Sin Partido Comunista y pueblo organizados, no hay revolución

En los períodos donde se manifiestan escaladas en la lucha de clases, generalmente surgen manifestaciones políticas de todo tipo, por un lado desviaciones de izquierda que buscan un “cambio acelerado” o una salida acalorada sin tener un proyecto sólido o una organización que pueda asumir la dirección del proyecto popular; o una desviación de derecha que espera la salida burguesa a la crisis y asume la posición de espectador del proceso de cambio.

Frente a estas desviaciones el PCP(m-l) señala su posición frente al actual panorama y define las tareas que la militancia debe desarrollar a fin de canalizar la indignación popular y ser el referente de la lucha social para la transformación del país.

Los acontecimientos transcurridos desde diciembre de 2017:

El indulto al genocida, ladrón y corrupto Alberto Fujimori, la declaración como zonas de emergencia de los lugares donde se desarrolla la protesta popular, la definición de cantidades de dólares otorgadas como sobornos de ODEBRECHT a políticos peruanos, las negociaciones para evitar la vacancia presidencial, las leyes que ha promulgado el Congreso para criminalizar la protesta popular, la aprobación del Proyecto de Ley de Esclavitud Juvenil, la exoneración del pago de impuestos a las grandes transnacionales, la ley que impide la fiscalización al Parlamento por sus gastos y contrataciones, la autorización del ingreso de tropas norteamericanas, etc; han dado más claridad al pueblo peruano sobre cómo se ha venido conduciendo el país. La CONFIEP (Gremio que agrupa a los más grandes empresarios y sus testaferros peruanos) es el organismo que representa a los intereses de la burguesía intermediaria y las transnacionales; son los verdaderos dueños del poder político del Estado y los distintos gobernantes y parlamentarios no han sido más que sus títeres al igual que la Policía, el Ejército, la Marina y la Aviación, que son además defensores de su orden constitucional neoliberal, no son como se dice, defensores de la soberanía nacional e intereses del pueblo peruano.

Se ha demostrado también la farsa que implica la “democracia representativa burguesa” con la que se engaña y mantiene en la esclavitud asalariada al pueblo trabajador, se difunde: “el pueblo elige a sus gobernantes”, “el pueblo es el mandante y los presidentes y congresistas los interpretes de sus máximas aspiraciones”, como hemos dicho siempre: esto es falso, y ahora el pueblo es más consciente de esto ya que es la CONFIEP con el uso de diferentes medios que le permite el dinero, la que asegura la elección de su candidato teniendo en cuenta las distintas situaciones por la que atraviesa el país, tiene a su disposición “radicales” como Ollanta Humala que luego domestica para asegurar el flujo continuo de inversiones extranjeras o a representantes más puros de su modelo neoliberal como el corrupto expresidente Pedro Pablo Kuczynski; el Estado peruano representó en su momento a los intereses de la aristocracia feudal y representa ahora los intereses de la burguesía intermediaria, testaferra del imperialismo y no lo fue de ninguna otra clase más. No es el “Estado de todos los peruanos”, es el Estado de la burguesía que ejerce su violencia organizada contra la clase trabajadora.

La burguesía mantiene vigente su sistema con la compra-venta de votos en el Congreso para hacer cambiar de bando a los parlamentarios y para las elecciones generales compran la conciencia de los electores de las zonas más pobres con “tapers con dinero” o “sobres cerrados”; como es uso y costumbre de la narcopolítica fujimorista; además aseguran la elección de sus candidatos con el uso de mercenarios televisivos que desvían la atención del pueblo, como lo son: Jaime Bayli, Aldo Mariátegui, Jaime de Althaus, entre otros plumíferos que fungen de periodistas, pero que tienen la misión de orientar la intención de voto del pueblo y desviar la atención sobre los verdaderos intereses que se juegan en cada contienda electoral y cada periodo legislativo. En este marco el pueblo elige dentro de las opciones más propagandizadas que le imponen sus verdugos nacionales y extranjeros.

Se han notado importantes expresiones de rechazo popular.

En las movilizaciones contra el indulto, con la exigencia de ¡que se vayan todos los corruptos y explotadores!, contra la corrupción generalizada, contra la Ley de explotación juvenil N° 1215. A la par de estas importantes expresiones de lucha popular se ha notado también los aún bajos niveles de indignación de un grueso sector de la población que adormecido por la propaganda televisiva no ve otra salida que mantener vigente el actual sistema y resignarse a vivir de la misma forma.

El sector más avanzado del movimiento popular, está luchando en contra de la corrupción, la explotación capitalista, el abuso, el saqueo imperialista, pero aún no están luchando por un proyecto sólido, una salida real a la barbarie capitalista y esto porque aún no hemos logrado vencer a la propaganda burguesa y hacer calar la propuesta proletaria: de luchar por la Democracia Popular y el Socialismo para acabar con la explotación, la contaminación, el saqueo, el desempleo, la corrupción, entre otros males que sufre el pueblo trabajador. Esta es una tarea nuestra, cuyos niveles deben incrementarse de manera urgente para afinar la salida popular y revolucionaria a las consecutivas crisis por las cuales viene atravesando el país, la salida constitucional que ha logrado la burguesía, tras la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski, no asegura en lo más mínimo la conquista de mejores condiciones materiales y culturales para la clase trabajadora.

Sin Partido Comunista organizado no hay Revolución

El Partido Comunista es el factor subjetivo más importante de la clase obrera en sus tareas de la organización y realización de la revolución de liberación nacional y social, es su máxima expresión organizada de clase, su vanguardia consciente y combatiente. En cuyas filas se encuentran los mejores hijos del pueblo trabajador que de manera honesta, consecuente y desinteresada luchan por concretar las tareas históricas de la clase obrera. Basándose en sus propios esfuerzos y recursos buscan acabar con la dictadura burguesa y construir el Socialismo. Son hombres y mujeres que asumen con fidelidad los principios organizativos, políticos e ideológicos de la clase obrera, el marxismo-leninismo, el Programa y el Estatuto del Partido. Esta adhesión voluntaria completa el proceso de formación en la lucha de clases de miles de luchadores sociales que han logrado ver más lejos y más claro que el resto de personas que aún no pueden desprenderse de los prejuicios que la burguesía ha labrado en sus mentes o que les cuesta asumir la disciplina proletaria, propia de un partido histórico. por esto nos afirmamos en decir que no existen comunistas marxistas leninistas fuera del PCP(m-l), fuera del partido hay luchadores sociales, rebeldes, intelectuales que han leído libros marxistas y leninistas, gente que lucha de manera consecuente y desinteresada; pero que no logran ver más allá de los límites establecidos por el sistema capitalista; porque no pueden, no quieren o porque no los hemos logrado atraer a la causa de la clase obrera y a nuestras filas para el verdadero cambio social.

De los cuadros comunistas que sobrevivieron a la masacre fujimontesinista y senderista, existen muchos que reciben con alegría nuestro órgano central bandera roja, que se encuentran desarrollando vida gremial, sindical y electoral pero que no están organizados en las células de estudio y trabajo, ellos deben ser considerados como amigos, no como militantes; pues los comunistas se organizan en células de estudio y trabajo, cumplen tareas específicas de organización, dirección, agitación y propaganda y le dan vitalidad al funcionamiento del partido definiendo al interior y difundiendo al exterior la política del partido en los sectores vivos de la lucha social. Todo aquel que se reivindique como un cuadro formado en algún momento dentro de las filas del Partido Comunista marxista-leninista y no está organizado en una célula, en la práctica rehúye a la disciplina partidaria y no puede ser considerado como militante. Los comunistas tienen en la célula el espacio natural de organización desde donde ejercen la dirección colectiva y responsabilidad individual, la crítica y autocrítica, desde donde participan del centralismo democrático y desde donde asimilan y difunden la teoría marxista- leninista, no cae del cielo ni se aprende de oreja sino que se estudia, se comprueba y afina con la práctica social.

El pueblo trabajador tiene sectores donde la conciencia crítica ha tenido un desarrollo importante, que asume la dirección del movimiento social, pero que aún no logra conducir la indignación popular hacia los torrentes revolucionarios y socialistas; no los podemos acusar a todos de ser renagados del Socialismo; pues no todo espacio de lucha social está bajo el dominio del revisionismo criollo de “patria roja” y “unidad”; pero sí podemos decir que les falta tener claridad sobre las tareas de la Revolución y la construcción del Socialismo, a ese sector honesto es al que debemos hacer llegar de manera urgente nuestra prensa revolucionaria y dotarles de un proyecto sólido por el cual luchar. Bandera Roja no es un periódico de venta al público en general, es un organizador colectivo del movimiento popular para aproximarlos a la posición de la clase obrera representada por su Partido Comunista, es el vocero de nuestra política y su papel se logrará en la medida de que llegue a las manos y al entendimiento de esos luchadores sociales que están por el cambio y a cuyas acciones los comunistas debemos dotarlas de mayor contenido.

Se pone a la orden del día la tarea de organizar al Partido Comunista en los sectores decisivos de la actividad política, gremial-sindical y popular para que exista un organismo que dirija con una perspectiva mayor las acciones de rechazo e indignación y las oriente hacia las posiciones de la clase obrera, hacia las tareas de construir una República Democrática Popular y Socialista en el Perú.

Sin Pueblo organizado no hay Revolución

El pueblo organizado es el sujeto social que hace la historia y que lleva adelante las tareas de la revolución de liberación nacional y la lucha por el Socialismo cuando está dirigido por el Partido de la clase obrera. No podemos esperar de él una reacción espontánea por la indignación generalizada como lo predica la pequeña burguesía y el anarquismo; ni podemos pretender sustituirlos en sus tareas históricas; debemos prepararlos para que su indignación y rechazo tenga el respaldo de un proyecto revolucionario, el Socialismo. Debemos de aprender de él pero fundamentalmente debemos educarlos en base a su propia experiencia de lucha, debemos estar de manera constante actuando en su interior conocer su estado de ánimo ejerciendo pedagogía revolucionaria, aclarando el panorama político. Debemos dotarlas de todos los instrumentos organizativos para que logre cumplir su misión como sujeto histórico, otrogarle una dirección calificada y una estructura sindical-gremial, consejal o de frente popular para su mejor funcionamiento. Debemos propender a organizar a la mayor parte del sector popular desde los artistas, intelectuales progresistas, trabajadores de mercados y pequeños comerciantes, estudiantes, campesinos, obreros y todo aquel sector social desde donde podamos ejercer la resistencia y podamos canalizar hacia causes socialistas la indignación y salida popular frente a las crisis que estamos atravesando.

Conclusión y orientación general

No existen comunistas fuera del Partido Comunista, no existen militantes comunistas sin organización celular, sin organización celular no hay Partido Comunista organizado que pueda dirigir la lucha de la clase obrera y el pueblo trabajador por cambiar las estructuras sociales carcomidas por la explotación y corrupción capitalistas.

Estamos a tiempo acelerar el paso y aplicar de manera más dinámica las Resoluciones y Conclusiones de la VII Conferencia Nacional y el Programa del Partido y dotarle de una dirección calificada a la lucha social en el Perú.

¡Con el Partido y el pueblo organizados todo! ¡Sin el Partido y el Pueblo organizados nada!
¡Desarrollemos las condiciones subjetivas que aseguren la salida popular!
¡Avancemos en el fortalecimiento orgánico del Partido Comunista!
¡Sigamos con más empeño en la tarea de organización del pueblo trabajador y los sectores populares!

CC. del PCP(m-l)
Marzo de 2018

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