25 de Noviembre: “Día Internacional de Lucha contra la violencia hacia las mujeres”

Cada 25 de noviembre las mujeres del Perú y el mundo se movilizan para denunciar la violencia que se ejerce sobre ellas, esta fecha conmemora la lucha y resistencia de las hermanas dominicanas: Teresa, Patria y Minerva Mirabal; quienes llevaban más de una década resistiendo y enfrentándose a la dictadura criminal de Rafael Leónidas Trujillo, que con su policía secreta asesinó a “las mariposas”, un 25 de Noviembre de 1960, este hecho provocó un sinfín de protestas en República Dominicana, y estas se replicaron en el mundo hasta nuestros días.

En la actualidad, se conmemora el 25 de Noviembre como un día de lucha contra la violencia que imprimen el sistema capitalista y el régimen patriarcal contra las mujeres en el mundo y que se expresan a través del machismo, la explotación laboral, la discriminación salarial, la cosificación de la mujer, la propaganda de estereotipos y los feminicidios. La violencia contra la mujer, es un problema estructural y consustancial al sistema capitalista, por lo que la lucha de las mujeres no solo debe ser por lograr sus reivindicaciones económicas y sociales sino también por conquistar sus reivindicaciones políticas, por sustituir al capitalismo por un sistema que cimiente su verdadera emancipación social y de clase.

La pandemia a causa del COVID-19 ha puesto en evidencia el nivel precario en los que viven las mujeres de las capas populares, que no tienen las mismas condiciones para enfrentar la violencia machista, el no acceso a salud, trabajo, justicia, entre otros derechos, que visibilizan el mayor grado de su vulnerabilidad.
Según cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en América Latina, una de cada tres mujeres ha sido víctima de violencia física o sexual en una relación, en algún momento de su vida.
Según reportes del Programa Aurora del MIMP para Prevención y Erradicación de la Violencia contra la Mujer e Integrantes del grupo Familiar, desde el inicio de la pandemia al mes de Octubre la “Línea 100” recibió un total de 200,270 llamadas y que derivaron 40,550 casos a los Centro de Emergencia Mujer, de los cuales 2,741 fueron reportes de violencia y abuso sexuales y 1,032 estaban referidas a violencia y abuso sexual contra niños, niñas y adolescentes. A su vez, con la creación del Registro Nacional de Información de Personas Desaparecidas se ha reportado que desde el 2018 hasta octubre de este año, han desaparecido 35 mil 766 mujeres, niñas y adolescentes. De cada 3 personas desaparecidas, dos son mujeres: adultas, adolescentes o niñas.
Según los reportes del Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo al mes de octubre se han identificado 163 muertes violentas de las cuales se ha identificado 114 como casos de feminicidio y los otros están en proceso de investigación e identificación.

Las cifras son alarmantes y van en aumento, es urgente y necesario bregar por la concientización, organización, movilización y politización de las mujeres, para hacerle frente a la violencia estructural. Las leyes por sí solas no bastan para garantizar una vida de equidad y respeto, la situación de inequidad y discriminación no ha cambiado, por el contrario, la situación de las mujeres, poblaciones vulnerables y de los sectores populares es cada vez más difícil.

Ahora las mujeres y los pueblos levantan las consignas de Nueva Constitución por medio de una Asamblea Constituyente Soberana y Popular, se han ubicado en la primera línea hasta conseguir que en la nueva Constitución se oigan las voces de las millones de mujeres de los sectores populares, que se encuentran en las periferias de las ciudades y el campo, que viven con mayor agudeza las injusticias provenientes del sistema imperante y no solo luchan contra el patriarcado, sino contra el sistema capitalista; pues solo sobre sus ruinas, se podrá construir una nueva sociedad, de verdadera igualdad y libertad; la emancipación completa de lña mujer será conquistada y en igualdad de condiciones con el hombre, sólo cuando la mujer ocupe y se reconozca su lugar en la producción material de la sociedad, se socialicen las tareas domésticas y se logre la liberación social junto a la clase trabajadora.

¡ASAMBLEA CONSTITUYENTE SOBERANA Y POPULAR PARA UNA NUEVA CONSTITUCIÓN, AHORA!
¡UNIDAD Y LUCHA DE LAS MUJERES Y LOS PUEBLOS POR LA CONSTRUCCIÓN DEL SOCIALISMO Y LA VERDADERA EMANCIPACIÓN DE LA MUJER!

B.P del PCP(m-l)
25 de Noviembre de 2020

¡POR LA CONVOCATORIA A UNA ASAMBLEA CONSTITUYENTE SOBERANA Y POPULAR! ¡NI UN PASO ATRÁS!

El Comité Central del Partido Comunista Peruano (marxista-leninista) se dirige a la clase obrera, el campesinado, las mujeres, la juventud, los estudiantes y pueblo peruano en general para saludar su decisión de lucha y manifestar lo siguiente:

1.- El gobierno neoliberal de Martin Vizcarra, envuelto en escándalos de corrupción y malversación de fondos, siendo el peor gobierno gestionando la crisis sanitaria a nivel mundial y a causa de la cual hemos perdido al momento a más de 35,106 hermanos peruanos, fue depuesto de su cargo de presidente, envuelto en la dinámica neoliberal que respalda la Constitución Política de 1993. Su pasado aprista lo condena y no tiene la moral para ahora hacerse pasar como demócrata y defensor de los derechos de los trabajadores, cuando al inicio de la pandemia perseguía a médicos y enfermeras que denunciaban lo precario del sistema de salud; que usó al personal policial para respaldar la destrucción de zonas de producción que llevan a cabo las mineras en Cusco. Así mismo, denunciamos que: durante la cuarentena, Martin Vizcarra y su ministra de Economía bachiller María Antonieta Alva Luperdi, priorizaron la defensa de los intereses de los banqueros y los grandes empresarios del país, quienes fueron beneficiados con el uso de más del 13% del presupuesto nacional, además de continuar con la extensión de la Suspensión Perfecta de Labores que ha incrementado los índices de informalidad hasta acercarlos al 85% del total de la PEA. No existió ningún plan para la reactivación de la economía de los sectores populares y el pueblo continúa padeciendo falta de trabajo, acceso a salud, educación, hambre y abandono.

2.- Tras la sesión de vacancia presidencial convocada por el pleno del Congreso de la República, que llegó a acuerdos bajo la mesa para respaldar el ascenso de Luis Merino de Lama, la población ha podido ver que las primeras medidas, para que los corruptos se atornillen en el poder fueron: una nueva “Ley de Protección Policial N° 31012” que respalda legalmente la licencia para matar, brindada a los policías y militares contra la población que sale a manifestarse; esta nueva ley fue firmada por Manuel Merino de Lama como Presidente del Congreso, Luis Valdez Farías como Primer vicepresidente del Congreso habiendo sido gestionada por Pedro Olaechea Álvarez ex presidente de Congreso (PPK) y Karina Beteta Rubín ex primera vicepresidente del Congreso (fujimorista).

Por otro lado, está el proyecto de ley (6639/2020-CR) del congresista Omar Karim Chehade Moya que, con el fin de reactivar la economía de los mineros y sus testaferros nacionales, propuso recortar más las ya de por sí pobres regulaciones del Sistema Nacional de Impacto Ambiental, lo que supondrá nuevos beneficios para las mineras en prejuicio de las comunidades campesinas y nativas y la población en general que ha estado abandonada durante la cuarentena.

A favor de la Vacancia presidencial votaron: 18 congresistas de Acción Popular, los 20 de Alianza para el Progreso, 7 de Somos Perú, 10 de Podemos Perú, los 14 de FREPAP, los 15 de Fuerza Popular, los 12 de Unión por el Perú, 6 de frente Amplio y 3 no agrupados. Haciendo un total de 105 congresistas que por acelerar la repartija de favores del nuevo presidente llevaron a una nueva crisis a nuestro país que ha ocasionado el asesinato de 2 jóvenes y más de 100 heridos por perdigones y arma de fuego disparadas por la policía nacional.

3.- La indignación popular se ha hecho presente en las calles, tras 7 meses de encierro por la pandemia, la población ha seguido con atención el panorama político nacional y ha madurado en cuanto a su lectura política de lo que pasa en el país. Familias enteras, jóvenes, trabajadores, todos han salido a las calles a rechazar las componendas del Congreso recientemente elegido y en general las maniobras de los políticos neoliberales, que han dilapidado el tiempo, desde la quincena del mes de marzo que inicio la pandemia hasta ahora, debatiendo cosas insulsas, que en nada han resuelto el problema del empleo, acceso a la salud y educación para la población. ¡Que se vayan todos! es la consigna que se repiten en las calles, junto a ¡Por una Nueva Constitución! ¡Asamblea Constituyente, ahora!

4.- Tras las muertes perpetuadas por la represión policial, con la licencia del repudiado presidente Luis Merino de Lama y el primer ministro Antero Flores Araoz, exigimos procesamiento penal a los policías que perpetraron estas muertes, a sus autores mediatos y a todo el Consejo de Ministros que han tratado de imponer sus intereses a costa de la sangre de los jóvenes y trabajadores. Rendimos homenaje a los héroes de la dignidad nacional: Inti Sotelo Camargo (24 años) y Jack Pintado Sánchez (22 años). ¡Por ellos ni un minuto de silencia, toda una vida de combate!

5.- Hacemos un llamado a los trabajadores, juventud y pueblos a no bajar la guardia, debemos continuar con las movilizaciones y se convoque a una Asamblea Constituyente y que ésta cuenta con amplia participación popular para que asegure: Libre acceso a la educación en todos los niveles y se acabe el lucro, para que se aseguren los derechos a protesta organización y sindicalización, que acabe con el papel subsidiario del Estado y lo coloque como Estado inversor y empresario que centralice el aprovechamiento de los recursos naturales y se reviertan en la industrialización del país, que se asegure la estabilidad laboral, el derecho a la vivienda y siente las bases de una verdadera descentralización con un plan de desarrollo nacional que priorice el desarrollo autónomo e integral del país; así mismo que asegure una representación democrática de los peruanos en el Parlamento considerando las unidades de producción que se cuenta el país y no solo la representación por zona de residencia.

6.- Exigimos el levantamiento de la inmunidad parlamentaria de los 68 congresistas investigados por el Ministerio Público, el actual presidente del Congreso Luis Valdez tiene 52 investigaciones abiertas, Humberto Acuña con 33 investigaciones y 1 sentencia por cohecho así mismo el caso de Manuel Merino que tiene una sentencia por delito de coacción. En general el Congreso de la república ha logrado aglutinar a la delincuencia más rancia del país, delitos desde robo agravado, pasando por estafa, corrupción de funcionarios, maltrato físico y psicológico, peculado, apropiación ilícita, omisión de asistencia familiar, lavado de activos y abuso de autoridad son la carta de presentación de ese nido de delincuentes.

¡Ni un paso atrás, las protestas en las calles y la indignación nacional están escribiendo las hojas preliminares de la nueva historia del Perú!
¡Por una nueva constitución que siente las bases de una república democrática popular, que planifique la economía nacional y asegure el uso de nuestros recursos naturales con interés soberano y el acceso a la salud y educación de manera general en todos los niveles!
¡Por la centralización de la lucha popular para asegurar el cumplimiento de las exigencias en las calles!
¡Abajo los partidos y políticos tradicionales y pseudo izquierdistas que nos han llevado a esta crisis!
¡Vivan las luchas de la clase obrera, el campesinado, las mujeres, los jóvenes, estudiantes y pueblo que se encuentra defendiendo la dignidad nacional desde las calles!
¡Que se vayan todos los corruptos!
¡Por nuestros muertos, heridos y desaparecidos, ni un minuto de silencio toda una vida de combate!
C.C del PCP(m-l)
Noviembre 15, 2020.

Camarada Raúl Marco ¡presente!

Con profunda tristeza acabamos de recibir la noticia de que el camarada Raúl Marco, presidente del PCE(m-l) ha fallecido en la madrugada de hoy, viernes 16 de octubre de 2020.
Inclinamos las banderas rojas del Partido Comunista Peruano (marxista-leninista), en memoria de uno de los comunistas más claros que hemos tenido en los últimos tiempos. Así mismo enviamos un abrazo fraterno a los militantes del Partido Comunista de España (marxista – leninista) y familiares.

El camarada Raúl, en su trayectoria política ha hecho una gran contribución al movimiento comunista internacional marxista-leninista. La fundación del PCE(m-l), el FRAP y el impulso a la organización de la CIPOML, son contribuciones que quedan grabadas en las páginas de la historia de la clase obrera y los pueblos del mundo.
Su preocupación por la forja de la conciencia de las nuevas generaciones de comunistas en el mundo fue bien recibida por nuestros partidos hermanos de la CIPOML y en ese empeño queda nuestro compromiso, seguir construyendo la joven guardia que se encuentre más cerca del objetivo histórico de la clase obrera, construir la patria internacional de los trabajadores y el comunismo en el mundo.

¡Honor y gloria al c. Raúl Marco!
¡Cuando un revolucionario muere, nunca muere!
Octubre de 2020.

c. Nilo Candela
Secretario General del Partido Comunista Peruano (marxista – leninista)

CIPOML | Un orden revolucionario es posible y necesario

La pandemia del coronavirus se ha extendido en poco más de 100 días por todos los confines del planeta, alterando todas las formas de relaciones sociales, llevando a cientos de miles de personas a la muerte; contagiando y recluyendo en sus casas a millones. Ha impactado la economía mundial, cuestionando el orden económico e institucional capitalista utilizado desde la década de 1980 para asegurar la acumulación de capital; además, ha puesto de relieve el papel del neoliberalismo en la destrucción causada, y también ha planteado interrogantes sobre el modelo de vida social, económica y política que seguirá como una nueva normalidad.

La Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista Leninistas (CIPOML) se pronuncia ante esta situación, en los términos siguientes:

I.-

La humanidad, y como parte de esta, de manera principal la clase obrera y el pueblo en general, está siendo impactada por la pandemia de la Covid 19; un hecho social tanto como una cuestión sanitaria, que con inusitada rapidez y amplitud geográfica ha conmocionado todo tipo de relaciones sociales.

Todos los países y pueblos del planeta han sido afectados de alguna manera y en gradaciones distintas. Rara vez tantos países y pueblos se han visto afectados en esta medida por algún evento.

La universidad estadounidense John Hopkins ha informado que, al 20 de junio de este año, más de 460 mil personas han muerto a causa de esta y 8,7 millones están contaminadas. Mientras tanto, la Organización Mundial de la Salud (OMS), da cuenta de que millones de personas han sido confinadas en sus casas en cuarentena, muchas sufriendo hambre y otras carencias materiales, al tiempo que se enfrentan a la pobreza extrema, en muchos países sin acceso al apoyo público.

El desempleo ha aumentado un 20 % a nivel mundial, agravando este problema, como la pobreza general, que antes de los embates de la pandemia ya alcanzaban cifras alarmantes. La fuerza de trabajo ha perdido valor, precisamente por el crecimiento del desempleo y el constreñimiento de la actividad productiva.

En muchos países, incluso los considerados desarrollados, los hospitales han sido desbordados por la demanda de atención urgente, y las funerarias no han dado abasto a la demanda de servicios fúnebres. Fosas comunes para cientos de fallecidos han sido cavadas, y traen a la memoria los peores momentos de guerras y catástrofes. Muchas familias han sufrido el dolor de perder a los suyos, y de no poder siquiera organizar unas honras fúnebres para despedirlos.

El estado de sitio, el toque de queda, el monitoreo a la privacidad individual por parte de los gobiernos mediante recursos informáticos y otras formas de control, todos los cuales fueron siempre protestados por los pueblos, han devenido en medidas normales para combatir la pandemia.

El miedo, la impotencia y la incertidumbre contra el virus mantienen a millones de seres humanos alerta, principalmente a las masas trabajadoras y a los pueblos en general. La ineficacia de los servicios de salud y de los hospitales a consecuencia de las políticas capitalistas neoliberales de privatización, austeridad y recortes son, sin duda, la razón de esto y de la destrucción causada por la pandemia. Es tal que no había suficientes camas e instalaciones hospitalarias, con pacientes esperando en camillas en los corredores, equipos de protección inadecuado para los trabajadores de la salud, donde se dejaba morir a los ancianos y los vulnerables para dejar espacio a los pacientes más jóvenes. Es una verdadera tragedia humana.

II.-

En el período previo a la pandemia, los capitalistas estaban en un estado de ofensiva en contra de los obreros y trabajadores en casi todos los países. De manera particular en los sectores de educación y salud, los servicios públicos se redujeron al mínimo, con los servicios de salud completamente paralizados. Con el predominio de la confrontación entre Estados Unidos y China, las contradicciones en los países capitalistas imperialistas se intensifican más y la competencia se agrava. Estallando en un momento en que la economía capitalista internacional se estaba estancando, el mundo enfrentó la pandemia bajo estas caóticas condiciones. La burguesía mundial no pudo establecer un enfoque conjunto y no llevó a cabo una lucha unificada contra la pandemia. Al igual que en el caso de los miembros de la UE, que supuestamente está unificada, cada país quedó librado a su suerte.

Esto se demostró en la conducta de instituciones internacionales como la OMS, la misma UNESCO, en tanto agencias de la ONU. Por ejemplo, Donald Trump acusó a la OMS de colaborar con China y amenazó con retirar a EEUU de esta. A eso se suma el esfuerzo desarticulado de la investigación de vacunas, que actualmente avanza de forma independiente entre sí, lo que resulta en el desperdicio de recursos y la incapacidad de utilizar los hallazgos científicos. Ahora no hay duda que cualquier vacuna que se descubra se utilizará ante todo en los países y las clases más ricas. En esas condiciones, no se podía esperar que las instituciones del orden mundial neoliberal previnieran la pandemia y la combatieran eficazmente, y así fue. Como tal, ni siquiera pudo definirse una orientación general a la que se adhirieran los gobiernos nacionales. Han sido cómplices por comisión u omisión de las multinacionales farmacéuticas, por lo que quedan sin autoridad ante una gran parte del pueblo consciente y de la comunidad científica y sanitaria progresista.

El orden capitalista neoliberal no tiene futuro

La investigación científica, que ha debido ser continua, porque anteriores virus advertían la necesidad de hacerla rigurosa y sistemática, fue dejada a la voluntad del capital, de las empresas que, vale la pena recordarlo, hacen negocios con la salud y, de hecho, los virus mismos son una oportunidad para hacer negocios y acumular más capital.

Los Estados hicieron uso de dinero público para construir infraestructuras que entregaron a empresas privadas de manera directa, o fueron privatizadas bajo el eufemismo de la gerencia mediante “patronatos” integrados por títeres de las clases dominantes.

Fueron congelados los presupuestos públicos destinados a investigación o reducidos de manera significativa, a un punto tal que en gran parte de los países no hay partidas para ese capítulo vital para el desarrollo social y económico, para la prevención y el combate efectivo de virus, enfermedades y bacterias que afecten a seres humanos y a la naturaleza. A las universidades públicas también les han sido restringidos los presupuestos, inhabilitándolas por esa vía de hacer ciencia, y de aportar conocimientos para prevenir y superar problemas.

Además, la pandemia llegó cuando la mayoría de los servicios sanitarios, especialmente los servicios clínicos y de atención habían sido privatizados, cerrado el acceso a los mismos para las grandes mayorías populares, mientras que los hospitales públicos que han logrado “sobrevivir” a las privatizaciones, operan con enormes carencias y apenas pueden atender de manera mínima afecciones a la salud de pequeños grupos del pueblo.

La pandemia es un acontecimiento tanto social como sanitario. Afecta las relaciones sociales, la producción económica y toda la actividad social y cultural.

La pandemia ha contribuido a la desaceleración de la economía capitalista mundial, que de hecho ya estaba estancada y en proceso de acumular factores antes del arranque de esta, mientras que actualmente está agravando la crisis económica que comenzó durante ella. Combinada con la destrucción del medio ambiente causada por el sistema capitalista, la crisis está destruyendo las fuerzas productivas y la naturaleza, como lo planteó Carlos Marx en el Capital.

El proceso de la pandemia pone de relieve la necesidad de un nuevo orden social y político. Ha hecho que esta necesidad sea aún más urgente, con sectores más grandes de las masas trabajadoras tomando consciencia de las consecuencias del capitalismo y comenzando a cuestionar su existencia.

Varios ideólogos del mismo sistema capitalista coinciden en señalar que la normalidad post COVID 19 deberá ser diferente a la anterior a esta.

En este aspecto está planteada una disputa teórica y política. O sigue en pie la modalidad neoliberal de la explotación capitalista, con el dominio del mercado como principal ordenador de la actividad económica y social, y el capital financiero como principal beneficiario, para lo cual no es de descartar que el sistema tenga que recurrir a formas fascistas de dominio político.

O el capital recurre a políticas neo keynesianas, con un papel importante del Estado en la inversión y en la regulación de la actividad económica, acompañadas de políticas de concesión de migajas sociales para la clase obrera y el pueblo en general.

Una tercera posibilidad es la perspectiva del crecimiento de una salida revolucionaria.

La CIPOML se afirma en esta última. No dejemos a la burguesía las esferas económica, social, política y cultural para que esta posibilidad pueda realizarse. Como hemos visto, la burguesía se ha mostrado incapaz frente a la pandemia, apeló a las masas a quedarse en casa, pero eso fue posible únicamente para quienes no tenían trabajo. Nuestra dignidad humana fue violentada. Cientos de miles, principalmente trabajadores de la salud, fueron forzados a trabajar sin protección en hospitales, fábricas, en sitios de trabajo y en las calles. El distanciamiento social no fue relevante para la mayoría de ellos. Este también ha sido un período en el que hemos visto el valor que dan a la vida y a las condiciones de trabajo. Ahora, en el nombre de una “nueva normalidad” somos obligados a trabajar para garantizar la supervivencia del sistema capitalista.

Una vez más hemos visto que los capitalistas no tienen nada para ofrecernos. En muchos países ni siquiera repartieron máscaras faciales. Los paquetes de apoyo económico contra la pandemia comprendieron exclusivamente el apoyo a los capitalistas, que ascendieron a miles de millones, mientras las pequeñas empresas recibieron muy poco y las masas trabajadoras fueron obligadas a trabajar por ganancias, y todo lo que recibieron fueron falsas promesas. Los hospitales ni siquiera nos sirvieron y ni siquiera pudimos completar las pruebas. Los hospitales ya se habían mostrado ineficaces.

En cada país habrá demandas específicas sobre las cuales se levantará nuestra unidad y lucha. Algunas exigencias en las que podemos confluir y unirnos, no obstante entender la realidad específica de los diferentes países, son las siguientes:

  • No aceptar la imposición de políticas y rechazar el convertirnos en esclavos nacionales de los capitalistas.

  • En todos los lugares de trabajo debe garantizarse condiciones laborales contra la pandemia.

  • La salud no puede estar sujeta al comercio y lucro. La privatización de los sistemas de salud debería terminar, se debe garantizar el acceso del pueblo a servicios de salud de calidad y de manera gratuita.

  • Todas las instituciones y hospitales deben estar bajo control público, es inaceptable el estado en el que se encuentra el sistema de salud.

  • Se debe proporcionar el suficiente apoyo financiero a la familia de los trabajadores que han quedado sin trabajo, que no tienen ingresos suficientes o carecen de ellos para cubrir sus necesidades esenciales. Las facturas de arriendo de vivienda, electricidad, agua, gas deben ser cubiertas por el Estado. Las deudas de créditos de los trabajadores en esta situación y de los pequeños productores y de los dueños de pequeños negocios deben ser canceladas.

  • A pesar de ser llamada la “nueva normalidad”, no está claro que la pandemia haya terminado o que no cause una segunda oleada. Debemos luchar contra estas políticas de los capitalistas y de su sistema capitalista que acerca esta posibilidad, que nos sacrifica en pro de su supervivencia y provecho, mientras no se toman medidas para asegurar el futuro de la humanidad.

Para levantar nuestra lucha por estas demandas en contra del orden capitalista internacional, que es el responsable de la pandemia, tenemos que tratar de unir todo lo que sea políticamente posible, para golpear al imperialismo y a los gobiernos capitalistas a su servicio. Los espacios donde se desarrollará esta unidad incluyen campañas masivas, organizaciones sindicales, de profesionales, iniciativas locales, organizaciones estudiantiles, de la juventud y de mujeres, y varios frentes populares que reúnen a estas organizaciones y a los sectores más amplios del pueblo.

Un orden revolucionario es posible y necesario

La pandemia en curso es un terrible desastre. Cientos de miles de vidas humanas se han perdido; millones de personas enfrentan hambre y diversas formas de privación; crece el desempleo y se desvaloriza la fuerza de trabajo; y, el grueso de la humanidad se mantiene en la incertidumbre, en miedo, con los nervios de punta, como bajo una espada de Damocles.

Todas las adversidades invitan a luchar en su contra. En la lucha en contra de la pandemia, lo mejor de los seres humanos, la solidaridad, se ha hecho sentir cada vez más. La pandemia y las posiciones que la burguesía tomó contra la pandemia también han impulsado la reacción, el descontento y la ira de los trabajadores y las masas trabajadoras contra los efectos del orden capitalista. Esto se expresa en la mejora del sentido de solidaridad entre las masas trabajadoras, así como en la tendencia creciente a tomar medidas para expresar esta reacción, que es desencadenada por una variedad de razones.

La pandemia ha contribuido a levantar el espíritu de solidaridad humana de millones de personas en todas partes del planeta, en un mentís al “sálvese quien pueda”, impuesto por el individualismo neoliberal. La gente comparte con otras lo poco que tiene; busca cómo hacer más ligera la carga material y espiritual que sobrellevan otros. Las redes locales de solidaridad que brindan apoyo a las personas y trabajadores públicos, especialmente a los trabajadores de la salud, han brotado en todo el mundo.

Es notorio el interés de los científicos por dar lo mejor de si para ayudar a la humanidad a salir rápido de esta calamidad; los profesionales de la salud, en general, no reparan en poner en riesgo su vida para atender a las personas en medio de todas las precariedades de los sistemas sanitarios

Digno de mención es también la actitud de las celebridades del mundo del arte y la cultura, que han estado ofreciendo sus creaciones y habilidades para animar, elevar el espíritu de resistencia y fortalecer la esperanza de un futuro vivible.

Todas estas son tendencias que tenemos que ayudar a desarrollarlas y basar nuestro trabajo en ellas. En medio del distanciamiento físico impuesto por la cuarentena, las protestas populares van teniendo lugar. En un inicio, debido a las circunstancias, fueron pequeños grupos. Pero esta tendencia que estaba creciendo en muchos países antes de la pandemia, alcanzó proporciones masivas con el asesinato de George Floyd, que compensó las amplias manifestaciones en las que participaron cientos de miles de personas, no únicamente en los Estados Unidos, sino casi en todo el mundo. Esta ola de lucha que estalla como resultado de la ira de las masas, que se desarrolla en el período pandémico en contra de la brutalidad del capitalismo, ahora nos presenta la línea de lucha que podemos seguir.

La CIPOML llama a la clase obrera y a las masas trabajadoras, a todos los descontentos con la agresión del capitalismo y la falta de futuro a la que nos ha condenado, a redoblar la unidad, la solidaridad y la lucha. Podemos alcanzar nuestro futuro si nos unimos y luchamos en contra de la agresión neoliberal capitalista que usurpa nuestras vidas y nuestro futuro.

¡El futuro es nuestro!

Comité Coordinador

Conferencia Internacional de los Partidos y

Organizaciones Marxistas Leninistas (CIPOML)

Junio, 2020

JEFE AÚN VIVES – Al Dr. Saturnino Paredes Macedo.

Jefe, todos ven ahora tu cuerpo…

vino a verte la oposición y

nadie se atreve a hablar…

temen aún que desde tu reposo

pongas los puntos sobre las íes.

Jefe, vinieron a buscar

el oro de Moscú”,

los regalos de Pekín” …

Acá no hay nada de eso.

Constataron la honestidad

de un comunista militante.

De un hombre sencillo,

diferente a como son sus jefes.

Jefe aún vives,

estas en cada nuevo militante,

en nuestra vieja guardia,

en la lucha de los rebeldes.

En cada historia de cada pequeño pueblo

que con el esfuerzo de sus hijos liberamos.

Jefe acá estamos,

Con los puños firmes,

apretando los puños, fuerte…

Conteniendo la rabia contra los que nos oprimen.

Deseando destruir todo… lo que nos oprime.

Estamos firmes en el gran lugar que nos dejaste.

Siendo ejemplo en cada frente.

Siendo firmes, siendo jefes.

Siendo organizadores…

y esperando el momento…

Siendo militantes consecuentes,

siempre consecuentes,

¡como tú, consecuente!

Jefe, podrán pasar mil cosas,

podrán secar los lagos,

podrán dominar las mentes.

Podrán matarnos como lo hacen.

Podrán arrebatarnos hasta lo que no tenemos…

Pero jamás desertaremos,

¡jamás lo haremos!

Construiremos el mundo nuevo

que nuestra gente merece.

Lo haremos cueste lo que cueste.

Jefe quiero decirte

que siempre quise ser ese cuadro

que tú también admires.

Que sea claro en el debate.

Que sea resuelto en el combate.

Que frente a otros jamás lágrimas derrame.

Que sepa manejar la victoria.

Que sepa aprender de la derrota.

Pero ver tu cuerpo inerte

hace que recorra ese líquido cálido

por mi semblante, sin que pueda detenerlo…

Jefe ante estas lágrimas juro

que el Partido permanecerá firme.

Latirán junto a él muchos corazones

de hombres y mujeres de nuestra clase…

Jefe que podría más decirte,

si en el viento ahora recorren

nuestros juramentos,

en cada rincón de la patria

se estremecen nuestros corazones.

¡Nuestra rabia se organiza!

¡Ojalá pudiésemos detener a la muerte!

Por tierra y liberación los campesinos marchan.

Se rebelan los obreros con tus principios sindicales.

Satuco dirigente campesino,

Satuco dirigente obrero.

De la estirpe de Mariátegui heredero,

gigante que logró ver más lejos,

¿Qué revisionista aún no siente el frio

recorrer su cuerpo cuando oye tu nombre?

¿Qué aventurero no esconde

su rostro cuando oye de Paredes?

¿Qué enemigo miserable no tartamudea

cuando arengamos tu nombre?

Y ¿qué militante leninista no hincha el pecho y

alza la frente cuando habla de tu ejemplo?

Jefe, vives en cada militante

que ante tu Partido juraron

llevar adelante la misión obrera:

Sin temor ni a la cárcel ni a la muerte”

¡Así de claro!, ¡así de firme!

Jefe, Stalin y Enver

fueron nuestros faros

cuando el golpe llegó desde el lado

del que no esperábamos.

Firme, siempre firmes hasta el fin,

eso nos enseñaste…

y aprendimos mucho en la lucha de clases

y acá estamos…

pensando con la cabeza propia,

basándonos en nuestros propios esfuerzos,

siendo fieles a los principios.

Siendo fieles a la clase obrera

y militando en su Partido.

En la despedida de tu cuerpo:

Saturnino Paredes Macedo,

¡Honor y gloria gritan nuestros militantes!

¡Gritan fuerte para el primer Jefe del PCP(m-l)!

¡Para el primer hombre después de Mariátegui!

Para el que su nombre está ligado

a nuestra Bandera Roja.

Gritan y gritaremos siempre tu nombre.

¡Jefe, para nosotros aún vives!

Antonio Maceo.

POEMARIO – NO SOLO TU

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UNA ACLARACIÓN NECESARIA

Antes del prólogo del poemario “No solo tuyo”, creemos necesario dar a conocer algunas referencias de la poesía que en este texto se expresa, y de esta manera facilitemos la mejor asimilación de su mensaje.

La poesía del peruano Alberto Maceo, clara en el marco de la lucha de clases y de ideas, es patrimonio del Partido Comunista Peruano (marxista-leninista) – Bandera Roja1, fundado el 07 de octubre de 1928 por José Carlos Mariátegui junto con otros intelectuales, obreros y representantes del pueblo trabajador.

Nada tiene que ver con el grupo asesino-paramilitar, reaccionario, enemigo del pueblo y agente del imperialismo norteamericano: “sendero luminoso2, que desarrolló terrorismo contra el pueblo y destruyó todo el tejido de resistencia popular organizada en el Perú, con el auspicio económico del narcotráfico y la secta mormona, que funciona como el mejor sistema de inteligencia e información norteamericana en el mundo de la mano con la CIA.

El senderismo hizo el trabajo sucio en el proceso de la implantación de las políticas neoliberales en el país; así también, como claros enemigos del pueblo, contribuyeron a que la población se confunda al creer que los comunistas somos “asesinos y miserables”, cuando nuestros propósitos se mueven por las causas de la reivindicación social, de lucha por igualdad de oportunidades, por conquistar el trabajo pleno, por lograr la real liberación nacional, por planificar y diversificar nuestra economía para asegurar el acceso pleno a los derechos que el pueblo trabajador ha ido conquistando y han venido recortándose agresivamente; por conquistar justicia, pan, salud, belleza, acceso a cultura y ciencia, por lograr la emancipación de la mujer y el respeto a la naturaleza.

El “senderismo” jugó como una carta fascista para asesinar, en componendas con el Estado, a los dirigentes más claros que tuvo el movimiento campesino, obrero y popular; y para desplazar forzosamente a miles de hombres y mujeres pobres del campo a las ciudades; para que así, se conviertan en mano de obra barata al gozo de los negocios de las clases dominantes en las grandes urbes. Un revolucionario no puede dirigir sus armas contra el pueblo y este hecho concreto diferencia a una organización realmente revolucionaria con ese grupo paramilitar, del cual marcamos definida distancia.

Hacemos esta aclaración, porque a ojos del lector de a pie, las referencias a: Revolución, Bandera Roja, Partido, Comunismo, Socialismo, Clandestinidad, Ulises Reátegui, Saturnino Paredes Macedo, etc.; pueden llevarlo a creer que esta poesía colinda con ese grupo enemigo del pueblo, pero no tiene nada que ver.

La poesía de Alberto Maceo obedece a la necesidad de expresar el sentir de los militantes del PCP(m-l), que además tienen una gran identificación con nuestro dirigente histórico, el Dr. Saturnino Paredes Macedo; abogado, docente y dirigente campesino, que de manera consecuente organizó las experiencias más exitosas de recuperación de tierras a favor de los campesinos organizados. Con la “Reforma Agraria Auténtica y sin pago alguno”, se reivindicó la condición de humanos de los hombres y mujeres del campo, y a la propiedad colectiva comunal sobre la tierra, ya que por mucho tiempo fueron usurpados por un puñado de gamonales que explotaron de la manera más inmisericorde a los yanaconas, jornaleros, pongos, semaneros y mitayos a lo largo y ancho del territorio nacional. Esta reivindicación largamente esperada, dio paso a la constitución y reconocimiento legal de las comunidades campesinas y nativas, que ahora se encuentran resistiendo a la embestida del extractivismo minero y petrolero en más el 35% del territorio nacional.

Estas acciones de recuperación de tierras, iniciaron la destrucción de las relaciones sociales y régimen de propiedad semifeudal que permanecían vigentes en el Perú en esos años; es conveniente se señalar, además, que estas acciones se realizaron antes de la estafa agraria dirigida por el Gral. Juan Velasco Alvarado, junto con otros miembros de la pequeña burguesía y pretendidos “revolucionarios”, que llamaron falsamente “Reforma Agraria”3al procedimiento administrativo que les sirvió para montarse sobre las conquistas campesinas, para que se reconozca una deuda agraria ilegítima con los gamonales que abusaron de los campesinos y campesinas por muchas décadas; y fundamentalmente, para que se extinga la llama de la lucha revolucionaria que se desencadenaba en forma de lucha guerrillera en los años 60, inspirados en el triunfo de la Revolución Cubana y la lucha por la tierra. Velasco, militar instruido en la Escuela de las Américas4, siguió el plan diseñado en la Conferencia de Punta del Este (Uruguay 1961), organizada por el imperialismo norteamericano, donde se reivindicaba la “Reforma Agraria” como parte de su plan para acabar con la insurgencia campesina en Latinoamérica y para profundizar la dependencia de los países latinoamericanos al dominio norteamericano, con la Alianza Para el Progreso. Velasco no es el “revolucionario militar” que arregló las cosas en el país, fue parte del gatopardismo político del imperialismo que movió cosas para dejar las relaciones de poder intactas.

Por inspiración en el ejemplo y los ideales revolucionarios del Dr. Saturnino Paredes, muchos de nuestros militantes marcaron hitos en el desarrollo de la lucha social, en cada una de las regiones del Perú, conservando a pesar del ataque artero del Estado, los gamonales y la burguesía criolla, la estructura y vida del Partido Comunista Peruano (marxista – leninista) y la firme convicción en el objetivo de construir un mañana nuevo para todos los peruanos y peruanas; referencia ante la cual, no puede pasar desapercibido un extracto del poema “Jefe aún vives”, donde el poeta le dedica al Dr. Saturnino Paredes estos versos:

Jefe podrán pasar mil cosas,

Podrán secar los lagos,

podrán dominar las mentes.

Podrán matarnos como lo hacen.

Podrán arrebatarnos hasta lo que no tenemos.

Pero jamás desertaremos,

jamás lo haremos.

Construiremos el mundo nuevo

que nuestra gente merece.

Lo haremos cueste lo que cueste” …

Jefe ante estas lágrimas juro

que el Partido permanecerá firme.

Latirán junto a él muchos corazones

de hombres y mujeres de nuestra clase…

Jefe que podría más decirte,

si en el viento ahora recorren

nuestros juramentos,

en cada rincón de la patria

se estremecen nuestros corazones.

Nuestra rabia se organiza.

¡Ojalá pudiésemos detener a la muerte!” …

Los comunistas marxista-leninistas de Bandera Roja, estuvimos y estaremos siempre en la primera línea de combate de la lucha popular, prueba de ello es que se logró, gracias a la acción organizada del pueblo y la dirección partidaria: la primera experiencia exitosa en el Perú de Reforma Agraria Campesina sin pago alguno y por la vía campesina en Pomacocha (Ayacucho), Ecash (Ancash), la lucha por la gratuidad de la enseñanza en Huanta y Ayacucho, en Junio de 1969; se inspiró la creación de las Universidades de Ancash, Junín y Lambayeque, se impulsó la creación de la Región Ucayali, se participó en el paro del 19 de julio de 1977 para acabar con la dictadura militar, se participó revolucionariamente en la Asamblea Constituyente de 19795; organizamos las Rondas Campesinas para defendernos del abigeato, la agresión estatal y el aniquilamiento senderista; se luchó contra la dictadura fujimontesinista para “retornar a la democracia”, con la organización de la “Marcha de los 4 suyos” el 26, 27 y 28 de Julio del año 2000.

Estuvimos en la primera línea en muchas luchas reivindicativas de los trabajadores, las mujeres, la juventud y los pueblos; para que no se conculquen más derechos laborales, se reconozca el derecho a la educación, se luche contra la contaminación y destrucción de las zonas de producción agropecuaria por el desbocado interés del extractivismo minero, luchamos contra la venta de la soberanía nacional firmadas con los TLCs y el pretendido TPP, luchamos contra la negación de los derechos de las mujeres y su participación política. En suma, somos un Partido que en su devenir ha organizado a grandes cuadros, cuyos nombres junto al del Dr. Paredes aún resuenan en cada rincón de la patria, como ejemplos de consecuencia en la causa de la liberación nacional y social del pueblo peruano.

Grandes hombres y mujeres han militado en la causa comunista marxista-leninista: Juan Hipólito Pévez (campesino), Justiniano Minaya Sosa (obrero-campesino), Pablo Villanueva del Castillo (campesino), Romaín Montoya Chávez (abogado), Tomas Gálvez Olórtegui (médico), Lorenzo Chuchón Sulca (campesino), Lorenzo Galindo Tomaylla (campesino), Teobaldo Yupanqui Acha (campesino), Ismael Palomino Huillca (campesino), Valentín Anaya Lira (campesino), Melquiades Ampuero (campesino), Máximo Cárdenas Sulca (profesor), Ulises Reátegui Reátegui (médico), Raúl Quispe García-Capuchino (dirigente popular), Julio Gutiérrez Arones (campesino), Julián Huamanyalli Ccarahuanco (campesino), Héctor Narváez (trabajador), Nilda Candiotti Paredes (Profesora), Misael Oré Chávez (dirigente popular), Carlos Rosales Puño (abogado), Donato Alberto Izarra Palomino (abogado), Armando Huamaní Huamaní (obrero); entre otros destacados hombres y mujeres que vivieron, pensaron y lucharon como comunistas, a favor de la conquista de más derechos para la clase trabajadora y la organización de la victoria de la clase obrera en el Perú, para construir el Socialismo Científico.

La poesía de Alberto Maceo expresa nuestro sentir como comunistas de verdad, hombres y mujeres que entregamos voluntariamente lo mejor de nuestras vidas, esfuerzos físicos e intelectuales en las tareas de conquistar la independencia de la patria y la liberación social de las cadenas de opresión del régimen capitalista-imperialista que pesan sobre nuestro pueblo. Nuestras acciones no son solamente declamaciones sino hechos concretos, cuyas pruebas más contrastables están narradas en las historias más sentidas de la lucha popular y en el prestigio logrado por nuestros militantes caídos en el cumplimiento de su deber.

Nuestro deseo de cambio, lo más puro de nuestros sentimientos, el amor que expresamos en cada acción y nuestra interrelación con nuestros semejantes, están expresados en esta poesía cuya nota aclaratoria se me ha encargado, y la realizo como una tarea necesaria y como deber militante.

Compañeros y compañeras, hermanos y hermanas de clase, abriguemos la esperanza de construir un nuevo mundo en las acciones que día a día hacemos para que el pueblo trabajador sea más consciente de la necesidad de ser dueño y constructor de su propia vida, para que planifiquemos el mañana y hagamos que los resultados de nuestros esfuerzos sean disfrutados por todos los niños que no conocerán las diferencias de las clases sociales ni del privilegio de cuna, cuando hayamos triunfado, y que serán los futuros hombres y mujeres con moral nueva que habiten nuestra patria, la patria internacional de los trabajadores y que vean más cercano al porvenir del Comunismo en el mundo.

Alejandro Gutiérrez Palomino.

16 de Marzo de 2020.

Perú

PRÓLOGO

He leído los poemas de Alberto Maceo; aunque con cascarillas un tanto clisé en el fondo son fuertes, hermosas, llenan el espíritu y afirman el vigor la profunda honestidad comunista de clase y contribuyen a la formación partidaria marxista-leninista; fusionan sencilla pero hermosamente el amor a la compañera y a nuestros hermosos ideales revolucionarios proletarios. Fortalecen el espíritu. Todos me gustaron.

En la biografía del gran poeta Nazim Hikmet hay una estrofa que, creo, no debe publicarse, que pincela el celo a las mujeres que amó, como algo “natural”, lo cual es personalista y dañino; exalta el engaño a las mujeres lo cual no es comunista y, de haberle ocurrido, a él y/o a otros, no debe publicarse como “algo normal”, pues es muy malo.

El poema del querido y grande Miguel Hernández, tan vigoroso y bueno, quizás agregarle el entrañable poema: “La Nanas de la Cebolla”.

Con fraternos saludos comunistas.

Antonio Guerrero.

Febrero, 2020

Quito – Ecuador

1 Por referencia al Vocero y Órgano Central del Partido Comunista Peruano (marxista-leninista).

2 Que usurpando el nombre de la vanguardia de la clase obrera peruana se hizo llamar “Partido Comunista del Perú” y su lema fue “por el sendero luminoso de José Carlos Mariátegui”.

3 Decreto Ley 17716 del 24 de junio de 1969, dado días después de la masacre de Huanta (21 y 22 de junio), donde los campesinos y estudiantes lucharon por la gratuidad de la enseñanza y a cuya referencia nace el huayno “Flor de Retama”, que nada tiene que ver con el “senderismo”. Ya que ellos estuvieron en contra de esta gesta heroica.

4 La Escuela de las Américas (SOA por sus siglas en inglés), es una institución militar del ejército de Estados Unidos, creada en Panamá en 1946 para formar a militares latinoamericanos bajo el lineamiento del imperialismo norteamericano. Los graduados peruanos que mejor retratan las características de esta escuela son: Vladimiro Montesinos, Martin Rivas, Ollanta Humala.

5 Defendiendo los derechos de los obreros, campesinos y pueblo en general

CIPOML | Estallido social en el corazón del sistema capitalista imperialista

En Estados Unidos de Norteamérica se ha producido un estallido social sin precedentes en muchos años, tanto por la amplitud de las protestas como por sus expresiones de combatividad. El asesinato de George Floyd, a manos de la Policía en Minneapolis, ha provocado que miles de hombres y mujeres se tomen las calles de más de ciento veinte ciudades en todos los estados del país, unificados con el grito «Sin justicia no habrá paz».
El rápido contagio de las protestas iniciadas en Minneapolis y las connotaciones sociales y políticas que ahora tienen en todo el país, expresan cuán reprimidas se encontraban en la población el descontento y el rechazo a múltiples problemas, algunos de los cuales se han visibilizado aún más y otros se han agudizado por efecto de la pandemia del Covid 19. Los pueblos de EEUU rechazan el racismo, el deterioro de las condiciones de trabajo y de vida, el vertiginoso crecimiento del desempleo (40 millones de desocupados en los últimos meses), la alta tasa de mortalidad por acción de la pandemia, que afecta fundamentalmente a los más pobres, a los negros, a latinos, a los migrantes, la xenofobia y el supremacismo blanco promovidos por el presidente Donald Trump y los círculos dominantes de poder, es decir, es una lucha que cuestiona al sistema capitalista imperante.

Los acontecimientos que hoy se producen en EEUU –que meses antes los vimos en varios países de América Latina, Europa, Asia y África- son fácilmente explicables al mirar cómo actúa el capitalismo sobre los trabajadores y los pueblos para garantizar la reproducción del capital y el
incremento de las ganancias de sus propietarios. Sin embargo, las movilizaciones en EEUU tienen una trascendencia e importancia particular, pues, se producen en la principal economía capitalista imperialista del mundo, evidenciándose que las potencias más desarrolladas no están blindadas al combate de las masas. Donde hay explotación y opresión, hay resistencia y lucha de los trabajadores y los pueblos.

En todo el mundo, el descontento y repudio de los trabajadores y los pueblos crece porque sus condiciones de vida se ven más afectadas a medida que la economía capitalista se encoge. Los efectos de la pandemia del Covid 19, sobre la economía mundial y de cada uno de los países, afectan principalmente a los trabajadores, a los desempleados y subempleados, a los sin casa, a los campesinos sin tierra, a los migrantes, a los sectores más empobrecidos de la sociedad, lo que hace prever que nuevas revueltas, nuevas luchas se extenderán en el mundo por justicia, por derechos sociales y políticos, contra la opresión y la explotación.

La Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista Leninistas (CIPOML) expresa su solidaridad con los trabajadores, los jóvenes, las mujeres que se han levantado en lucha en los Estados Unidos y condena la brutal respuesta dada por el gobierno de Donald Trump; rechazamos la movilización de tropas militares y de la Guardia Nacional, la declaratoria del estado de emergencia y toques de queda en varios estados, la violenta represión que ha cobrado la vida de otros ciudadanos en las protestas que, no obstante, no ha podido frenar la indignación y la presencia de miles de luchadores en las calles.

Llamamos a los trabajadores y los pueblos del mundo, a los partidos y organizaciones integrantes de nuestra Conferencia a mantener y organizar nuevas demostraciones de solidaridad con los pueblos de EEUU y de condena al imperialismo estadounidense.

Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista Leninista CIPOML

Junio de 2020

CIPOML | Un paso adelante en el día internacional de la unidad, lucha y solidaridad de la clase obrera

La clase obrera del mundo se acerca al Primero de Mayo, el día internacional de la unidad, la lucha y la solidaridad, en condiciones extraordinarias este año.
En el período reciente, muchos países se han visto envueltos en la vorágine de la crisis capitalista y el esfuerzo de los pueblos, cuyas condiciones de trabajo y de vida se han vuelto insoportables, se ha dirigido hacia la lucha contra el creciente desempleo, pobreza y miseria. Durante el último año, la economía capitalista mundial ya había entrado en un período de estancamiento. Junto con los despidos, las jornadas de trabajo más cortas, la proliferación de métodos flexibles de trabajo que implican solo el pago parcial o el no pago de los salarios y los permisos no remunerados, así como la pobreza, se ha convertido en el problema de casi todos los trabajadores del mundo. Además, las contradicciones entre los principales países imperialistas, principalmente entre los Estados Unidos y China y, en general, entre la burguesía mundial se han intensificado con crecientes conflictos.

Las condiciones de trabajo y de vida, agravadas por la crisis que se aproxima con una tendencia a generalizarse, ponen a prueba los límites de la tolerancia con la pandemia de Coronavirus. En cuanto a la pandemia, que ha llevado a la contracción de los mercados y la restricción de la producción, refuerza los factores de crisis.
La propaganda burguesa vincula la pandemia del Corona al virus producido en el laboratorio o la presenta principalmente como el “enemigo invisible” de la humanidad sin conexiones con el capitalismo. Esto a pesar de que hace 8 o 10 años los científicos advertían que surgirán pandemias debido a la destrucción de la naturaleza y el cambio climático. Sin embargo, principalmente con la burguesía de EE. UU. que se retiró de todos los tratados, la burguesía internacional, obsesionada por la codicia del lucro y sin tener en cuenta la salvaguardia de la humanidad y la vida, no vaciló en avanzar en la destrucción de la naturaleza. El capitalismo y el imperialismo están llevando a la humanidad a la calamidad con pandemias y guerras tanto como con el desempleo, la miseria y el hambre.
No fue suficiente para la burguesía ser en primer grado la principal culpable de la pandemia. Con su codicia y el afán de obtener excesivas ganancias, ha hecho que los sistemas sanitarios públicos sean ineficaces. Luego del desastre de la pandemia, al principio consideró deshacerse del desempleo junto con los ancianos y los enfermos, porque reducirían “gastos innecesarios˝; especialmente en países como Estados Unidos, Gran Bretaña y Brasil, la burguesía no movió un músculo contra la pandemia. Cuando esta alcanzó niveles que no habían previsto e inició la interrupción de procesos de producción y acumulación de capital, y los arrastraron hacia la crisis, recurrieron a intervenciones no para salvar a los humanos, sino al capitalismo.
La clase obrera está sufriendo la pandemia del coronavirus, que se propaga fácilmente de un trabajador a otro principalmente en fábricas y hospitales, así como en el correo, el transporte, los servicios locales, el sector comercial y las calles. La burguesía internacional que ha destruido las instituciones y las instalaciones de salud debido a los recortes que implementó durante décadas, en casi todos los países, no va más allá de hacer llamados “para quedarse en casa” contra la pandemia. Sin embargo, principalmente con los trabajadores de la salud, los trabajadores de sectores en los que la producción y los servicios se han considerado necesarios, como la alimentación, la energía, el transporte y la limpieza, y los trabajadores de todos los sectores en muchos países se ven obligados a trabajar, enfrentan el riesgo de muerte y siguen reproduciendo la vida en condiciones extraordinarias.
La continuación de la producción y la apropiación de la plusvalía producida por el trabajador y la supervivencia del capitalismo es la prioridad fundamental de la burguesía. Países como China, Estados Unidos -que se ha convertido en el centro de la pandemia-, Alemania e incluso Francia y España comenzaron a relajar las medidas pandémicas y lograr que los trabajadores comenzaran a trabajar a gran escala. Esto significa que habrá un aumento significativo en las muertes de trabajadores.
La razón de todo esto es clara: la condición principal para obtener grandes ganancias y la acumulación de capital es la condena de la clase obrera a producir una cantidad extremadamente alta de plusvalía en condiciones de trabajo y de vida extremadamente severas.
Tras declarar la guerra de la humanidad contra el Coronavirus, “el enemigo invisible”, la burguesía despliega esfuerzos para ocultar la contradicción irreconciliable entre el trabajo y el capital, y la guerra de clases que libra contra la clase obrera que explota sin piedad y contra quienes viven vendiendo su trabajo.
De hecho, durante décadas, la burguesía internacional ha estado en una ofensiva despiadada contra la clase obrera con políticas neoliberales. La salud, en la que casi no se ha realizado ninguna inversión, se ha hecho accesible en la medida en que se puede pagar. Ahora intensifica su ofensiva.
En los llamados “paquetes de medidas contra el coronavirus” no hay casi nada para los trabajadores. Todas las medidas buscan apoyar y salvar a la burguesía monopolista y a sus empresas. Ni siquiera una décima parte del apoyo se distribuye entre los trabajadores, principalmente aquellos que quedan sin empleo a pesar de su tamaño en términos de población.
Los trabajadores de la salud, sin posibilidad de someterse a exámenes, sin máscaras, equipo respiratorio y sacrificando a muchas víctimas entre ellos, están trabajando heroicamente.
Nada cambiará si no se acepta la necesidad de luchar contra la burguesía que ha estado imponiendo condiciones intolerables y contra sus extensiones, como la burocracia sindical que, en nombre de la burguesía, ha estado utilizando las cuotas de los trabajadores.
Para tener éxito se necesita una lucha conjunta y organizada. El requisito previo de la lucha contra la pandemia es la movilización de todos los medios posibles para que se tomen medidas para salvaguardar a los obreros y trabajadores entre quienes la pandemia se ha extendido primero y con mayor facilidad, comenzando por los trabajadores de la salud. La burguesía nunca deseó nada bueno a los obreros. La adopción de medidas para salvaguardar a los trabajadores solo puede ser posible mediante la unidad y la lucha de los obreros y trabajadores para defender sus derechos contra el dominio de los monopolios y el capital financiero y los Estados burgueses. Organizarse como comités en los lugares de trabajo, establecer conexiones con otras fábricas y apuntar a liderar a los sindicatos para que terminen su función como un medio de reconciliación con el capital se ha vuelto necesario y crucial.
Dicen que “nada volverá a ser lo que era. Sin embargo, nada cambiará por sí solo. Es más, si no intervenimos ¡es inevitable que todo empeore! El capital y el capitalismo no cambian por sí mismos; la explotación y la represión no terminan por sí mismas. ¡La ley del valor, que es la base de la producción de mercancías, y la ley del plusvalor, que es la base del capitalismo, son las leyes de la jungla! ¡En el mundo de la burguesía, los trabajadores solo tienen libertades de trabajo y muerte y con el único propósito de aumentar el capital!
El requisito previo para deshacerse del dominio de los monopolios, de las brutales imposiciones del estado burgués, protector y guardián de las condiciones de explotación, que es una dictadura sobre trabajadores y trabajadores, de los resultados injustos y negativos del capitalismo, como el desempleo, ser forzado a trabajar largas horas por salarios bajos, pobreza e injusticia social y de la amenaza de pandemias, es la revolución y la organización de la clase trabajadora como clase dominante.
Nosotros, los que creamos la vida con nuestro trabajo, podemos realizar la transformación social.
Podemos lograrlo. La pandemia ha puesto de manifiesto una vez más que la vida no puede continuar si los obreros y los trabajadores no producen. Tenemos el poder en nuestras manos y lo probamos nuevamente con la pandemia.
Muchas cosas se han vuelto completamente visibles con la pandemia. Hemos comenzado a sentir y percibir la actitud de la burguesía hacia nosotros más claramente que en el pasado. Lo que nos falta es unirnos y organizarnos contra el capitalismo, que es la fuente de todos los males que experimentamos.
Este Primero de Mayo lo celebraremos asumiendo nuestros asuntos urgentes de una manera que sirva para desarrollar la lucha contra el Coronavirus y su culpable, el capitalismo, y para que los pueblos trabajadores estén protegidos contra la pandemia.
Nuestros medios de celebración estarán de acuerdo con esta situación. Hacemos un llamado a todos los trabajadores y a todos los explotados para que cumplan el Primero de Mayo con lemas y marchas en sus lugares de trabajo si están trabajando o en casa si no lo están, y que lean declaraciones donde sea posible.
* La administración y el control de todas las empresas de salud, incluidas todas las instituciones de salud privadas, fábricas y lugares de trabajo que producen equipos médicos y medicamentos debe transferirse a los representantes de los sindicatos, organizaciones profesionales, asociaciones y trabajadores de la salud en el campo sanitario.
* La salud no puede ser objeto de comercio o ganancias. La privatización de los servicios de salud debería terminar, debería garantizarse el acceso de las personas a servicios de salud gratuitos y de calidad.
* La producción y los servicios durante la pandemia, excepto los necesarios, como las instalaciones de salud, los alimentos y la energía deben detenerse. Los trabajadores deben tener licencia pagada.
* En sectores donde el trabajo es necesario se deben proporcionar servicios de transporte para que los trabajadores estén protegidos contra la pandemia. Se debe proporcionar condiciones de trabajo protegidas en fábricas y lugares de trabajo.
* Se deben realizar pruebas exhaustivas en todas las áreas de riesgo, principalmente en fábricas, lugares de trabajo y espacios donde se detecte la pandemia, se debe distribuir gratuitamente máscaras, guantes y desinfectante.
* Los trabajadores de la salud deben recibir el equipo de protección necesario. Sus pruebas deben llevarse a cabo como una prioridad.
* Se deben prohibir los despidos del trabajo durante toda la pandemia.
* Poner fin a la práctica de vacaciones no remuneradas y de baja remuneración.
* Se debe proporcionar el apoyo financiero necesario a las familias de los trabajadores que se han quedado sin trabajo y que no tienen ingresos suficientes o no tienen ingresos para abordar sus necesidades esenciales. Las facturas de alquiler, electricidad, agua y gas deben ser cubierta por el Estado. Las deudas de los trabajadores en esta situación y de los pequeños productores y dueños de negocios deben ser canceladas.
* Unidad, lucha y solidaridad contra la pandemia y la explotación y por una vida humana.
* Viva el Primero de Mayo. Viva el socialismo.
Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista Leninistas CIPOML

MANIFIESTO DEL PRIMERO DE MAYO: ¡ABAJO EL NEOLIBERALISMO CRIMINAL Y QUE VIVA LA UNIDAD DE LOS TRABAJADORES!

La clase obrera y los pueblos del Perú, asisten a la conmemoración del 134 aniversario de las históricas jornadas de lucha por la conquista de las 8 horas de trabajo, donde los obreros y Mártires de Chicago, alumbraron con su ejemplo a los pueblos del mundo y los llamaron a la acción organizada en la perspectiva de lograr su verdadera emancipación de clase. Los dirigentes procesados por estas acciones de protesta, en su mayoría, fueron ahorcados por un tribunal norteamericano, y entregaron sus vidas con la firme convicción de que más temprano que tarde, la clase obrera avanzaría con mayor decisión a destruir las cadenas de explotación de tipo capitalista, para construir un mundo nuevo, donde no exista la explotación del hombre por el hombre.

Este Primero de Mayo es distinto a los anteriores, porque nuestras banderas rojas no se encuentran desplegadas en las calles ni unidas en un solo frente de proletarios contra el capital, ni el canto a La Internacional acompañan nuestra protesta; pero esto no quiere decir, que los trabajadores hemos dejado de luchar, ni que dejaremos de hacer el balance de las acciones realizadas y del trabajo acumulado que ahora tenemos.

Los paquetes económicos, el neoliberalismo y el COVID 19, nos vienen golpeando y toca de nuestra parte dar una respuesta, resistiendo y tratando de vivir con dignidad; haciendo lo posible para que prime la defensa de la vida de los trabajadores y los pueblos antes de conservar los mezquinos intereses de la burguesía parasitaria que nos gobierna.

Los efectos del Coronavirus, son más graves para los trabajadores y los pueblos, debido a la implantación del neoliberalismo en el país, que avanzó en la destrucción del sistema de salud pública y de pensiones, privatizó la educación y nos arrebataron derechos laborales. Son los trabajadores y los pueblos quienes sobre sus hombres vienen sosteniendo los costos de la crisis, por la incompetencia de los actuales gobernantes, con Martin Vizcarra a la cabeza y la CONFIEP, que, como fieles representantes de la burguesía parasitaria y el imperialismo, siguen esquilmando al pueblo peruano. No es gratuito que se haya promulgado la “Suspensión Perfecta de Labores”, ni se haya promulgado una “Ley de gatillo fácil”, nos quieren matar de hambre o a balas, no tienen otro interés.

La burguesía ha llamado a la unidad y eso significa que no parará hasta que la clase obrera y los pueblos hayan entregado hasta su última gota de sangre para que sus niveles de ganancia permanezcan intactos. Los trabajadores resistimos y estamos claros en que las cosas no pueden quedarse como antes, tenemos que cambiar las relaciones de propiedad, las relaciones sociales en la producción, tenemos que inaugurar una nueva forma de Estado, para que sean los trabajadores y los pueblos los verdaderos constructores de una nueva sociedad donde prime el desarrollo colectivo, todos tengan pleno empleo, acceso a la salud, pensiones y educación; y nadie pase hambre ni viva en las calles sin techo y sin alimentos. Por esto motivos es necesario luchar con mayor resolución por el Socialismo.

Mientras las grandes empresas han repartido sus utilidades a fines del mes de abril de 2020, la mayoría de los trabajadores y la población, después de pasar hambre y tener sus primeros muertos por el COVID 19, tienen que hacer ahora uso de sus fondos de reserva pensional, para sobrevivir a la crisis sanitaria y al abandono estatal. Y no nos podemos dejar engañar saludando el retiro de pensiones de las AFP para luego destinarlos al consumo personal, ciertamente estas instituciones deben desaparecer, por su robo descarado, pero no podemos hacer que los trabajadores se queden sin recursos futuros, para sostener un sistema de cosas que no funciona. El capitalismo y su modelo neoliberal son los causantes de nuestros males y a ellos les corresponde asumir las pérdidas, no a los trabajadores y los pueblos.

El Estado debe tomar los recursos destinados al pago de la deuda externa y hacer uso de las reservas internacionales para enfrentar los costos de la crisis sanitaria; así mismo deben disminuirse los salarios a todos los magistrados judiciales, congresistas, ministros y principales funcionarios públicos, el pueblo está poniendo el pecho y ¿la burocracia estatal? ¿Hasta cuándo esperaremos que pongan algo de su parte?, Debe gravarse un impuesto a la riqueza y a la acumulación, cobrarse los impuestos a la grandes mineras y empresas transnacionales que nos roban nuestras riquezas; así mismo se debe eliminar todas las barreras que impiden al Estado realizar compras directas con fiscalización popular, para evitar toda la escalada de corrupción, que también golpea a todos los peruanos.

Basta de aplaudir las medidas del gobierno sin analizar su verdadero carácter, el Estado peruano le pertenece y responde a la burguesía parasitaria, sirve para defender los intereses de las familias más ricas del país, y a los intereses de las potencias imperialistas, principalmente del imperialismo norteamericano que usa a Martin Vizcarra como una marioneta para entrometerse en asuntos de otros pueblos.

El campesinado exige atención, su producción está por perderse y no tendremos recursos para iniciar la segunda campaña productiva del año, llamamos a todos los gobernantes del país a aterrizar las políticas en salidas reales y no paliativos.

Este Primero de Mayo de 2020, es un día de lucha como todos los otros años y como todos los días para la clase obrera.

¡Viva el Primero de mayo, día internacional de la clase obrera!

¡Viva la unidad y lucha de la clase obrera por la liberación nacional y social!

¡Que la crisis económica y sanitaria la paguen los responsables: El Estado, la burguesía y CONFIEP, la burocracia estatal; y no los trabajadores y los pueblos del Perú!

¡Resistiremos, viviremos y venceremos!

01 de mayo de 2020

CC. del PCP(m-l)

NO SÓLO ESTAMOS LUCHANDO CONTRA UNA PANDEMIA, SINO POR UN NUEVO Y MEJOR FUTURO

Declaración de los Partidos y Organizaciones Marxistas-Leninistas Europeos; integrantes de la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas (CIPOML)

Estamos en medio de una grave crisis sanitaria, política, social y económica. La pandemia de COVID 19 ha expuesto una sociedad capitalista que no ha sido capaz de proporcionar ni siquiera la medicina más básica, equipos de salud y personal para los trabajadores y, especialmente a las personas pobres.

Ha demostrado de rodillas un sistema de salud pública tras años de recortes y grandes privatizaciones en beneficio de los grandes monopolios y los ricos. Un sistema al borde del colapso de la capacidad.

Las consecuencia de la política capitalista neoliberal y de austeridad, que ha convertido el sistema público de salud y atención en un producto de ganancias, son fatales.

Esta crisis muestra también la enorme capacidad de las personas para desarrollar su solidaridad concreta: la burguesía llama al “aislamiento”, las personas responden con una expresión espontánea de solidaridad y apoyo a los trabajadores de la salud y, reclaman medidas concretas de protección.

Los sistemas de salud pública deben recibir de inmediato los recursos económicos y humanos necesarios para garantizar la salud pública, asistencia sanitaria gratuita y dispositivos de protección para todos. Los recursos privados de salud deben ser requisados, y hacer que los exploradores y ricos utilicen sus ganancias y la riqueza robada para que paguen está crisis y la pandemia; no los trabajadores y las masas populares.

El capital y los grandes monopolios con avaricia inmediata, exigieron el acceso total a los fondos públicos, en una escala nunca antes vista para asegurar sus ganancias. La burguesía, sus gobiernos y Estados exigen la unidad nacional y el espíritu público, pero de hecho, mediante el uso de la terapia de miedo y shock han iniciado una ofensiva masiva contra la clase trabajadora y las masas populares.

Los jefes tienen casi manos libres para profundizar la explotación y hacer más recortes en las condiciones laborales y de vida de la clase trabajadora; y los principales líderes de los sindicatos reformistas facilitan esto, en nombre de la unidad con los capitalistas insaciables.

El capital y sus gobiernos no están en guerra contra un enemigo invisible. Han intensificado su guerra de clases, exigiendo a los trabajadores, estudiantes y a la gente que abandonen toda lucha de clases y luchen por sus necesidades justas, en un momento en que el desempleo, la falta de ingresos y la necesidad social están creciendo rápidamente.

En cambio, es hora de defender nuestros derechos y demandas, y continuar la lucha por la justicia social y medidas adecuadas de salud y seguridad garantizadas para todos los trabajadores. Hay que detener cada despido y pago incompleto; exigir beneficios sociales e ingresos garantizados para todos. Los gobiernos deben utilizar los presupuestos públicos para las necesidades sociales, sanitarias y económicas de todas las personas.

En muchos países, los gobiernos han declarado un estado de emergencia, donde se dejan de lado los derechos democráticos; la policía y los militares tienen poder ilimitado para garantizar la seguridad de los estados imperialistas y las ganancias de la clase dominante, no la seguridad de la población.

La burguesía usa la pandemia para limitar la libertad de los trabajadores y silenciar las voces críticas, para difundir el chovinismo y el fascismo.
Aprovechando esta situación, la Unión Europea, su Banco Central y la Comisión de la UE están centralizando su poder; su única respuesta es retirar grandes sumas de miles de millones de euros para defender los beneficios y mantener y fortalecer la posición de los monopolios europeos y de la UE en las crisis económicas mundiales;
pero no hemos olvidado las últimas crisis, donde los bancos y las corporaciones se hicieron chapados en oro en nombre de la gente, y cómo sus ganancias desde entonces estaban protegidas en nombre de los sistemas de salud pública.

¡Manos fuera del derecho y libertad de los trabajadores!

Es hora de aumentar la demanda, detener la libre circulación de capital de los presupuestos públicos y la explotación de la clase trabajadora en los bolsillos ya llenos de accionistas y paraísos fiscales.

Es hora de exigir la derogación de las leyes sobre el estado de emergencia. Exigir no sólo a los soldados de las calles, sino también a todos los soldados involucrados en las guerras imperialistas para que sean llevados a casa y hagan una obra civil útil para detener la pandemia.

La epidemia es una tremenda amenaza para las personas en todo el mundo, especialmente donde el sistema de salud es débil, debido al saqueo de la riqueza por parte de los estados imperialistas y los monopolios, apoyados por gobiernos antipopulares y corruptos. El imperialista no puede quitar esta responsabilidad de sus manos. Es hora de una gran ayuda sanitaria.

La clase obrera y las masas populares se enfrentan a un período complejo y peligroso con la profundización de la crisis general de la sociedad capitalista imperialista y la agudización de todas las contradicciones principales. La clase obrera contra la clase burguesa; Imperialismo contra los pueblos y naciones oprimidos.
Las contradicciones dentro de las potencias imperialistas y los monopolios en sí mismos para dominar el mundo y la hegemonía.

El sistema moribundo no puede ofrecer nada más que explotación e injusticia social, más saqueo de los pueblos y devastación del planeta; incluso cuando millones de personas sufren las consecuencias de la pandemia, la oligarquía financiera criminal nunca deja de especular sobre la emergencia; de allí la necesidad de la lucha revolucionaria por una nueva sociedad socialista, que pueda garantizar el completo bienestar de todos sus miembros y desarrollar una verdadera solidaridad internacional.

Nosotros, los partidos y organizaciones revolucionarias e independientes del proletariado, exhortamos a los trabajadores, a los militantes sindicales, a los jóvenes, a las mujeres y a todos los estratos populares a organizarse de manera independiente, y ser parte y construir un frente obrero unido y un Frente popular en su base.

¡Fortalezcamos la unidad, la solidaridad y la lucha para ponernos de pie¡

¡No aceptemos el escenario de los ataques de la burguesía contra nuestras condiciones laborales y de vida; sino defendiendo resueltamente nuestras demandas, nuestra salud, nuestros intereses!

No sólo estamos luchando contra una pandemia; Estamos luchando por un nuevo y mejor futuro.

21 de marzo, 2020

Partido Comunista de España (marxista-leninista), PCE (m-l)
Plataforma comunista. Italia
Partido Laborista (EMEP), Turquía
Grupo ML Revolución, Noruega
Movimiento para la reorganización del partido comunista de Grecia 1918-1955 (Anasintaxi)
Organización para la construcción del Partido Comunista de los Trabajadores de Alemania, Arbeit Zukunft
Partido Comunista de los Trabajadores, APK – Dinamarca
Partido Comunista de los Trabajadores de Francia, PCOF
Mexico: PC de M (M-L)

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