Declaración Política de la Reunión de los Partidos y Organizaciones Marxista Leninistas de América Latina y el Caribe REPALA

El análisis de la situación económica, política y social del continente americano, la discusión de cómo los marxista leninistas estamos actuando en esta realidad concreta y la definición de tareas y líneas de acción para avanzar en el proceso de organización de la revolución social del proletariado, ha convocado a la plenaria de América Latina de la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas, CIPOML.

Los partidos asistentes, entre los que contamos con la presencia de nuestros camaradas de Turquía y Túnez, hemos tenido un fructífero debate, que nos ha permitido conocer y comprender mejor el escenario político-social en el que los trabajadores y los pueblos actúan y luchan.

Constatamos la profundización de procesos iniciados años atrás, que están provocando cambios en la correlación de fuerzas políticas a nivel de varios gobiernos y en el ámbito social. En varios países en los que se establecieron regímenes calificados como «progresistas», «alternativos», «socialistas del siglo 21» las facciones burguesas con posturas desarrollistas que los apadrinaron han perdido posiciones, tomando el relevo sectores tradicionales de la burguesía, abiertamente identificados con posiciones políticas de derecha.

Este fenómeno está abriendo las puertas para que el imperialismo estadounidense recupere espacios disputados por China, particularmente en aquellos sitios en los que es establecieron los llamados gobiernos progresistas. EEUU nunca perdió su hegemonía en la región, nunca dejó de ser el principal centro de comercio hemisférico y punto de salida de las mayores inversiones hacia la región. América Latina, como tomo el planeta, es escenario de disputas interimperialistas por el control de mercados. No solo EEUU o China tienen y defienden sus particulares intereses, también entran en juego Canadá, los países imperialistas de Europa, Rusia.

La ejecución de políticas neoliberales caracteriza el momento en la región. Las diferencias entre uno y otro país son mínimas en la forma cómo se ejecutan, pero las medidas y objetivos planteados son los mismos: elevar los niveles de explotación capitalista, a través de medidas y leyes que precarizan el trabajo, restringen y eliminan derechos sindicales; reducir los presupuestos estatales para sectores de la educación, salud, seguridad social; privatizar empresas estatales, con nombres y figuras que disfrazan esta realidad. En esencia, políticas que persiguen enriquecer aún más a sectores de la gran burguesía nativa, favorecer al capital financiero imperialista y remachar la dependencia extranjera.

Constatamos la agudización de graves problemas sociales. La migración tiene connotaciones y magnitudes nunca antes visto en nuestro hemisferio, que en el caso del éxodo que va hacia los Estados Unidos ha chocado con medidas reaccionarias implementadas por el gobierno de Donald Trump (y cumplidas también por algunos gobiernos en Centro América) que ponen en evidencia su pensamiento xenófobo, nacionalista, defensor de la supremacía blanca. Crece la pobreza, aumenta el desempleo y subempleo, se incrementa el número de personas sin acceso a educación, salud, vivienda; la violencia contra las mujeres también llega a niveles antes no vistos; la afectación al medio ambiente se expande de la mano de la política extractivista impuesta a nuestros países.

Graves problemas que no pueden ser entendidos sino en el marco de cómo el capitalismo organiza vida de la sociedad y la forma de reproducirse.

Estos fenómenos nos afirman en la convicción que la superación de estos problemas no pueden producirse en el marco del sistema imperante: el social-reformismo, el neoliberalismo, el «progresismo» y otras corrientes políticas burguesas no solo han fracasado cuando han estado en los gobiernos, sino que son directos responsables de lo que ocurre. Solo la revolución social del proletariado está en la capacidad histórica de resolver los graves problemas que aquejan a los trabajadores y los pueblos; solo la clase obrera en el poder podrá emancipar a la humanidad de la explotación capitalista, poner fin a la opresión y dependencia extranjera. Hacia ese propósito enfilamos el accionar de nuestros Partidos. Desarrollamos esfuerzos para mejorar nuestros nexos e influencia entre los trabajadores, los campesinos, la juventud, las mujeres.

Constatamos que el descontento y la lucha de las masas crece frente a las políticas antipopulares de los gobiernos, ante las declaraciones y acciones agresivas del imperialismo. Como organizaciones revolucionarias estamos en esos combates y nos proponemos incidir mejor en su conducción.

Hay fenómenos políticos en curso que, debido a su complejidad, requieren una especial mención. En Venezuela, los trabajadores y el pueblo continúan siendo víctimas de la agresiva política intervencionista del imperialismo estadounidense, de la Unión Europea y de gobernantes de países que se han sometido a esos dictados. Allí hay una grave crisis económica, política y social provocada por el bloqueo imperialista, el boicot de la derecha, la incapacidad del gobierno del PSUV-Maduro para atender y resolver los problemas de las masas, en el que actúa una tendencia neoliberal que empuja propuestas privatizadoras. En esta crisis intervienen también los intereses de otras potencias, como China y Rusia. Solo una política de independencia de clase permitirá a la clase obrera y el pueblo crear una propuesta auténticamente soberana y popular, de cara a la actual crisis. Llamamos a los trabajadores y pueblos de América Latina y el mundo a organizar acciones de solidaridad bajo la consigna El pueblo venezolano resiste y lucha contra la agresión imperialista.

El triunfo electoral de Jair Bolsonaro en Brasil -ferviente difusor de ideas ultra reaccionarias y fascistas, partidario de la utilización de mecanismos represivos y de grupos paramilitares a fin de lograr el control social- provocó que algunos sectores anuncien la llegada del fascismo a ese país y al continente. Bolsonaro cuenta con el apoyo del poder Judicial, de las Fuerzas Armadas, de la gran burguesía, sin embargo no ha podido cumplir su propósito porque los trabajadores, la juventud y los pueblos de Brasil han sabido responder en la calle las medidas antipopulares del régimen, poniendo al descubierto la contradicción entre el movimiento popular que lucha y las fuerzas fascistas.

Es evidente que a nivel mundial las ideas ultra reaccionarias se difunden y en algunos países ganan espacio. Es nuestra obligación desenmascararlas, desterrarlas del movimiento de masas en donde aparezcan.

A la derecha, a los defensores del capital los enfrentamos con la movilización de los trabajadores y los pueblos, esto nos plantea la necesidad de persistir en nuestras propuesta de unidad entre las fuerzas y movimientos de izquierda, en el movimiento social y popular. Unidad de los trabajadores y los pueblos por sus derechos, por democracia, por mejores condiciones materiales de vida, en contra de los planes neoliberales de ajuste; unidad contra el imperialismo y la derecha son propuestas que nos comprometemos a llevar a cabo, como una necesidad actual en el proceso de organizar la revolución social del proletariado. La lucha y combate al imperialismo supone, al mismo tiempo, desenmascarar las propuestas y acciones del socialreformismo y el oportunismo, en contra de la derechización y la fascistización.

Los pueblos luchan en todos los continentes, marcando la perspectiva del cambio social, de un nuevo mundo. Argelia y Sudán han sido escenario de combativas rebeliones populares que echaron abajo gobiernos reaccionarios y represivos, allí la lucha continúa por democracia, por derechos políticos, por la atención a la reivindicaciones populares; el pueblo boricua -en estos días- ha obligado la renuncia del corrupto Gobernador Ricardo Roselló, lucha en la que las banderas independentistas también estuvieron presentes. Para esos pueblos va nuestra solidaridad, así como para el pueblo haitiano que combate a diario contra el hambre, el desempleo, la corrupción… el olvido al que intentan someterlo. Estamos junto a los pueblos que en las Antillas aún viven sometidos al colonialismo.

La Reunión de los Partidos y Organizaciones Marxista Leninistas de América Latina y el Caribe rindió homenaje al camarada Osman, revolucionario internacionalista de Turquía fallecido hace poco y transmitió su solidaridad con los camaradas del EMEP. La reunión también conmemoró la formación de la Internacional Comunista, fundada por Lenin cien años atrás.

Partido Comunista Revolucionario de Bolivia

Partido Comunista Revolucionario – Brasil

Partido Comunista de Colombia (marxista-leninista)

Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador

Partido Estadounidense del Trabajo

Partido Comunista de México (Marxista–Leninista)

Partido Comunista Peruano (Marxista-Leninista)

Partido Comunista del Trabajo – República Dominicana

Partido Comunista Marxista Leninista de Uruguay

Partido Comunista Marxista Leninista de Venezuela

Partido de los Trabajadores de Túnez

Partido del Trabajo de Turquía

Quito, julio de 2019

Venezuela | Editorial Acero Revolucionario N° 50, 15 al 31 de Enero de 2019

En Venezuela, además de la crisis capitalista, la agresión imperialista, errores propios de la social democracia y debilidades del movimiento revolucionario, está en marcha un proceso más complejo y de consecuencias más profundas: la descomposición del Estado Burgués.

Esta premisa nos lleva a valorar los sucesos desde una óptica más amplia, estratégica, porque es importante tener claro que no vivimos solo una crisis coyuntural. Existe un proceso estructural que afecta las bases del sistema, que genera consecuencias en la economía, política y en la vida cotidiana, evidenciando la incapacidad del capitalismo, en cualquiera de sus formas, para resolver los problemas de las mayorías, la soberanía y la autodeterminación.

Ese proceso de descomposición del Estado determinado por las contradicciones que confluyen y se agudizan, principalmente las fundamentales de la época:

  1. Entre bloques imperialistas por un nuevo reparto del mundo, donde Venezuela es un objetivo.
  2. De las potencias imperialistas con los países dependientes para mantener el sometimiento, con respuestas de los pueblos que resistimos y luchamos ante el avasallamiento.
  3. De una minoría explotadora contra las mayorías explotadas, expresando la lucha de clases, el poder de los monopolios, la resistencia de la clase obrera y los pueblos.

El surgimiento de poderes públicos paralelos, la imposibilidad de los contendientes de someter uno al otro y las limitaciones del gobierno para controlar la economía, prolonga por años la contradicción que le hace difícil someter uno al otro y las limitaciones del gobierno para controlar la economía que le hace difícil someter a quienes violentan sus normas, expresando el grado de descomposición del Estado.

Ese proceso de lucha de contrarios va avanzando en profundidad hasta el punto de arrastrar toda la institucionalidad hacia la indolencia, el descredito, la corrupción y la incapacidad de controlar a quienes, desde adentro y desde afuera atentan contra el pueblo, llevando a extremos como el de permitir que un mequetrefe se auto designe Presidente de la República y pasee por las calles como ejemplo de la incapacidad de las instituciones “legales” para someter a las ilegales, de las “legitimas” para aplastar la acción de sus enemigos.

La sociedad venezolana está frente a una encrucijada histórica; resuelve sus problemas con métodos revolucionarios, con el liderazgo popular y la participación activa de las mayorías explotadas, o se resolverán con métodos reaccionarios, burgueses, con la imposición de un gobierno fascista de factura imperialista. Las acciones violentas estarán a la orden del día, expresando la descomposición que afecta también la institución castrense, como parte de la sociedad, en un ascenso de las formas de lucha, donde los militares patriotas y honestos jugaran su papel, junto al pueblo, en la lucha por la autodeterminación.

La clase obrera, los campesinos y las comunas revolucionarias somos la opción de una salida exitosa, para eso es necesaria la coordinación y un programa democrático popular, antiimperialista que debe emerger como alternativa de izquierda ante la crisis.

El Estado Burgués va demostrándose como un instrumento inservible para resolver los problemas de las mayorías. La sociedad toda exige un nuevo Estado, con la fuerza popular y agilidad para tomar medidas ante una agresión imperialista y un bloqueo económico. Se requiere un gobierno popular, democrático y de emergencia.

Para organizar la sociedad, las fuerzas productivas, las inquietudes populares y la energía revolucionaria se requiere un instrumento Estatal que rompa con las viejas prácticas y sus estructuras, que sea en sí mismo la participación, que no tema a los grandes propietarios y monopolios, que sea el poder de la clase obrera, los campesinos, comuneros y en general de pueblo.

Estado de nuevo tipo, tomando como ejemplo La Comuna de Paris o el Estado de los Soviets. La Democracia popular es la opción ante el paralelismo de poderes públicos que demuestran la obsolescencia del Estado Burgués y la urgencia de su sustitución para afrontar con posibilidades de éxito los retos de una sociedad agredida y en crisis.

Declaración de la XXIV Sesión de la CIPOML

A LOS TRABAJADORES Y LOS PUEBLOS A LOS REVOLUCIONARIOS Y COMUNISTAS

En México, y conmemorando el final de la Primera Guerra Mundial que ocasionó grandes y graves daños a la humanidad y que fue también el escenario en que triunfó la primera revolución proletaria: la Gran Revolución de Octubre; cuando se celebra el bicentenario del natalicio de Carlos Marx, el gran maestro del proletariado, se cumplió exitosamente con los trabajos la XXIV Plenaria de la Conferencia Internacional de Organizaciones y Partidos Marxista-Leninistas CIPOML. Se valoró la situación internacional y precisó las responsabilidades y tareas del movimiento obrero, popular y revolucionario. Discutió importantes problemas del trabajo de los partidos y organizaciones de la CIPOML señalando los compromisos y tareas, afirmando las perspectivas de desarrollo.

La exacerbación de las contradicciones intrínsecas del sistema capitalista imperialista agudizan la crisis general del capitalismo, que es una crisis de las estructuras y las superestructuras, económica, política y social que sacude al sistema capitalista, afecta a millones de trabajadores, a los países dependientes, a los pueblos y naciones oprimidos, que ahonda la depredación de la naturaleza y el ambiente.

 

La anarquía en la producción, la competencia entre los monopolios y las potencias imperialistas, el crecimiento desmesurado de la deuda externa, el comercio desigual, la guerra comercial inter imperialista, el saqueo de los recursos naturales y la apropiación por parte de la clase de los capitalistas de la plusvalía generada por millones de trabajadores, las medidas unilaterales de EEUU frente a las políticas financieras y monetarias, el desarrollo acelerado de la ciencia y la tecnología, la digilitización, el internet, la robótica y la inteligencia artificial avizoran el aparecimiento de una nueva crisis económica que será de mayores proporciones y profundidad que la crisis económica de 2008, que impactará gravemente en las relaciones sociales y políticas.

La depredación de la naturaleza y el deterioro del ambiente, los cambios climáticos provocados por la explotación y la expoliación irracional de los recursos naturales por de los monopolios capitalistas y los países imperialistas se agudizan constantemente.

Tienen lugar grandes confrontaciones entre las potencias imperialistas, la aparición y extensión por todos los continentes y regiones de los preparativos de guerra, el desarrollo de la carrera armamentista que involucra a todos los países, la militarización de la economía y la sociedad en la dirección de un nuevo reparto del mundo. La confrontación militar entre los países imperialistas, principalmente entre EE.UU. y Rusia, de la OTAN y China se expresa en conflictos armados que desangran a los pueblos en Medio Oriente y África y atizan conflictos en otros lugares del planeta. La agresión económica y política de EE.UU. frente a Irán atentan contra la soberanía del país y los intereses y derechos de sus pueblos. En Yemen, los intereses económicos y políticos de Arabia Saudita son responsables, junto con el apoyo de EE.UU., de la destrucción del país y del genocidio que devasta al pueblo y al país.

Las pugnas inter imperialistas se expresan también en la guerra comercial entre China y Estados Unidos, en la disputa de mercados, de áreas estratégicas; en la agresiva incursión de las inversiones chinas en todos los continentes.

Las potencias imperialistas recrudecen su injerencia en todos los países dependientes, impulsan el extractivismo, saquean los recursos naturales al tiempo que remachan las cadenas de la opresión. La naturaleza del imperialismo se expresa en la agresión y rapiña para apropiarse de la riqueza de los países dependientes y de las ganancias producidas por la súper explotación del imperialismo. Ningún país imperialista es amigo de los pueblos.

Decenas de miles de personas, hombres, mujeres y niños huyen de sus países devastados por la guerra, de la represión de sus gobiernos, de miseria y la pobreza, buscan oportunidades y emigran en Asia, Europa, África y América Latina; son atacados por las políticas xenófobas, nacionalistas y racistas del imperialismo y la reacción. Trump está demostrando frente a los migrantes su carácter reaccionario, xenófobo y agresivo.

El pueblo de Palestina resiste heroicamente la brutal agresión del imperialismo yaqui y del sionismo israelí que asesina a miles de personas de la población civil; esa lucha es una muestra de la decisión de defender la soberanía y la vida, recibe la solidaridad y el apoyo de las fuerzas progresistas del mundo. Los marxista – leninistas apoyamos firmemente la causa Palestina.

El gobierno de Trump en EE.UU. y la elección de Bolsonaro en Brasil testimonian el fracaso del social reformismo, la democracia burguesa, las políticas de la socialdemocracia que van siendo dejadas de lado por el imperialismo y la burguesía. En el propósito de afirmar y potenciar su dominación acuden cada vez con más frecuencia a las políticas reaccionarias, xenófobas, nacionalistas, a la implantación de regímenes ultraderechistas, autoritarios, fascistizantes y fascistas en algunos países.

El desarrollo de las tendencias reaccionarias y fascistas, y la eventual implantación de regímenes fascistas, están siendo enfrentadas por la clase obrera, la juventud, los pueblos y apreciables sectores democráticos que defienden la libertad, la democracia, los derechos humanos y sindicales.

El sistema capitalista, la institucionalidad burguesa están entrampados en la corrupción y la apropiación de los dineros públicos que se convierte en fuente de acumulación; la denuncia y las acciones contra la corrupción y algunos de sus responsables están permitiendo desenmascarar la naturaleza retrógrada y la podredumbre del capitalismo. En el combate a la corrupción se han desarrollado en algunos países y oportunidades grandes movilizaciones populares, crisis políticas y reajustes en los gobiernos burgueses.

Las políticas y acciones de los monopolios y la burguesía en contra de la clase obrera, los pueblos y la juventud, de los pueblos y naciones oprimidas se expresan en todo el planeta. Pero no se desenvuelven tranquilamente, existe la respuesta popular.

En varios países y en todos los continentes se desarrollan combativas huelgas y movilizaciones de los trabajadores por la estabilidad, en oposición a la flexibilidad laboral, la carestía de la vida, los altos precios de la vivienda y los nuevos impuestos; importantes manifestaciones de la juventud; significativas expresiones de la lucha de los pueblos por la vigencia de las libertades públicas y la defensa de los derechos humanos. Las mujeres se expresan valerosamente en contra de la opresión y el discrimen, llevaron adelante, el 8 de marzo, una huelga internacion al que se realizó en buen número de países.

Esas manifestaciones del movimiento obrero y popular vienen teniendo un desarrollo sostenido pero no se expresan

de manera general; son todavía dispersas y aisladas a nivel internacional. Constituyen, sin embargo, la expresión de que las fuerzas de la revolución social, el movimiento obrero, el campesinado pobre, la juventud, las mujeres, los pueblos y naciones oprimidas tienen potencialidad y afirman la perspectiva del

desarrollo del movimiento revolucionario de los trabajadores y los pueblos.

La oposición a la guerra imperialista, a las guerras de agresión, a la carrera armamentista debe ser asumida por los trabajadores y la juventud, se une a la defensa de la paz, de los derechos políticos y sindicales de los traba

jadores y los pueblos, debe ser la causa que involucre a amplios sectores democráticos, una bandera internacional que en el cumplimiento del internacionalismo proletario enarbolamos los comunistas marxista leninistas.

La defensa de las libertades democráticas, de los derechos de los pueblos y los derechos humanos; las expresiones de apreciables sectores democráticos y progresistas, la oposición a las posturas reaccionarias y fascistizantes, el combate frontal al fascismo forman parte de las demandas actuales de los trabajadores y la juventud, son una expresión de la lucha contra el capitalismo y el imperialismo, por la revolución y el socialismo. Los marxista – leninistas somos consecuentes luchadores contra el fascismo y el imperialismo, nos involucramos en la construcción del frente democrático y antifascista a nivel nacional e internacional.

El combate a la dominación imperialista es tarea histórica de los pueblos y naciones oprimidas, de los antiimperialistas; es responsabilidad irrenunciable de los comunistas en todos los países. La asumimos decididamente.

El derecho de autodeterminación de los pueblos es una cuestión actual, se expresa en varios continentes y al interior de diferentes Estados; en la lucha anticolonialista y en oposición a las políticas neocolonialistas. Reafirmamos nuestro apoyo y solidaridad.

Los revolucionarios proletarios organizados en la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista Leninistas, CIPOML expresamos la decisión de fortalecer nuestros partidos y laborar por la unidad de los comunistas.

El capitalismo y el imperialismo no son invencibles. La unidad y la lucha de los trabajadores y los pueblos, la actitud consecuente de los comunistas y otros revolucionarios romperán las cadenas del imperialismo apuntando a sus eslabones débiles.

¡Contra el guerrerismo del imperialismo y la reacción!

¡Por la defensa de la libertad y las libertades públicas, contra la reacción y el fascismo!

¡Alto a la agresión imperialista contra los pueblos y naciones oprimidos!

¡Unidad y lucha de los trabajadores y los pueblos, de los democratas y progresistas del mundo!

¡Viva la revolucion y el socialismo!

 

México, nov. 2018

Bolivia | Exigimos el respeto a la voluntad popular (21F), Construyamos una Alternativa Patriótica y Popular

La noche del 4 de diciembre el Tribunal Supremo Electoral anunció su decisión de habilitar al binomio Evo Morales – Alvaro García Linera como candidatos de las elecciones primarias del MAS-IPSP, este anuncio no es mas que una confirmación de la tendencia que ya habíamos denunciado – la centralización del Estado en la persona de Evo Morales y la violación a la voluntad popular expresada el 21F.

El oficialismo pisotea impunemente la super-estructura del Estado Plurinacional que ellos mismos han creado, con tal de mantenerse en el poder. La necesidad que siente el MAS de prorrogarse se explica por su papel nefasto de garantizar las condiciones económicas (hidrocarburos, minería, agro-industria, banca) para las empresas transnacionales, oligarquía y gran burguesía, así como para mantener el encubrimiento ante los grandes escándalos de corrupción de altas esferas gubernamentales.

Por otra parte la derecha tradicional que hoy se re-agrupa en los ‘colectivos ciudadanos’ y las siglas caducas que han logrado mantener gracias a la nueva Ley de Organizaciones Políticas, busca volver a ejercer el control sobre el aparato estatal con un falso discurso de ‘democracia’. Son los mismos grupos racistas y reaccionarios que gobernaron mediante la partidocracia y buscaron dividir la Patria (media luna).

Los comunistas bolivianos nos vemos obligados a pronunciarnos ante esta coyuntura, llamando al pueblo y a la juventud organizarnos para hacer prevalecer la democracia conquistada en las calles, y defender voluntad popular expresada en el referéndum del 21 de febrero de 2016, haciendo frente a esta tendencia autoritaria y represiva del gobierno populista.

Llamamos a construir una alternativa patriótica y popular, que levante las banderas de la Agenda de Octubre (2003), que reivindique nuestra soberanía nacional frente al imperialismo (tanto de EEUU-Europa como del bloque China-Rusia) para quebrar con la dependencia y el atraso avanzando hacia un nuevo modelo económico, que conquiste una democracia popular con verdadero protagonismo en la toma de decisiones, que invierta en educación, salud y vivienda.

¡¡Pueblos de Bolivia al combate… contra la farsa masista, por la democracia popular y la revolución socialista!!

La Paz, 5 de diciembre de 2018

Secretariado del Buró Político

Partido Comunista Revolucionario (PCR)

Declaración del 22 Seminario Internacional Problemas de la Revolución en América Latina

Vigencia del pensamiento revolucionario de Carlos Marx
Son muchas las ocasiones en que los defensores del capitalismo han proclamado la obsolescencia del marxismo y de la posibilidad cierta del triunfo de la revolución social del proletariado. Desde su surgimiento, hace más de siglo y medio, hablan del fracaso del socialismo y –metafóricamente hablando– no se cansan de celebrar sus exequias. Sin embargo, doscientos años después del nacimiento de Carlos Marx, sus ideales recorren el planeta con la misma o mayor fuerza que cuando los comunistas proclamaron su llamado a conquistar un mundo con libertad y equidad.
La genialidad de Carlos Marx y Federico Engels entregó a la humanidad una cosmovisión científica del mundo que permite interpretar y entender todos los fenómenos que se presentan en la sociedad, la naturaleza y el pensamiento. El carácter científico del conocimiento universal tiene como sustento la dialéctica materialista y el desarrollo que las ciencias experimentan demuestran que este método es el correcto.
Los progresos que en la ciencia y la técnica se producen de manera constante los previó Marx como un fenómeno histórico imprescindible en un determinado estadio de desarrollo de la humanidad y éstos tienen un profundo contenido filosófico, pues, es una forma concreta de la relación dialéctica entre la teoría y la práctica, una confirmación que la primera alumbra el accionar de la sociedad.
El marxismo revolucionó la concepción de la historia universal. Donde los estudiosos de la época veían el azar, la casualidad, la voluntad individual convertida en realidad, Marx descubrió leyes objetivas que explican los procesos de desarrollo y decadencia de las sociedades, la temporalidad de las mismas; miró en la lucha de clases y en la acción de las masas la locomotora que arrastra la historia. Puso al descubierto la esencia del capitalismo, sus contradicciones internas y sus manifestaciones, los momentos de su desarrollo y los momentos de crisis, la configuración social que este sistema engendra, la conversión de todo –incluyendo la fuerza de trabajo– en mercancía, el punto nodal de la reproducción del capital: la extracción de plusvalía. La precisión de su análisis lleva a que hoy, en condiciones del desarrollo del capitalismo en su etapa imperialista, inclusive quienes no se identifican con el marxismo busquen en sus escritos la interpretación y respuestas a fenómenos actuales, como la crisis económica del 2008.
Un reducido número de personas y grupos monopólicos concentran las riquezas a nivel mundial, mientras millones de seres humanos no alcanzan a resolver su sustento diario; el carácter social de la producción y la apropiación individual de lo producido se encuentra en la base de este fenómeno. Ningún “modelo” económico de la burguesía y el oportunismo ha podido, ni podrá, solucionar esta secuela del capitalismo. No se puede poner fin a la explotación entre los seres humanos si no es a condición de abolir la propiedad privada sobre los medios de producción, para lo cual, “el primer paso de la revolución obrera es la elevación del proletariado a clase dominante” para “ir arrancando gradualmente a la burguesía todo el capital”.
Por eso, la revolución social del proletariado tiene un carácter internacional en su contenido, aunque en su forma se desarrolle en cada uno de los países; por ese mismo motivo las luchas de los trabajadores y los pueblos que se desenvuelven en todos los puntos del planeta las asumimos como nuestras y las alentamos con nuestra solidaridad, con nuestro espíritu internacionalista.
El marxismo no ha caducado. Tiene plena vigencia porque en su concepción se plantea por sí mismo su continua actualización conforme a los cambios que se operan en el entorno económico, político y social. Debemos fortalecer nuestros partidos y organizaciones como vanguardias revolucionarias y desplegar mayores esfuerzos para integrar el marxismo leninismo a la realidad concreta en la que desarrollamos nuestra lucha, para dar una respuesta justa a los problemas que la organización de la revolución social del proletariado nos impone.
El marxismo es patrimonio de los trabajadores y los pueblos, tienen en él un instrumento que guía su lucha, en cualquiera de las formas que las circunstancias obligan, para alcanzar la emancipación de la explotación y opresión, para poner fin a todo tipo de dependencia imperialista y dominación colonial. Nosotros lo levantamos en alto con la convicción de su fortaleza científica, de su fuerza revolucionaria.
Contra los vientos que sopla la reacción y el oportunismo, la semilla de Marx se esparce por todo el planeta y el árbol de la revolución florece en la consciencia, en la lucha de los trabajadores, los campesinos, la juventud, las mujeres y los pueblos; cubriremos el mundo con la fraternidad, la solidaridad, la libertad, la equidad social, con las rojas banderas de la revolución proletaria mundial.
Quito, julio de 2018
Partido Comunista Revolucionario de Argentina
Partido Comunista Revolucionario – Brasil
Unión de la Juventud Rebelión – Brasil
Unidad Popular – Brasil
Partido Comunista de Colombia (marxista­–leninista)
Partido del Trabajo Estadounidense
Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador
Juventud Revolucionaria del Ecuador
Frente Popular – Ecuador
Unidad Popular – Ecuador
Unión General de Trabajadores del Ecuador
Mujeres por el Cambio – Ecuador
Coordinadora Sindical Salvadoreña
Consejo Nacional de los Comités Populares de Martinica
Partido Comunista de México (marxista–leninista)
Frente Popular Revolucionario – México
Unión de la Juventud Revolucionaria de México
Partido Comunista Peruano (marxista-leninista)
Partido Socialista Revolucionario de Perú
Comité de Unificación de los Comunistas Marxista Leninistas del Perú
Movimiento 26 de Abril – Puerto Rico
Movimiento Obrero Juvenil los Pitirres – Puerto Rico
Organización Comunista Revolucionaria de Uruguay
Partido Comunista del Trabajo de República Dominicana
Partido Comunista Marxista Leninista de Venezuela
Partido Comunista Revolucionario – Bolivia

Declaración Política de la Reunión de los Partidos y Organizaciones Marxista Leninistas de América Latina y el Caribe

Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista Leninistas – CIPOML
En el curso del cumplimiento de sus actividades y obligaciones revolucionarias, la regional de América Latina y El Caribe de la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista Leninistas (CIPOML) se ha reunido con el propósito de hacer una evaluación del trabajo que estamos desarrollando en cada uno de nuestros países, analizar la situación económica, política y social de esta región y definir acciones y tareas.
Hemos tenido un debate franco, crítico y autocrítico que ha permitido profundizar la comprensión de los fenómenos político-sociales que esperan una solución revolucionaria; y, reforzar la unidad ideológica y política entre nuestras organizaciones.
Apoyados en los principios marxista leninistas y en las sistematizaciones contendidas en los Documentos y Resoluciones de la CIPOML, actuamos en un mundo en el que las contradicciones fundamentales de la época se manifiestan de manera clara. Esto es: la contradicción entre el trabajo y el capital que se manifiesta en la confrontación entre la clase obrera y la burguesía; la contradicción entre los pueblos y naciones oprimidas y el imperialismo; las contradicciones interburguesas, intermonopolistas e interimperialistas; y, la contradicción entre el socialismo y el capitalismo.
Tras un período en el que el imperialismo estadounidense perdió espacios en esta región, a la que siempre consideró como su “patio trasero”, hoy se ha propuesto recuperar terreno confrontando a China, Rusia, la Unión Europea que ampliaron sus inversiones e intereses particularmente desde inicios de este siglo. El imperialismo estadounidense tiene definida una orientación para recobrar un papel más protagónico en el planeta, para lo cual tiene definida la política del “americanismo” que persigue “poner a Estados Unidos primero”. Respecto de América Latina retoma la denominada doctrina Monroe, resumida en la frase “América para los americanos”.
Con esa orientación, la administración Trump presiona y chantajea a sus aliados, amenaza con debilitar acuerdos económicos y militares, profundiza una xenófoba política antimigratoria, alimenta el discurso y las acciones belicistas, inicia una guerra comercial que puede tener graves efectos no solo en los países que directamente se verían involucrados, sino en todo el planeta por la incidencia mundial de sus actores. No hay duda que en la Casa Blanca se enseñorea un grupo con posiciones archi reaccionarias, filo fascistas.
Constatamos que se está desenvolviendo un cambio en la correlación de fuerzas sociales y políticas en la región, y tras el fracaso de los denominados gobiernos progresistas la derecha neoliberal va tomando la posta en el ejercicio gubernamental. La debacle de esos regímenes no significa el fracaso de la revolución y el socialismo, de las organizaciones de izquierda revolucionaria, pues éstas no estuvieron en el poder, como sostienen la burguesía y el imperialismo en su sistemática campaña anticomunista. Allí han fracasado el reformismo, la socialdemocracia, el oportunismo incapaces de atender las necesidades populares, por lo que al cabo de años de expectativa y esperanza los pueblos les dieron las espaldas. La debilidad de las fuerzas revolucionarias no ha permitido que los trabajadores y los pueblos vean en la izquierda revolucionaria como una real opción de poder proletario y popular, que ponga fin a la dependencia y a la explotación.
Debido al deterioro de las condiciones de vida de las masas y a su empobrecimiento, la búsqueda del cambio persiste en la acción de los trabajadores, la juventud, las mujeres, los pueblos en general, lo que se expresa en el desarrollo y ascenso de la lucha de las masas por sus reivindicaciones materiales y derechos políticos que se presentan, de manera diferenciada en su nivel, prácticamente en todos los países. Se manifiesta también en los resultados electorales, como en México, en donde el pueblo votó para sancionar a quienes tradicionalmente se ha turnado en el poder; y en Colombia, en donde una opción democrática logró una alta votación sin precedentes en ese país. En uno y otro país la búsqueda del cambio, el repudio a la corrupción y a la violencia estatal estuvo presente en amplios sectores de la población.
Los comunistas marxista leninistas tenemos la obligación de ponernos al frente de la lucha de los trabajadores y el pueblo en todo lado, aún en aquellos países en los que existen gobiernos autoproclamados progresistas y de izquierda. El discurso impulsado por el oportunismo, en sentido de que la lucha de las masas hace el juego al imperialismo y la conspiración interna en esos supuestos procesos revolucionarios que en realidad no existen, no puede ponernos de espaldas a la lucha de las masas; nos obliga, por el contrario, a profundizar la relación con éstas y su educación política bajo los principios de la independencia de clase.
Expresamos nuestra solidaridad con la lucha del pueblo nicaragüense que enfrenta a un gobierno que nada tiene que ver con los elementos que llevaron al triunfo de la revolución sandinista en 1979. Allí se libra una justa lucha en contra de políticas fondomonetaristas aplicadas por Ortega-Murillo que debido al descontento de las masas ha tomado características políticas. En el marco de las contradicciones interburguesas, sectores de la derecha y el imperialismo estadounidense trabajan para conducir este descontento a su favor y saldar cuentas con Ortega, lo cual rechazamos.
Venezuela también es –y desde hace algunos años– un punto crítico en la región, en donde el intervencionismo estadounidense juega su papel. El país vive una aguda crisis económica, política y social, que expresa la incapacidad histórica del reformismo, la socialdemocracia y el oportunismo para encarar procesos revolucionarios, justamente por su carácter de clase burguesa. Rechazamos la injerencia yanqui; nos solidarizamos con los trabajadores y el pueblo venezolanos que llevan una lucha diaria por la subsistencia y poco a poco van comprendiendo la responsabilidad del gobierno en esta situación; entregamos todo nuestro apoyo a los revolucionarios de ese país que buscan una salida revolucionaria frente a la crisis.
Frente a los combates de los pueblos por pan, libertad, democracia y soberanía siempre levantaremos en alto el derecho que estos tienen a su autodeterminación. El destino de cada país está en la lucha de los trabajadores y los pueblos; nadie tiene derecho a decidir a nombre de ellos.
El trabajo que estamos desarrollando en nuestros respectivos países nos permitirá cosechar nuevos triunfos políticos, ampliar nuestras fuerzas, calificar nuestro accionar. Sin embargo, somos conscientes que nuestras organizaciones deben desplegar mayores esfuerzos para fortalecer sus filas, para crecer y responder en mejores condiciones a los retos que demanda la organización de la revolución social del proletariado, por ello nuestros principales esfuerzos los orientaremos a mejorar nuestro trabajo de masas, a desarrollar las fuerzas de la revolución, a fortalecer la vanguardia revolucionaria en cada país. Para eso contamos con el aval del marxismo leninismo, con la experiencia acumulada del movimiento comunista internacional y con el ímpetu revolucionario de los trabajadores, la juventud y nuestros pueblos.
Suscribimos esta declaración emulados por la celebración del 200 aniversario del nacimiento de Carlos Marx, cuya genialidad permitió dar sustento científico a la lucha de la clase obrera mundial por el socialismo y el comunismo.
Quito, julio de 2018
Partido Comunista Revolucionario – Brasil
Partido Comunista Revolucionario – Bolivia
Partido Comunista de Colombia (marxista-leninista)
Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador
Partido Comunista de México (marxista-leninista)
Partido Comunista Peruano (marxista-leninista)
Partido Comunista del Trabajo de República Dominicana
Partido Comunista Marxista Leninista de Venezuela
Organización Comunista Revolucionaria de Uruguay

CIPOML: Comunicado sobre la cumbre de la OTAN

Con motivo de la cumbre de la OTAN en Bruselas (julio de 2018) y de todas las movilizaciones que se organizarán para denunciar esta alianza militar belicista, decimos:

No a la OTAN
No a la política de guerra europea
Solidaridad internacional contra la reacción y la política de guerra y de austeridad del imperialismo

Los días 11 y 12 de julio, los representantes de los 29 estados miembros de la mayor coalición militar, liderados por el imperialismo estadounidense, llevarán a cabo su reunión anual en el búnker de la OTAN, en Bruselas.
Prosiguiendo la línea de Obama, pero con su propio estilo provocador, Trump presionó a sus aliados para que elevaran su presupuesto de guerra al 2% del PNB y todos accedieron. En todos los estados miembros de la OTAN, los gobiernos aumentan en decenas de miles de millones de euros, coronas… los presupuestos dedicados a nuevas armas, a expensas de los presupuestos de educación, salud, necesidades sociales… La militarización de las economías y de los estados se está desarrollando rápidamente.

Los países nórdicos están cada vez más involucrados en la estrategia de Estados Unidos, la OTAN y la UE de rodear a Rusia, transformando esta zona estratégica en un vasto campo de entrenamiento para miles de soldados, tanques, aviones y buques, y de espionaje electrónico, reconocimiento y orientación de misiles a través de satélites e imponentes radares.
Al mismo tiempo, todas las instalaciones están siendo entregadas a las tropas y vehículos de la OTAN para su desplazamiento por todos los países de la UE, bajo el liderazgo y control de un nuevo centro de comando “logístico” en Ulm (Alemania).

En el contexto de la aguda crisis del sistema imperialista mundial, las contradicciones entre las potencias imperialistas van en aumento. Trump está desestabilizando el “orden” imperialista existente y sus agencias, reglas y tratados “multilaterales”, a fin de reforzar la hegemonía estadounidense. La OTAN también se ve afectada, incluso si prevalece el “interés común” entre los EEUU y las grandes potencias imperialistas en Europa contra Rusia, como se puede ver en las relaciones entre la UE y la OTAN.

Bajo la presión de las potencias imperialistas francesa y alemana, la UE está desarrollando una “política de defensa común” con diversas iniciativas, como la PESCO o el fondo europeo de defensa. Se dedican miles de millones de euros al desarrollo de nuevas armas, primero para el mercado europeo y también para obtener una mayor participación en el mercado internacional de armamentos. Las monarquías reaccionarias del Próximo Oriente, Egipto, Israel, Turquía… son “buenos” clientes, sin importar que su política no tenga nada que ver con los «valores democráticos de Europa».

De hecho, la clase dominante en Europa pisotea estos mismos “valores” ante los migrantes que intentan escapar de las guerras libradas por las mismas potencias imperialistas -en África, en el Próximo Oriente-, y de la miseria que provocan al saquear las riquezas de estos continentes (petróleo y otras materias primas, el agua, el suelo…). El refuerzo de “Frontex” -como policía europea de las fronteras- se suma a la intensificación de la colaboración con la OTAN en el mar Mediterráneo. El resultado: más dificultades y peligros para los migrantes, acoso policial constante, más ahogamientos…

La militarización es presentada por Macron y Merkel como una de las mejores formas de dar un nuevo paso para la integración europea. Este hecho muestra la naturaleza reaccionaria de la UE. Los grandes monopolios de las industrias de armas, especialmente las alemanas y francesas, tienen contratos de miles de millones de euros para varios años, lo que significa miles de millones de ganancias seguras. Esto es, por supuesto, motivo de fricciones entre los monopolios de EEUU y de la UE.

Apoyamos la creciente oposición popular a la política de guerra y la militarización, y contra la OTAN y la política belicista europea

La oposición de los pueblos a esta política de guerra se está desarrollando a nivel local, nacional, regional e internacional. Los apoyamos fuertemente en cada uno de nuestros países y trabajamos para desarrollar la solidaridad internacional y el trabajo común entre todos estos movimientos, bajo el lema: no a la OTAN, no a la política belicista europea.

Apoyamos la oposición a los crecientes presupuestos de guerra, bajo el lema: “El dinero para educación, salud y necesidades sociales; nada para las bombas, nada para las guerras “.

Apoyamos la oposición a las bases de EEUU y de la OTAN, en los diferentes países en los que están instaladas, y exigimos la retirada de todos los misiles y bombas nucleares de las bases aéreas.

Defendemos rotundamente la disolución de la OTAN.

Extendemos esta movilización contra las bases militares extranjeras de los estados miembros de la OTAN, especialmente las bases francesas en África, y contra las operaciones militares de los EEUU y de la UE en África, especialmente en Malí, en el Próximo Oriente…

Continuamos oponiéndonos a la guerra contra Siria, que se está extendiendo a toda la región, y decimos “no” a cualquier tipo de guerra contra Irán.

Apoyamos la lucha del pueblo palestino por sus derechos nacionales y denunciamos enérgicamente la política de Israel, al criminal de guerra Netanyahu y a sus apoyos internacionales: Israel está estrechamente vinculada a los EEUU y la OTAN, y participa en muchos ejercicios militares comunes.

Nos movilizamos contra la política de “modernización de las armas nucleares”, promovida por el imperialismo estadounidense y seguida asimismo por Francia, Reino Unido…; y contra la evolución de la doctrina del «primer golpe».

Apoyamos el movimiento popular de oposición, en los países nórdicos, a la militarización y transformación de esta zona en el campo de batalla entre la OTAN, EEUU y la UE, por un lado, y Rusia por el otro.

Estamos convencidos de que el movimiento popular puede desarrollarse ampliamente, sobre bases claramente antiimperialistas, sin solidarizarse con un imperialismo contra otro, sino buscando desarrollar vínculos con movimientos pacifistas, democráticos, contra la guerra, internacionalistas, antiimperialistas y revolucionarios de todo el mundo.

Insistimos en involucrar al movimiento obrero, al movimiento sindical, al movimiento de mujeres y a la juventud en este gran frente contra la guerra y la militarización, por la libertad y el progreso social.

Miembros europeos de la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista Leninistas.
Junio de 2018

CIPOML | ¡Salgamos a las calles el Primero de mayo con una voz más fuerte contra la explotación y la agresión imperialista!

A todos los obreros, obreras, naciones oprimidas, hermanas y hermanos,

El Primero de mayo se acerca, el día internacional de unidad, lucha y solidaridad de la clase obrera, el día en que planteamos nuestras demandas en las calles contra la explotación capitalista y la agresión imperialista.

Lamentablemente, no podemos hablar de muchos cambios positivos en nuestras vidas desde el pasado Primero de Mayo. Trabajamos más en las fábricas, los lugares de trabajo y los campos, pero ni nuestros salarios no han aumentado ni nuestras condiciones de trabajo y de vida han mejorado. Muchos de nosotros luchamos para llegar a fin de mes. Muchos de nosotros quedamos sin empleo por períodos más largos. Nuestra edad de jubilación se está elevando, pero no nuestras pensiones. No tenemos mucho tiempo para el ocio o las vacaciones.  Las compañeras trabajadoras no tienen los mismos derechos que los hombres en este sistema capitalista que se ha apoderado de la hegemonía patriarcal de los sistemas de explotación anteriores. No pueden encontrar empleo fácilmente en todos los sectores, ni pueden obtener igual salario.

La violencia contra la mujer, la represión y la discriminación económica y política van en aumento. El lema “el futuro pertenece a la juventud”, que parece aceptado por la burguesía, no es más que palabras vacías en la práctica. Los jóvenes que deben comenzar a trabajar desde una edad temprana en lugar de ir a la escuela, temen a su futuro.

En muchos países, incluidos los “democráticos”, el reaccionarismo político y la tendencia al fascismo van en aumento; también lo están el racismo, el chovinismo y los partidos de extrema derecha.

La libertad de expresión, de la reunión y la demostración, de la organización política y sindical, la libertad de prensa, etc. están siendo restringidas. La corrupción de los gobiernos en América Latina, Turquía, Irán y muchos otros países ya no se puede ocultar. Las democracias burguesas están siendo restringidas, especialmente en Europa, con derechos políticos más estrictos.

En los países del Este, que históricamente tienen una base material y cultural fuerte para el autoritarismo, los derechos y las libertades democráticas ya están en una cuerda de equilibrista. Los cambios cosméticos en países como Arabia Saudita no cambian esta tendencia. Si una de las razones por las cuales el reaccionismo político está en aumento es el hecho de que cada vez es más difícil gobernar y sienten una mayor necesidad de medidas extraordinarias, la otra es que la clase trabajadora y los trabajadores están desorganizados en todo el mundo. y su bajo nivel de lucha por sus propias demandas independientes. 

La competencia entre los monopolios capitalistas y los países capitalistas imperialistas que explotan a los trabajadores en otros países, así como a los propios y saquean los recursos naturales de los pueblos oprimidos, se está intensificando. De alguna manera esta rivalidad se manifiesta en guerras comerciales que fueron provocadas por la tendencia de Trump al proteccionismo al aumentar los impuestos de aduana, Europa y China respondieron de la misma manera, así como también en los enfrentamientos militares. La tensión entre los EE. UU. Por un lado y Rusia, China, Corea del Norte e Irán por el otro, alimenta las preocupaciones de una gran guerra. El mundo ya no es unipolar y Estados Unidos ha perdido su hegemonía sin igual, pero sigue siendo el país imperialista más poderoso en términos de su presencia económica, política y militar en muchas partes del mundo y en términos de sus gastos de armamento. Sin embargo, aún no ha surgido un rival unificado contra los EE. UU., aunque hay signos de una formación de algunos bloques polarizadores. Al tener al Reino Unido como aliado, los EE. UU. intentan imponerse al resto de Europa. Pero los países europeos insisten en sus propios intereses y ya no aceptan unificarse bajo el paraguas de los Estados Unidos a través de instituciones como la OTAN.

Rusia ha estado en contra de los EE. UU. durante algún tiempo. China está tratando de reforzar su poder económico y militar, mientras que al mismo tiempo evita una confrontación abierta. Alemania tiene una posición similar. El “Oeste” respondió a la dura rivalidad de Rusia en Siria y Ucrania con la expulsión de diplomáticos rusos tras la sospecha de envenenamiento en el Reino Unido, y con el bombardeo de Siria con misiles tras el supuesto uso de armas químicas en Duma. Estados Unidos, el Reino Unido y Francia unieron sus fuerzas contra Rusia, mientras que Alemania se mantuvo al margen de esta coalición. Rusia dio un paso atrás y no respondió. China se conformó con condenar este ataque. Estos desarrollos muestran que los bloques aún no se han colocados y todavía están sueltos, pero las armas se usan con bastante facilidad.

En los últimos años, Siria ha sido el escenario principal de la lucha por la hegemonía sobre Medio Oriente y sobre su campos petrolíferos. Primero, fueron los subsidiarios los que fueron las fuerzas enfrentadas, pero ahora los principales actores están tomando parte. La lucha fue entre varias agrupaciones como ISIS o FSA, con el respaldo de los grandes países imperialistas y los gobiernos regionales reaccionarios. Pero ahora Estados Unidos, Rusia, Irán, Turquía, Israel, Arabia Saudita (en Yemen), Reino Unido, Francia y Alemania muestran su presencia en la región con sus propias fuerzas militares y luchan ferozmente.

El mundo capitalista imperialista, la llamada “comunidad internacional”, no se preocupa por la innumerable cantidad de muertes y desplazamientos de sirios. Solo les preocupa evitar que los refugiados entren en sus propios países.

Sin embargo, este no es un trabajo fácil. Debido a la pobreza y la guerra, la migración masiva de Medio Oriente, África y Asia occidental no se puede detener. Los refugiados se ahogan todos los días en el Mediterráneo.

El capitalismo muestra su rostro inhumano en todas las ocasiones, y se puede encontrar evidencia de ello en el deterioro de las condiciones de vida y de trabajo y en la intensificación de la explotación, así como en su preferencia por la guerra en lugar de la paz. Otro está presente en la destrucción del medio ambiente para obtener más ganancias, al igual que la retirada de Trump del Acuerdo Climático de París.

El Primero de Mayo es el día de salir a la calle para proclamar nuestras demandas contra la explotación y la agresión de la burguesía internacional y el imperialismo, y nuestra aspiración a un mundo sin clases y sin explotación.

El Primero de Mayo es el día de elevar nuestras demandas para poner fin a las guerras y al saqueo de los recursos de los pueblos oprimidos.

El Primero de Mayo es el día de gritar más fuerte nuestras demandas de derechos sociales, una semana laboral más corta y un salario igual por trabajo igual.

El Primero de Mayo es el día de mostrar nuestro poder como una fuerza unida de miles de millones de trabajadores contra los capitalistas en todas partes del mundo.

El Primero de Mayo es el día de la unidad, la lucha y la solidaridad internacional de la clase obrera.

¡Salgamos a las calles el Primero de Mayo para reclamar nuestros derechos, como una fuerza unida!

¡Unámonos para acabar con la hegemonía de la burguesía!

¡Viva el Primero de Mayo!

¡Viva la unidad y la lucha internacional de la clase obrera!

¡Abajo el capitalismo y el imperialismo!

Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas (CIPOML)

Comité de Coordinación

Bolivia | Evo abre las puertas al fracking, atenta contra Tariquía y firma más contratos con sus ‘socios’ transnacionales

COMUNICADO POLÍTICO 03/2018: Evo abre las puertas al fracking, atenta contra Tariquía y firma más contratos con sus ‘socios’ transnacionales

En el evento “Inversiones Gas y Petróleo Tarija”, realizado a principios de abril de este año en Tarija el gobierno refuerza la relación de dependencia con empresas transnacionales como ser Shell, Repsol, Vintage, Petrobras y Cancabria. Con esta última empresa se ha firmado un convenio para que realice la exploración mediante el fracking, técnica altamente cuestionada a nivel mundial por el daño al medio ambiente que causa con la fracturación de la roca mediante la aplicación de muy alta presión. Así mismo se abre la exploración hidrocarburífera en la Reserva Natural Tariquía, a pesar de las protestas de los comunarios contra el modelo extractivista que busca imponer el gobierno en esa región.

Denunciamos la política extractivista, entreguista y pro-transnacional del gobierno de Evo Morales, que mantiene y profundiza el modelo económico anti-nacional contra la que el pueblo boliviano se alzó en 2003.

Los comunistas revolucionarios de Bolivia consideramos la urgencia de una construcción de un frente patriótico que luche por la Agenda de Octubre, la verdadera nacionalización de nuestros recursos naturales, la defensa de nuestras reservas naturales y parques nacionales, el respeto a la auto-determinación de los pueblos indígenas, y un nuevo modelo de desarrollo sostenible que rompa drásticamente con la visión extractivista y entreguista.

La Paz, 24 de abril de 2018

BURÓ POLÍTICO DEL PCR

BOLIVIA | Campesinos cocaleros de Yungas de La Paz, recuperan su institución y ganan batalla al gobierno de Evo Morales

-José Cruz (PCR)

Mientras en la ciudad de La Paz continuaba la vigilia y se armaba la lucha para los siguientes días, los fundadores sorprendieron con la decisión de entregar las oficinas de ADEPCOCA a los marchistas a la cabeza de Franklin Gutiérrez, pese a que anunciaron que se quedaban por 2 años, esta decisión se tomaba debido a la creciente movilización y masificación de la vigilia.

Por su parte en la región de Yungas en varias comunidades habían cabildos donde se tomaban resoluciones de desconocer a los alcaldes afines al gobierno, lo que puso en alerta al movimiento al socialismo ya que se estaba descontrolando la situación y en localidades como Irupana, Coripata decidieron cerrar todo tipo de actividad dando plazos para que los alcaldes masistas renuncien por traición a la lucha cocalera.

Los campesinos cocaleros de ADEPCOCA derrotaron al gobierno de Evo Morales, que a través de sus acólitos, protegidos por el órgano represivo del Estado (Policia), reprimieron brutalmente a los marchistas e intentaron tomar a la fuerza la dirección de la Asociación Departamental de Productores de Coca ADEPCOCA, no lo lograron gracias a la unidad de los yungueños y apoyo de diferentes organizaciones.

Sin embargo los cocaleros decidieron estar en alerta porque el gobierno buscará todo tipo de recursos para tomar el control de ADEPCOCA ya que es una importante organización para sus intereses de legalizar la coca ilegal del Chapare como por cuestiones políticas sobre la reelección de Evo Morales.

También se tiene claro que los cocaleros de Yungas no quieren ser manejados ni por la vieja derecha recalcitrante de Samuel Doria Medina, Tuto Quiroga y demás, pero tampoco por los nuevos burgueses del Gobierno de Evo Morales por eso urge formar un frente de lucha por los intereses de los campesinos y trabajadores.

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