994 la Declaración de Quito. La Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista–Leninistas (CIPOML) creada por esos partidos y organizaciones, es hoy la organización internacional del movimiento obrero revolucionario. La CIPOML es heredera y sucesora de los principios y la práctica de la Primera Internacional, y de los períodos revolucionarios de la Segunda y Tercera Internacionales (Komintern) y del Kominform.

V

LA AGUDIZACIÓN DE LAS CONTRADICCIONES Y LAS PERSPECTIVAS DE LUCHA

1. Pese a la peor derrota de la historia del movimiento de liberación de la clase obrera, los fundamentos del movimiento revolucionario de la clase mundial y de los pueblos oprimidos y las victorias logradas, así como el antagonismo que lleva al sistema capitalista–imperialista hacia su liquidación, no se han debilitado, al contrario, han seguido agudizándose. En los países atrasados y dependientes, con características de sociedad campesina y fuer- tes vestigios feudales, las relaciones de producción capitalista son ahora dominantes. El proceso de desaparición del campesinado, el crecimiento de las masas proletarias o semiproletarias, se desarrolla y las premisas del socialismo se han ampliado. La clase obrera y las masas semiproletarias han progresado mundialmente a un punto incomparable, no sólo con los años de la Revolución de Octubre, sino también con los años cincuenta. La revolución científica y tecnológica que progresó en momentos de auge de la competencia capitalista y de la lucha entre el sistema capitalista y el socialista, ha provocado progresos en la fisión nuclear, el des- cubrimiento y utilización de la energía atómica, la aparición de nuevos sectores como la fabricación de ordenadores y programas informáticos, la renovación de técnicas de producción, de circulación y comunicación, la utilización intensiva de la electrónica, etc., progresos en fin, que han mejorado la productividad del trabajo. Ha ampliado las posibilidades de externalizar la producción, concretamente en el sector del trabajo intensivo en los países don- de la fuerza de trabajo, la tierra y las materias primas son baratas. Ha acelerado la disolución de la pequeña producción y de las profesiones liberales en los sectores en los que históricamente estaban implantados, y ha provocado el desarrollo del trabajo asalariado. La centralización e internacionalización del capital y de la producción en el mundo, ha acelerado el proceso de socialización de la producción con todos sus elementos y acentuado la desigualdad y las contradicciones sociales. La contradicción entre el carácter social de la producción y el carácter capitalista de la apropiación de la propiedad se ha agudizado más aún. El ejército de desempleados aumenta y se intensifica la gran diferencia entre los que nada tienen y los propietarios, que en el contexto capitalista tiene consecuencias inevitables con el progreso de la ciencia y de las técnicas. El progreso de la ciencia y de las técnicas agudiza las contra- dicciones del capitalismo y desarrolla las premisas del socialismo, lleva al capitalismo y al imperialismo hacia su ineluctable fin.

2. La derrota y declive del movimiento de la clase obrera, acentuó la agresividad del imperialismo y de las fuerzas reaccionarias del mundo. Un nuevo período comenzó en el que esas fuerzas se desencadenaron con el objetivo de acabar con lo que quedaba de los derechos y logros de la clase obrera, de hacerla retroceder al nivel más bajo, y de suprimir todos los obstáculos nacionales e internacionales que dificultaban la hegemonía y explotación del capital financiero, para asegurarse el beneficio máximo. El peso de las crisis económicas, de la competencia violenta, de la preparación para enfrentamientos para proceder a un nuevo reparto del mundo, y de un enfrentamiento radical, se carga sobre las espaldas de la clase obrera y de los pueblos.

3. En todos los países capitalistas, incluidos los que se muestran como países prósperos, los beneficios de los monopolios aumentan al mismo tiempo que se degrada las condiciones de vida y de trabajo de las masas oprimidas y explotadas. Aunque la productividad del trabajo se ha elevado, los salarios han disminuido y las horas de trabajo aumentadas; la edad de jubilación retrasada y la flexibilidad de trabajo, así como el trabajo en precario, intensificada en numerosos países. Una de las consecuencias más importantes es el debilitamiento de la unidad y de la organización de la clase obrera en todos los niveles. Esa situación facilita la agresión contra las conquistas sociales de los obreros y trabajadores, empezando por los sectores de la educación, de los jubilados, de la sanidad, del seguro de desempleo, de imponer límites y restricciones a la educación, a la sanidad y obtener grandes beneficios con las privatizaciones. Se acelera el proceso de desagregación y de desposeer a las clases intermedias; la mise- ria se extiende y el ejército de parados crece. So pretexto de lucha contra el terrorismo, se restringen los derechos y libertades democráticas, los derechos más elementales son pisoteados y crece la reacción política y el militarismo. En sus ataques, la burguesía (sin renunciar a la socialdemocracia, que es la organización de la colaboración de clases, que ha llegado a tal punto en el que los límites con las otras corrientes burguesas han prácticamente desaparecido) utiliza una reacción medieval, e instrumentaliza corrientes y organizaciones chovinistas, nacionalistas, religiosas, conservadoras, fascistas y neofascistas.

4. Entre las masas oprimidas y explotadas crece la precariedad y el sentimiento de inseguridad ante el futuro, la cólera y el descontento. Pese a que aún es insuficiente el nivel de lucha para rechazar esos ataques, pese a las debilidades características de los movimientos espontáneos, la clase obrera y los pueblos resisten y luchan. La lucha entre el socialismo y el capitalismo continúa de manera ininterrumpida. A raíz de los años 90, esos ataques se han intensificado, y las luchas de la clase obrera y los pueblos han progresado desde huelgas locales en las empresas y ramas profesionales, hacia huelgas generales, manifestaciones masivas e insurrecciones populares en los países subdesarrollados y de- pendientes. Desde este punto de vista, la lucha de los obreros de Francia en 1995 ha sido un avance.

5. Contrariamente a lo que los medios burgueses, capitalistas, y sus propagandistas en el seno de la clase obrera pretenden, el hundimiento del antiguo sistema de colonización no ha llevado a la retirada del imperialismo y del colonialismo de la escena, ni a la desaparición de la división y contradicciones entre el imperialismo y los pueblos oprimidos. Durante, y después, del hundimiento del antiguo sistema de colonización, esa división y contradicción sigue desarrollándose con nuevos elementos y nuevas contradicciones. Los grandes estados colonialistas, empezando por EE.UU. (aunque sin abandonar completamente antiguos métodos y formas colonización) han intensificado sus ataques con nuevos métodos y formas colonialistas. Todo ello demuestra, una vez más, que mientras el sistema capitalista e imperialista no sea destruido con todos sus elementos, los pueblos oprimidos no se podrán liberar completa ni definitivamente.

6. Aumenta el yugo de las grandes potencias imperialistas no sólo en los países en vías de desarrollo sino también sobre ciertos países desarrollados. Esos países son una especie de colonias económicas y financieras. Junto a los acuerdos bilaterales y multilaterales militares, comerciales y financieros, crece la competencia y el campo de intervención en todos los terrenos, concretamente en el económico, el político, militar, cultural, y los instrumentos internacionales de dominación y control ejercido por grandes estados imperialistas, como son el FMI, el Banco Mundial, la OMC, la OCDE, la UE., ALENA, la Comunidad de Naciones Unidas, la Cooperación Económica para Asia–Pacífico (APEC), la OTAN… que restringen la independencia y soberanía nacionales de sus países miembros. Los grandes Estados imperialistas utilizan esas Uniones, consecuencia del avance de la internacionalización de la economía capitalista mundial, como un instrumento que las permite coordinar sus ataques y controlar a otros países y pueblos bajo su dominio, y así ampliar su campo de influencia.

7. Con la desintegración del bloque dirigido por la URSS, han desaparecido, en términos de relaciones interimperialistas y sus contradicciones, las restricciones causadas por la división y rivalidad entre los dos bloques dirigidos cada cual por una superpotencia. Las relaciones de fuerza que habían dado forma a todas las organizaciones internacionales económicas, políticas y mili- tares, como la ONU, el FMI, el Banco Mundial y la OTAN, han cambiado. China, y sobre las ruinas de la URSS, Rusia han surgido como nuevos países imperialistas. Las relaciones de poder interimperialistas han cambiado, las principales potencias imperialistas toman posiciones y ha comenzado una nueva lucha por el reparto del mundo. Para proteger y ampliar sus esferas de influencia, además de guerras civiles reaccionarias provocadas por las diferencias nacionales, religiosas, étnicas, se han multiplicado las intervenciones militares directas. Los pueblos, especialmente en los Balcanes, en el Cáucaso, en África y Oriente Próximo, han sido arrastrados por la tormenta de las guerras reaccionarias. La intervención militar directa de las grandes potencias, en particular los EE.UU. se multiplican como demuestran los ejemplos de la ex Yugoslavia, Afganistán, Siria, Sudán, Somalia, Iraq, Libia, Malí. En esas intervenciones y guerras provocadas por los imperialistas, el número de víctimas mortales ha sido de millones. Particularmente en África ha habido genocidios.

8. El progreso de la ciencia y la tecnología, el desarrollo de los medios de producción, han ampliado las posibilidades de la humanidad de conocer las leyes de la naturaleza, de tenerlas en cuenta, de dominarlas y utilizar todas las posibilidades para protegerse y asegurar su futuro. Empero, el hecho de que los medios de producción y desarrollo estén en manos del capital y los monopolios que los utilizan sin pudor exclusivamente para asegurarse el beneficio máximo, lleva a la destrucción de la naturaleza, a tal nivel de des- equilibrio ecológico, que amenaza las condiciones de existencia de la humanidad y todos los seres vivos. Solucionar esto es urgente. Los recursos naturales y materias primas, particularmente de los países dependientes y semicolonizados, son saqueados a tal punto que se pueden provocar grandes tragedias. El sistema capitalista– imperialista lleva a la humanidad a la catástrofe total.

9. La base material de una revolución proletaria mundial se desarrolla y madura; el sistema capitalista–imperialista, cuyas contradicciones se agudizan, desarrolla todos los elementos y condiciones que provocan las guerras imperialistas y hacen in- evitables las luchas revolucionarias y sublevaciones de las clases obreras y populares. El sistema capitalista va de crisis en crisis y en numerosos países se acumulan los factores de revueltas revolucionarias. El sistema capitalista–imperialista se dirige hacia un nuevo período de guerras, de cambios radicales, a la era de las revoluciones. Sea el que sea el método utilizado por el imperialismo y las fuerzas reaccionarias, sea cual fuere su grado de agresividad, por duros que sean los fracasos y las derrotas, el hundimiento del sistema capitalista–imperialista y la victoria de la revolución proletaria en el mundo son ineluctables.

10. Como lo demuestran las revoluciones de 1848 en Europa occidental, la Comuna de París y la Revolución de Octubre, no sólo las victorias, también las derrotas son instructivas para la clase obrera y los pueblos, y constituyen escalones y basamentos para luchas y victorias aún más grandes. La Comuna de París contó con la experiencia de las luchas obreras de 1831 y 1834 en Francia, del movimiento «cartista» en Inglaterra, y las revoluciones de 1848; en cuanto a la Revolución de Octubre, fue la acumulación de todas esas experiencias. Las victorias y derrotas del siglo XX, constituyen igualmente una experiencia para las movilizaciones y nuevas luchas, más avanzadas, de la clase obrera.

Copenhague, Dinamarca, Octubre de 2016

 

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